SOBRE GARCÍA LORCA Y AMORIM
Enrique & Federico
Enrique Amorim, uno de los intelectuales más importantes de la historia de Uruguay, fue recuperado en la memoria por un comentado texto del peruano Santiago Roncagliolo, acerca de Federico García Lorca.
Enrique Amorim y Federico García Lorca.
VALOR AGREGADO
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Narrador, dramaturgo, cineasta y agente cultural en ambos lados del Río de la Plata, afiliado al Partido Comunista y poseedor de una fortuna personal considerable, estimado tanto por Jorge Luis Borges como por Ángel Rama, Enrique Amorim fue amante de García Lorca.
Amorim nació en Salto (Uruguay), el 25/07/1900, hijo de un ganadero adinerado de ascendencia portuguesa.
Durante los años '20, Amorim escribió para la revista izquierdista Los Pensadores y publicó con la imprenta Claridad. Ambas, la revista y la imprenta, estaban asociadas con el grupo izquierdista Boedo.
Casado en 1928 con Esther Haedo, él emprendió un extenso viaje de luna de miel por Europa, donde se interesó por la arquitectura de vanguardia, sobre todo en Suiza y Alemania, y el propio Le Corbusier.
En él se inspiró para diseñar el boceto de la casa Las Nubes, que mandó a construir en su natal Salto, y que convirtió en el epicentro, entre las décadas del '30 y del '50, de un peregrinar de artistas e intelectuales de distintas partes del mundo.
Fue en Las Nubes donde Jorge Luis Borges escribió su cuento “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”. Donde Nicolás Guillén y Cándido Portinari permanecieron durante un tiempo. Él era frecuentado por Rafael Alberti y Federico García Lorca, Pablo Picasso y Pablo Neruda, con quien terminó muy mal la relación, aparentemente.
También fue novelista, intentando retratar el campo rioplatense.
En 1916 llegó a Ciudad de Buenos Aires, donde inició su producción de poemas y cuentos. Pero su obra más recordada es la novela La carreta (1929), a partir de un cuento de 1923 titulado Las Quitanderas, donde creaba un tipo humano muy especial: mujeres de la vida dedicadas a diversas formas de comercio, inclusive de sí mismas, que atravesando los campos, centralizaban su actividad en una carreta.
En la narrativa de Amorim la desaparición del gaucho ha ido ganando espacio para el surgimiento del paisano.
En 1947, Amorim se unió al Partido Comunista de Uruguay.
Amorim fue investigado por el peruano Santiago Roncagliolo, a pedido de la editorial Grupo Alcalá. La obra se titula El Amante Uruguayo.
Y él, premio Alfaguara 2006, lo presentó como un precisamente ambiguo: comunista pero millonario; homosexual pero casado; uruguayo pero argentino; mal poeta pero mecenas impresionante.
La obra es muy comentada porque abunda en detalles de la relación entre Amorim y Federico García Lorca, incluyendo el relato de que, en 1953, a orillas del río El Salto, en Uruguay, Amorim enterró una pequeña caja blanca, tras un pomposo homenaje, a los pies de una lápida de 5 metros en honor al poeta.
