"Hoy en nuestro sector tenemos algunos que se venden por 30 monedas de plata, otros que desde la dirigencia misma duermen con el enemigo y otros que solo se preocupan por llenar sus arcas como si la vida misma dependiera del tener y no del ser. Como sector debemos proclamar la libertad, defenderla y trabajar por ella. Somos productores, estamos en conexión con la tierra, sabemos cuáles son los riesgos de nuestra actividad, por lo tanto debemos pedir que nos dejen de incautar nuestra renta y no que nos otorguen dádivas por la sequía o las inundaciones", dice la autora.