Miercoles, 22 de Febrero de 2012 | 21:16
INTENTANDO PROLONGAR LA VIDA
Super-centenarios, un genoma especial
La mortalidad es un estigma para la mayoría de los seres humanos. Llevan siglos buscando prolongar la vida más allá del proceso natural, una forma complicada de regresar al Jardín del Eden. Pero la ciencia realiza sus aportes, de vez en cuando.
Genoma Humano busca ancianos saludables de más de 80 años.
S. PAULO (Veja). Sabemos que el envejecimiento saludable está regulado por factores genéticos y ambientales. Estos últimos -la alimentación sana, práctica de ejercicios, sueño regular- son bien conocidos.
Lo que nos falta es descubrir cuáles son los factores genéticos que explican por qué algunas personas consiguen llegar a los 100 años en buen estado de salud, mientras que otros muestran signos de envejecimiento a los 60.
Para tratar de desentrañar este misterio, investigadores de Boston (Massachusetts, USA) dirigidos por Paola Sebastiani y Thomas Perl secuenciaron el genoma de un hombre y de una mujer que superaron los 114 años. Los super-centenarios (personas que superaron los 110 años) son muy raros. Se estima que ocurre un cada caso cada 5 millones de habitantes. ¿Cuál es el secreto de sus genomas?
De los 80 a los 100 o más años
Se cree que para llegar en buen estado de salud a los 80 años, la genética tiene poca influencia, tal vez 20 a 25%. El estilo de vida es mucho más importante. Pero para pasar de los 100, ocurre lo contrario. Los estudios de centenarios sugieren que los genes juegan un papel fundamental en la longevidad. Sin embargo, poco se sabe acerca de estos genes, cuales son y que hacen. Descubrir sus secretos es de gran interés ya que la mayoría de nosotros no tienen los genes "super-centenarios".
¿Qué se observó en los dos "supercentenarios"?
De acuerdo con los investigadores, el hombre se mantiene saludable tanto física como intelectualmente hasta 114 años, mientras que la mujer pasó tener un deterioro cognitivo leve, después de los 108. No está mal, ¿no? El hombre tenía historia familiar de antecedentes longevos. Esa información no se consiguió en el caso de la mujer, pero se sabe que tiene descendientes que ya tienen 90 años y están saludables. También se incluirán en el estudio.
¿Qué demostró el estudio de sus genomas?
Sorprendentemente, el análisis de los genes de riesgo para enfermedades como el cáncer, el Alzheimer o cardiopatías no mostró diferencias en relación a los genomas comunes. Fueron encontrados varios genes supuestamente de "riesgo" en los dos. El hombre tenía 37 genes que aumentan el riesgo de cáncer de intestino y, de hecho, había desarrollado un cáncer de colon intestinal que se le extirpó cuando tenía 70 años, sin mayores consecuencias.
