Ahora falta... tener un país que funcione, contenga a todos y goce del reconocimiento de quienes son sus 3 símbolos globales: el papa Francisco, Lionel Messi y Máxima de Orange Nassau. Curiosamente, provienen de un país que se encuentra cada vez más alejado del mundo que reconoce a esos 3 íconos. Que menosprecia el statu-quo en el que ellos destacan, demostrando que es posible hacerlo. Que no valoriza el esfuerzo individual, meritocracia en la que han destacado, superando obstáculos diferentes pero difíciles. La revista Semana, de Bogotá se preguntó: "¿Qué tienen los argentinos que han puesto su bandera en el mejor equipo del mundo, el Vaticano y hasta en el Palacio Real de Ámsterdam?". Sin duda, motivos de orgullo, pero también de interrogantes. Probablemente, alguna vez, la Trinidad pueda ser acompañada, además, por un país que se encuentre entre los mejores del mundo... (El texto colombiano se reproduce porque, en definitiva, siempre es mejor que lo diga otro y uno. No vayan a decir que, además, los argentinos no tenemos abuela...)