FILTRANDO AL TERCER PRECANDIDATO

Elecciones USA: el sur también existe

Mitt Romney y Rick Santorum luchan por conquistar el sur profundo de USA en el nuevo encuentro electoral que tendrán este martes (13/03) en Alabama y Misisipi. El tercero en discordia, Newt Gingrich se juega su permanencia contra todos los pronósticos. Sepa por que la "industria política" quiera que se baje ya.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Tiempo de descuento para los aspirantes a hacerse con la nominación republicana para candidato a presidente de USA. Los principales aspirantes republicanos que aún permanecen en pie, Mitt Romney y Rick Santorum, se muestran ansiosos de reducir a sólo 2 el duelo y por ello centran sus esfuerzos en las primarias de Alabama y Misisipi, claves para conquistar el sur profundo estadounidense. 
 
El domingo (11/03), el exgobernador de Massachussets Romney celebró su 65 cumpleaños con una serie de eventos en Mobile (Alabama) que incluyeron una aparición en el programa televisivo "Fox and Friends" y una aparición pública con el comediante Jeff Foxworthy, popular por sus bromas sobre la cultura del campesino blanco en el sur del país.
 
"Verdaderamente necesito su ayuda, necesito que ustedes salgan y alienten a sus amigos a votar. Esta elección podría definirse por un pequeñísimo margen entre las 3 personas que han hecho campaña de forma muy agresiva", dijo Romney, al reconocer lo reñida que está actualmente la contienda.
 
Al ironizar sobre las mejoras en la economía, el exgobernador de Massachusetts volvió a atacar la gestión económica del presidente Barack Obama y señaló que el mandatario debería "hablar con los 24 millones de estadounidenses que no tienen trabajo o han dejado de buscarlo".
 
En las últimas semanas y ante lo reñido de la contienda en el sur, un territorio que no le favorece y se inclina más por los aspirantes conservadores, Romney busca congraciarse con los votantes sureños probando las especialidades locales, profesando un interés por la caza y salpicando su discurso con el argot de la zona. Demagogia electoral en su mayor expresión. Pero los estadounidenses tienen un apetito especial para esas cosas. 
 
También el exsenador Santorum, su más próximo rival, y el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, que se "venden" como la alternativa "anti-Romney" más viable, prevén hacer campaña en Alabama a lo largo de la jornada de hoy (13/03).
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Según una encuesta divulgada anoche (12/03) por la empresa Public Policy Polling, realizada durante el fin de semana entre 800 votantes republicanos, los 3 precandidatos se encuentran en un empate técnico en Alabama.
 
Romney obtiene un 31%; Gingrich, un 30%; Santorum, un 29% y el congresista tejano Ron Paul, un 8% según este sondeo.
 
Situación algo similar se da en Misisipi, donde la misma encuesta pone a Gingrich por delante de Romney por tan sólo 2 puntos porcentuales (33% a 31%), seguido por Santorum (27%), y Paul, de nuevo en último lugar con un 7%.
 
Así las cosas, terminada la jornada electoral de este martes (13/03), se limpiará mucho el panorama. Ron Paul, quien no ha ganado ni una sola de las primarias hasta la fecha, no ha hecho campaña en ninguno de los 2 estados, es probable que abandone la carrera. Si bien su obstinación en presentarse como la “única verdadera alternativa a más de lo mismo” ya tiene visos testimoniales, los costos relacionados con el mantenimiento de su candidatura probablemente sea lo que finalmente le haga bajarse. 
 
Existe un amplio consenso entre los analistas en el sentido de que los resultados de esta noche (13/03) en Alabama y Misisipi -con 50 y 40 delegados, respectivamente- son clave tanto para Santorum como para Gingrich en sus esfuerzos por frenar el avance de Romney.
 
Santorum, un católico devoto y padre de 7 hijos, llega al sur de USA con una biografía y un historial de conservadurismo que le favorece entre los evangélicos y demás conservadores, que conforman buena parte del electorado en ambos estados.
 
Gingrich, por su parte, no se queda a atrás y, pese a quedar en tercer lugar en Kansas en los "caucus" (asambleas populares) del sábado (10/03, busca abrirse un hueco entre los sureños destacando sus únicas 2 victorias en Georgia y Carolina del Sur.
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Mientras, Santorum sigue remachando la idea de que él es el único candidato capaz de contener a Romney y movilizar a los conservadores. Gingrich ha hecho caso omiso del llamamiento del exsenador a que abandone la contienda y no estropee sus posibilidades matemáticas frente a Romney.
 
Según datos oficiales del Comité Nacional Republicano, Romney tiene 339 delegados; Gingrich, 107; Santorum, 95, y Paul, 22. Esas cifras no incluyen a los delegados de los "caucus" que se si los cuentan llevan los totales a aproximadamente 415 delegados en cabeza de Romney para la convención en Tampa, en la que se designará al candidato presidencial del partido.
 
Santorum, su rival más cercano, totaliza 176, mientras que Newt Gingrich y Ron Paul tienen 105 y 47 delegados, respectivamente.
 
La cifra mágica para alzarse con la candidatura presidencial del Partido Republicano es 1.144 y Romney claramente sigue aventajando a sus rivales en dinero y organización. La convención nacional republicana se llevará a cabo la semana del 27/08. Para ese entonces, Romney tendrá que “conectarse” con la gente, algo que parece aún no suceder. 
 
Incluso son muchos los analistas que advierten que Romney no consigue asegurarse la candidatura pronto, el partido podría asistir a una situación similar a la que vivió en 1976, que enfrentó duramente a Gerald Ford y Ronald Reagan. El desgaste de esa contienda fue tal que, según el consenso de la clase política, éste contribuyó a la derrota del presidente Ford frente al demócrata Jimmy Carter (1977-1981).
 
No es una lección que, 36 años más tarde, escape a los estrategas de Romney, perseguido por la imagen de "desconectado" del ciudadano de a pie, o Santorum, que se "vende" como la alternativa "antiRomney" más viable.
 
Horas antes, en un mitin en Alabama, Santorum pidió la ayuda de los votantes para definir de una vez la candidatura porque "cuando sea una carrera de 2...el conservadurismo ganará".
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Pero si se tiene en cuenta que la siguiente batalla será en Illinois, que realizará sus primarias la próxima semana, y donde las encuestas ya muestran una contienda igual de reñida entre Santorum y Romney, el que tiene más por perder hoy es Gingrich. 
 
Gingrich, que sólo ha ganado en Carolina del Sur y en Georgia, el estado que representó en el Congreso durante 20 años, ha dejado en claro que seguirá la carrera hasta Tampa con sólo "el poder de sus ideas", lo que causa una situación muy tensa dentro del seno del partido ya que con su presencia, impide se unifique el voto conservador (beneficiando a Romney) mientras que la lógica dice que lo que el partido necesita es eliminar a los candidatos más débiles para que el candidato puede unir al partido y prepararse para noviembre… si es que quieren ganar, claro. Gingrich es, hoy por hoy, un inconveniente para el partido. 
 
Sin duda la prensa entiende que ya debe abandonar la carrera. Prácticamente en cualquier lugar que se presente, le sigue la misma pregunta: “¿Por que sigue en carrera? No puede ganar, ¿Ud. sabe que no puede ganar, no?"
 
Incluso su portavoz insinuó la semana pasada que podría bajarse si no ganase alguno de los estados en juego hoy (13/03)
 
Sin duda una situación rara. Hasta hace nada, la prensa estaba prácticamente enamorada de la idea de que Gingrich se mantenga en la pelea. Después de todo, tiene ideas imaginativas (con sus evidentes excesos, claro está, como la de montar colonias en la luna) y está probadísima sus grandes cualidades como orador, algo que Romney carece. 
 
Lo que lleva a una conclusión: lo que los analistas y periodistas políticos parecieran querer (antes y ahora) es que continúe el show. Si Gingrich se retira y le deja su apoyo a Santorum, la polarización asegurará un mayor debate. En cambio, si Gingrich continúa en carrera, dividiendo el voto de la derecha, Romney se acercará más rápidamente al número mágico, dejando la carrera atrás en el corto plazo. 
 
Por eso “la industria política” quiere que Gingrich se aje, para que la interna llegue al punto de presentar una convención republicana dividida, quizás ya pensando en un final digno de Hollywood, donde quien venía perdiendo todo el partido pero era esencialmente el candidato de la gente (Santorum no lo es, pero Romney menos), anote el touchdown en el último momento. Y no necesariamente implicaría un desgaste para el partido. Puede que incluso ganen algo de momentum para enfrentar a Obama.   
 
Gingrich, por su parte, obviamente quiere llegar a la convención de pie. ¿Su objetivo? Convertirse en “hacedor de reyes”.