JUEGOS Y ORGASMO
Vibrador en pareja
Cada vez son más (y son ya muchas) las mujeres que utilizan un vibrador para tener orgasmos cuando se masturban. La mayoría de ellas no lo utilizan para penetrarse, aunque el vibrador sea del tipo consolador, con forma de pene. En verdad, muchas compran ésos porque son los más fáciles de encontrar a la venta.
El orgasmo, una búsqueda femenina permanente.
Antes, el orgasmo femenino parecía prescindible, pero desde el conocimiento del Tantra y la revisión del Kama Sutra y de otras técnicas orientales, la mujer ha perdido la inhibición y reclama su orgasmo tal como el hombre pide su eyaculación. Es parte de la igualdad de los sexos.
El orgasmo se inicia en el cerebro, es el clímax de la excitación sexual, cuando todos los músculos contraídos por la estimulación se relajan, los latidos del corazón de la mujer aumentan, la respiración se acelera y la presión arterial sube; se sienten espasmos musculares por todo el cuerpo, especialmente en la vagina, el útero y el perineo.
Las endorfinas entran al flujo sanguíneo causando sensaciones placenteras en todo el cuerpo, y hacen que las mujeres se sientan felices, mareadas, enardecidas o con sueño.
Lo único que se ha revalorado de las teorías es que el clítoris mide unos 10 centímetros y el botón encapuchado que asoma discretamente entre los labios de la vagina es la punta de un enorme iceberg como “una masa de tejido piramidal—según la doctora australiana Helen O’Connell— profusamente inervado” hacia cada uno de los labios menores. Y hay que saber usarlo.
Kim Cattrall, más reconocida como Samanttha en Sex and the City, le dedicó 140 páginas ilustradas de su libro Satisfaction, the Art of the Female Orgasm, a una forma de orgasmo: “La primera vez, muchas mujeres vuelan hasta el clímax en la boca del hombre hasta no poder seguir más. Después de una experiencia con este tipo de relación, la mayoría encuentran que se pueden venir repetidamente si el hombre aligera la presión de su lengua cuando ella culmina y después sigue muy lenta y suavemente por un rato, evitando el contacto directo con el clítoris.
El hombre debe seguir dibujando con su lengua círculos alrededor del clítoris, pero sin tocarlo. Sería mejor que se miraran a los ojos (en esa posición: él con su cara entre las piernas de ella), para demostrarse que están realmente allí, el uno para el otro, mientras él sigue lamiendo los labios vaginales y hace como si los aspirara, para luego dejar los labios de la vagina alrededor del clítoris.
Lentamente, y llenándose la boca de la lubricación, vuelve suavemente a dibujar círculos lentos con su lengua, apenas tocando el clítoris, para luego aumentar paulatinamente el contacto hasta que la mujer esté lista para más”.
Pero también hay otras formas de llegar al orgasmo. Por ejemplo, con la penetración. La pareja debe asumir una postura en la que el clítoris entre en juego durante la penetración, o que las manos de ambos queden libres para estimular las zonas erógenas. La vagina para poder cubrir el pene en su interior, debe estar lubricada, ya sea por excitación o por ayuda; y después de la penetración, conviene seguir estimulando la vulva para que la excitación siga subiendo, de lo contrario, tocaría volver a empezar.
La mujer debe elegir el momento de la entrada del pene, que suele ser en el estado de meseta, cuando se siente venir el orgasmo. Las investigaciones declaran menos frecuente el orgasmo por penetración inmediata, por lo que requiere de mayor estimulación.




































