DISCURSO PRESIDENCIAL
Reflexiones de 3:15 horas de escuchar a Cristina
A la hora señalada me dediqué a escuchar detenidamente a mi presidente para saber dónde estamos y adónde nos lleva. Mis reflexiones calentitas, recién salidas del horno.
Cristina Fernández de Kirchner saluda desde el balcón del Congreso de la Nación, donde inauguró la Asamblea Legislativa 2012. Foto: Presidencia de la Nación/Télam (01/03/2012).
Lo sensible de la tragedia vivida en el luctuoso caso del choque del tren fue obviado por la presidente desde el punto de vista humano y se refirió con números y echando culpas hasta a la propia Auditoría General de la Nación para desligar al Ejecutivo a su cargo de las innatas responsabilidades que tiene.
El absurdo llegó a tanto que casi habría que agradecerle a los Kirchner por haber mejorado el servicio y material rodante. El desprecio por la verdad y las víctimas llegó al extremo.
Mucho más tiempo le dedicó a tratar de destrozar por televisión y en cadena nacional apelando a argumentos muchos de ellos muy alejados de la verdad a su posible contrincante en las elecciones de 2015, Mauricio Macri. Un hecho realmente penoso donde incluso la Presidente de todos llegó a querer enfrentar a los porteños con los cordobeses. Todo vale.
Luego los temas conocidos Malvinas, amenazas a YPF, reproches y castigos a los medios críticos y para el final la infaltable victimización.
¿Hacia dónde nos lleva? No es necesario ni siquiera que Cristina lo explique. Me quedó claro que vivimos en el país que mira al resto del mundo desde arriba, bien desde arriba.
Qué bajo hemos caído.
¿Cómo no sentirme impactado, azorado, preocupado?




































