DUBLIN, CAPITAL DEL COMERCIO ELECTRÓNICO
A Facebook, Echegaray le hace cosquillas...
¿Quién quiere pagar más impuestos? Nadie. Pero para alcanzar el objetivo hay que alcanzar una gran habilidad para hacerlo en el marco de la ley. De eso trata esta nota:
Grand Canal Dock, en Dublin, Irlanda.
N. de la R.: Irlanda ofrece una fiscalidad muy beneficiosa, que ha atraído a numerosas multinacionales, y que los distintos gobiernos irlandeses han luchado arduamente por mantener frente a las presiones de la Unión Europea, cuando ocurrió el rescate financiero del país.
Las compañías que operan en Irlanda pagan una alícuota única del 12,5% sobre sus actividades, a lo que cabe añadir varias desgravaciones fiscales por inversiones en I+D (inversión y desarrollo), formación y tecnología, entre otras.
Irlanda ha recibido presiones de sus socios comunitarios para poner fin a esas ventajas. Cuando Dublín solicitó el rescate financiero a las autoridades europeas, en octubre de 2010, Francia presionó con dureza para exigir, a cambio de la ayuda, el fin de lo que calificó como competencia fiscal desleal.
El Gobierno irlandés se negó bajo el argumento de que una subida del impuesto sobre sociedades provocaría una fuga de empresas y las posibilidades de crecimiento de la economía. Dublín demoró el acuerdo hasta que Bruselas aceptó sus condiciones y prefirió acometer recortes por € 15.000 millones y subir los impuestos a sus ciudadanos antes que tocar la fiscalidad empresarial.
Irlanda ha concentrado en los últimos años muchas actividades y empresas relacionadas con el comercio electrónico.
Google, Microsoft y Facebook han usado una estrategia de no solo de facturar desde Irlanda sus ventas europeas, sino también de que la ley irlandesa permite alojar los beneficios en filiales en el exterior, escapando incluso del 12,5% del tipo de sociedades irlandés. Los beneficios acaban en sociedades radicadas en paraísos fiscales que no gravan las ganancias de modo inmediato.
Amazon prefiere una sociedad con sede en Luxemburgo, país que también cuenta con importantes ventajas fiscales
Grand Canal Dock (en irlandés, Duga na Canálach Móire) es una zona en Ringsend, cerca del centro de Dublín, junto a los muelles del Gran Canal, entre el río Liffey y el Gran Canal, y es el corazón del comercio electrónico global.
Desde 2000 el área registró un desarrollo importante como parte del proyecto de reurbanización Dublin Docklands.
Destaca en el barrio el edificio Montevetro, edificio terminado en 2010, de 67 metros de altura, hoy día el edificio más alto de Dublín. Se vendió a Google en enero de 2011.
Su fundador, Mark Zuckerberg, asegura que esta red social no es lucrativa, pero el gigante se esfuerza en reducir su factura fiscal.
Dominado por el futurista nuevo estadio de rugby de Dublín a lo lejos, un distrito comercial vibrante ha nacido entre los escombros de la crisis económica de Irlanda.
Durante décadas, Grand Canal Dock fue conocido por los estudios Windmill Lane de U2, con su muro garabateado con mensajes de sus seguidores. Hoy, el distrito es la sede de un sinfín de nuevos proyectos a la última moda.
Google da empleo a 2.000 personas y pronto contratará a 1.000 más, tras la adquisición del edificio de oficinas más alto del país, donde el gigante de las búsquedas en Internet prevé instalar una piscina para el personal.
