ISRAEL REITERA AMENAZAS

Decisivos comicios en Irán

Los iraníes concurren este viernes 02/03 a las urnas en los primeros comicios nacionales desde que el presidente Mahmud Ahmadinejad fuera reelecto en 2009 en comicios sospechados de fraudulentos. El mandatario intenta conservar su mayoría parlamentaria a manos de los sectores más conservadores.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Las elecciones parlamentarias que se realizan este viernes 02/03 en Irán son las primeras desde los polémicos comicios presidenciales de 2009, que otorgaron la victoria a Mahmud Ahmadinejad y que, de paso, provocaron la crisis política más seria en ese país desde la revolución islámica de 1979.
 
Mientras en 2009 se definía la reelección de Ahmadinejad, ahora está en juego su disputa de poder con el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei.
 
Esa lucha ocurre porque los grupos reformistas decidieron boicotear la jornada (no presentan candidatos), lo que da vía libre a una disputa interna entre los 2 líderes conservadores que en 2009 debieron unirse para vencer a la oposición.
 
Jamenei, el anciano líder supremo desde 1989, representa a la 1ra. generación de gobernantes islámicos en Irán y por su investidura cuenta con importantes ventajas: su fuerza deriva de su alianza con los poderosos Guardias Revolucionarios, cuya tarea es defender el sistema islámico del país y servir de contrapeso a las fuerzas armadas regulares.
 
Ahmadinejad representa una 2da. generación de políticos iraníes, que cuenta con una base de apoyo en la clase trabajadora y que ha buscado reducir el poder los clérigos iraníes.
 
La elección
 
Irán tiene una población de 75 millones. 48 millones cumplen los requisitos para votar.
 
Hay 290 escaños parlamentarios de 30 provincias. Unos 60 diputados representan las 10 ciudades más grandes.
 
El número de candidatos antes de la investigación de antecedentes: 5.395. Después quedaron 3.444 (36% fueron descalificados).
 
El líder supremo tiene una ventaja de entrada en cualquier disputa con el Presidente, pues el ayatolá puede decidir qué candidatos tienen permiso para participar en cualquier elección, a través del Consejo de Guardianes.
 
Boycot reformista
 
En las elecciones no participa el opositor Movimiento Verde, cuyos principales líderes están sometidos a arrestos domiciliarios desde hace más de 1 año, luego de haber movilizado protestas contra la reelección de Ahmadinejad.
 
Los reformistas concluyeron que no vale la pena competir en los comicios y les pidieron a sus simpatizantes que se queden en casa.
 
Por eso, mientras la fuerza de la oposición se midió en 2009 con base en las protestas callejeras, en 2012 será medida a través de la participación electoral.
 
No es de sorprenderse, entonces, que tanto quienes apoyan al Presidente como los que siguen al líder religioso estén pidiendo que haya gran afluencia de votantes.
[ pagebreak ]
El ministro de Defensa, Ahmad Vahidi, señaló en este sentido que "no hay duda de que cuantas más personas voten, más fuerte será la seguridad nacional".
 
Según analiza la agencia Reuters, quienes están en el poder consideran que una alta participación es una muestra de legitimidad en un momento en que el país está cada vez más aislado internacionalmente y cuando hay una amenaza latente de un ataque de Israel.
 
"La nación iraní les dará una bofetada a los poderes arrogantes más duro que nunca gracias a la alta participación", dijo Jamenei a una multitud el miércoles 29/02.
 
"La participación será una clara respuesta a las amenazas del mundo imperialista contra Irán bajo el pretexto de sanciones y derechos humanos", dijo él.
 
La televisión anima constantemente a los electores a acudir a las urnas "por el bien del país. Esta vez las elecciones son un gran test y deben neutralizar los complots enemigos contra nuestro Estado islámico", señala la emisora.
 
Ahmanidejad acudió a votar en una mezquita de Mazhari, ubicada en la zona sur de Teherán, acompañado de su Nº2, Mohammad Reza Rahimi.
 
Ahmadinejad evitó hacer cualquier tipo de declaraciones.
 
Quien sí habló fue uno de sus críticos, Ali Lariyani, líder de la facción conservadora: "Las elecciones son una competición y no una enemistad y sea quien sea el ganador debería intentar ayudar al desarrollo del país".
 
Sus declaraciones fueron consideradas un esfuerzo del presidente del Parlamento por restar importancia a sus diferencias con Ahmadinejad sobre temas políticos y económicos.
 
Los partidos mejor posicionados para lograr la mayoría parlamentaria son los llamados "principialistas", la facción conservadora leal al 'establishment' islámico, y el ala cercana al presidente Ahmadinejad.
 
Israel
 
En tanto, el vice1er. ministro y ministro de Servicios de Inteligencia de Israel, Dan Méridor, defendió un incremento de las sanciones para poner fin al programa nuclear de Irán, que además debe percibir que si no modifica su política un ataque militar “es una posibilidad real”.
 
“Los iraníes deben saber que va en serio, que si no modifican su política es una posibilidad real”, señaló en una entrevista publicada hoy por el diario francés “Le Monde” Méridor, quien dijo no poder contestar a la cuestión de cuánto tiempo queda.
 
Tampoco quiso dar más detalles sobre “la opción militar, no porque no exista, al contrario” sino porque “es tal vez incluso contraproductivo hablar públicamente”.
[ pagebreak ]
En cuanto a la pregunta de si Israel decidirá solo si ataca, explicó que “lo mejor para cualquier país no es actuar de manera solitaria” y que en este caso “no es correcto presentar esta cuestión como si fuera un problema únicamente para Israel”.
 
Añadió que “si podemos actuar colectivamente, es preferible, pero no creo que la comunidad internacional actuará por nosotros, nadie luchará por nosotros, nos tenemos que defender nosotros mismos”.
 
Respecto a la actual presión internacional contra los planes nucleares de Teherán, a la que se acusa de querer dotarse de la bomba atómica, consideró “innegable” que por ahora no ha dado resultados, lo que no significa que no se consiga.
 
“Si las sanciones envían claramente a los iraníes el mensaje determinado y persistente de que no obtendrán la bomba y que el precio que deben pagar no deja de aumentar, tiendo a pensar que pueden reconsiderar su decisión”, señaló el ministro israelí y miembro del partido conservador Likud.