La tapa de Crónica: Citan a Rial y Ventura

Así lo dispuso el juez de instrucción porteño Juan Ramos Padilla, quien investiga la filtración de las fotos del cadáver de la modelo Jazmín De Grazia que publicó el diario oficialista Crónica. Además, secuestró 60 celulares de personal policial y apartó de la pesquisa a la Policía Federal.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El juez de instrucción porteño Juan Ramos Padilla, quien investiga la filtración de las fotos del cadáver de la modelo Jazmín De Grazia, secuestró 60 teléfonos celulares de personal policial que tuvo contacto con el sumario. Además, el magistrado apartó de la pesquisa a la Policía Federal y puso a trabajar en los procedimientos a la Prefectura Naval Argentina.
 
Los voceros explicaron a la agencia Télam que con el secuestro de los 60 celulares, el juez pretende realizar entrecruzamiento de llamados y análisis de comunicaciones para intentar determinar quién o quiénes son los responsables de la filtración del material fotográfico de la causa que apareció publicado en el diario oficialista Crónica (ver notas relacionadas).
 
Además, las fuentes señalaron que Ramos Padilla citó a declarar como testigos a los periodistas Jorge Rial y Luis Ventura, quienes públicamente admitieron que les habían ofrecido el material fotográfico del cadáver de la modelo.
 
Los voceros indicaron que la Prefectura también secuestró y se encuentra analizando las cámaras, impresoras y equipos fotográficos de los peritos fotógrafos que actuaron en la escena del hallazgo, para establecer de qué equipos salieron las copias de las fotos que llegaron al diario Crónica.
 
Este expediente se originó en una denuncia que formuló el propio juez de la causa que investiga la muerte de De Grazia, Ernesto Botto.
 
Por este tema, la propia ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, ordenó a la Jefatura de la Policía Federal una investigación interna y el pase a disponibilidad de los policías que pudieran estar involucrados.
 
Jazmín de Grazia (27), apareció el 5 de febrero pasado muerta y sumergida en la bañera de su departamento, en un quinto piso de un edificio ubicado en la avenida Las Heras y Rodríguez Peña.
 
La autopsia confirmó que murió por asfixia por inmersión y la principal hipótesis es que se ahogó al descompensarse por un supuesto abuso de sustancias, ya que en el departamento se encontró un plato con restos de cocaína y algunos fármacos.