MÚLTIPLES FRENTES ABIERTOS
El Rey de España se disculpa (1era parte)
"Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir", ha dicho Juan Carlos I de Borbón tras recibir el alta del hospital USP San José de Madrid donde estaba internado tras la fractura de cadera ocurrida en un safari en Botsuana cazando elefantes. ¿A que se refería?
El Rey Juan Carlos al abandonar el hospital.
VALOR AGREGADO
La convocatoria de la asamblea en la que los socios deberán decidir si se cambian los estatutos todavía no tiene fecha y "podría realizarse antes del verano" (europeo).
WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) está presente en 100 países, tiene unos 5 millones de socios, y es la organización que "más invierte" en la conservación de elefantes, tanto en África como en Asia, ha indicado su secretario general en España.
De acuerdo con Juan Carlos del Olmo, el Rey entró en WWF de la mano de un grupo de personas, interesadas en la naturaleza y en la caza, ya que en aquella época era frecuente ver "la naturaleza a través de la caza".
Pero la organización "ha cambiado y evolucionado, también la sociedad", y con el paso de los años WWF ha crecido y se ha hecho global y en los países europeos "hay una sensibilidad hacia los animales muy arraigada", y la mayoría de las quejas han llegado de fuera de España.
Sin duda el error de Don Juan Carlos es muy grande. El gran error de Don Juan Carlos al irse de vacaciones cinegéticas a África en plena crisis económica. Eso, por no hablar del nada aclarado conocimiento que tenía el gobierno respecto del viaje de marras. Si el desembolso económico que requiere este tipo de safaris puede transmitir una imagen de indiferencia ante la crítica situación que padecen millones de ciudadanos, aun sería peor el hecho de que el monarca hubiera sido invitado al mismo. Hay ciertos regalos que ninguna autoridad pública, y menos aun el Jefe del Estado, debe aceptar. No está claro por que ha perdido perdón y qué es lo que no volverá a ocurrir. ¿No volverá a aceptar regalo de otros? ¿No cazará más elefantes? ¿No hará más ostentación en tempos de crisis? No queda claro.
Reiterado esto, no podemos dejar de destacar el contraste que ofrece este malestar de muchos ciudadanos y medios de comunicación por la cacería de elefantes con la indiferencia y el silencio mantenido ante episodios en los que D. Juan Carlos ha descuidado su papel de manera más criticable que el que merecen sus aficiones cinegéticas. A pesar del balance globalmente positivo que ofrece su reinado, el Rey no siempre ha desempeñado con acierto y firmeza su papel de moderador y arbitro ante envites claramente rupturistas e inconstitucionales como los vividos con el plan Ibarretxe en el País Vasco, con el estatuto catalán o con las negociaciones con ETA. No todo ha sido "ejemplar" en sus, a veces, amistades peligrosas y en el cuidado de sus relaciones familiares.




































