NEW YORK (GJ). ¿Cuándo sabés que sos pobre?
1. Cuando a la noche sudás frío y no podés dormir por que tu hijo te pidió 1 cámara fotográfica digital.
2. Cuando te sentís realizada por que compraste 2 camisas y 1 par de zapatos en un mismo día.
3. Cuando quedás temblando por que te llegaron $ 200 más de expensas.
4. Cuando recibís el presupuesto del agente de viaje y te convencés de que, después de todo, no está tan mal la idea de cambiar Tierra del Fuego por Miramar para aprovechar esos 3 días que la empresa te debe desde 1998.
5. Cuando caés en la cuenta de que no podrás cambiar el auto por que te enteraste que la válvula aórtica para la operación de tu mamá cuesta US$ 1.200.
6. Cuando cuidás el nuevo mp3 como si dentro del aparato hubiera una cápsula con nitroglicerina.
7. Cuando envidiás el televisor de plasma que se compró tu vecino.
8. Cuando creés que sos un as de los negocios porque una vez te sobraron $ 300 a fin de mes.
9. Cuando tu jefe te dice que este año no vas a poder tomarte más de 5 días de vacaciones, en mayo.
10. Cuando imaginás ser una persona pudiente por que un día compraste 300 gramos de jamón crudo 'tipo italiano'.
11. Cuando se te vuelca el café arriba del pantalón recién estrenado y sentís que nada en esta vida tiene sentido.
12. Cuando salís a la calle a las 4 de la mañana para ver si te robaron el auto.
13. Cuando querés asesinar a la cajera del supermercado por que se equivocó y te dió $ 10 de menos en el vuelto.
14. Cuando sospechás que todo el mundo te quiere cobrar de más.
15. Cuando te tomás 15 días para pensar si conviene comprar esa botella de vino de $ 30.
16. Cuando calculás cuánto vas a gastar por afeitada antes de poner en el carrito el paquete de filos.
17. Cuando concluís que es más sano caminar 150 cuadras que tomar un taxi.
18. Cuando después de cambiarle la placa de video a la computadora le decís a tu hijo: "Mirá que tiene que durarte toda la vida, ¿eh?".
19. Cuando vas con la familia a comer afuera y, como pensando en voz alta, decís: "¡En este restaurant lo mejor que hacen es la pasta!".
20. Cuando, al notar que a pesar de la elíptica advertencia continúan mirando la carta, apelás al clásico: "Cuidado que acá las porciones son muy grandes, ¿eh?"
21. Cuando, con mirada homicida, proponés 2 botellas de agua mineral para los 4 porque "en este restaurant te matan con la bebida".
22. Cuando después de comer 1 único plato, sospechás que están pensando en el postre y les anunciás: "Miren que en casa hay 2 latas de duraznos en almibar y muy buenas bananas que compré hoy."
23. Cuando un domingo, a las 4 de la tarde, después de estudiar los precios de 14 restaurantes, terminás comiendo en McDonald's.
24. Cuando estás segurísima de que comprar ropa de segunda en la avenida Córdoba es mucho mejor que comprar de primera en el Patio Bullrich.
25. Cuando querés convencer a tus hijos que el helado de Gelatutto es mejor que el de Pérsico porque está "elaborado por sus propios dueños".
26. Cuando fundamentás, con vocabulario de experto, que los hoteles 2 estrellas son mejores que los de 5 porque la atención es más personalizada.
27. Cuando le pedís a una amiga que te pase la tintura.
28. Cuando tomás un curso de pedicuría para ahorrarte el salón.
29. Cuando a la pizza le ponés queso fresco en lugar de muzzarela.
30. Cuando vas a lo de la señora de los arreglos para que te cambie los puños y cuellos de esas camisas que compraste en el local de Modart, de Perú y Avenida de Mayo.
Refrán chino: "Si no cambias de dirección llegarás al lugar al que te diriges".










