MEJORANDO EL HUMOR SOCIAL
Fútbol & Política: Grecia a las urnas, llega a cuartos de final
Grecia va a las urnas en forma anticipada el domingo 17/06 para intentar resolver una parálisis institucional, resultado del anterior comicio. Pero el humor social cambia en muchos ciudadanos golpeados por la crisis económica cuando la selección nacional llega a cuartos de final de la Eurocopa y con posibilidades de enfrentar a Alemania, hoy día motivo del enojo popular en Atenas. Fútbol & política es una pócima imbatible.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Grecia es la gran sorpresa de la Eurocopa: derrotó a Rusia (1-0) gracias a un solitario tanto de Giorgos Karagounis, eliminando a Moscú y pasando a cuartos de final por el Grupo A.
El transcurso del partido fue muy fuerte, con ambos equipos saliendo de frente en busca de un gol que les acercase a sus objetivos. Los rusos perdieron sus ocasiones en los pies de Andréi Arshavin, Aleksandr Kherzhakov, Yuri Zhirkov y Denis Glushakov.
En cambio los griegos tuvieron la suya y no la desaprovecharon: contraataque y Karagounis batió a Vyacheslav Malafeev, sobre el final del 1er. tiempo.
En el 2do. Grecia defendió como pudo el acecho ruso. Y casi aumenta, cuando Georgios Tzavelas estrelló un tiro libre contra un poste.
Hacia 8 años que Grecia no ganaba un partido en una fase final de Eurocopa (lo consiguió en Portugal 2004 y terminó campeón. Todos los griegos sueñan con eso).
Los jugadores griegos viven la Eurocopa con su corazón en su país, donde hay crisis económica y política, y elecciones. "Es un día importantísimo para nuestro gran país", explicó Karagounis, héroe una vez más de su selección al marcar el tanto que eliminó a Rusia. "Queríamos hacer un regalo a nuestra gente en esta hora terrible".
Las elecciones helenas son una cita trascendental para Europa.
Pero, además, Grecia se prepara para algo más.
Si Alemania cumple los pronósticos y se clasifica 1ra. del Grupo B tras su encuentro con Dinamarca, enfrentará a Grecia, donde el personaje más odiado es la canciller alemana Angela Merkel.
Los griegos, que añoran los tiempos del dracma, cuando nadie les amenazaba con primas de riesgo ni informes de las agencias de calificación, necesitan un nombre, una cara, contra la que desahogar la furia de quien se siente estafado. El fútbol, que siempre fue un buen vehículo para la venganza del pobre, como aquella imborrable tarde de Diego Maradona en México contra Inglaterra, 4 años después de la humillación de las Malvinas.
Ahora se repite aquel acontecimiento: Grecia busca, vía el fútbol, la ocasión de reivindicarse ante el todopoderoso ogro germano.
Centenares de griegos salieron a la calle a festejar el triunfo ante Rusia. Esa felicidad efímera, aunque intensa, no puede borrar de sus mentes la triste realidad de su país.
Pero lo de Alemania estimula la imaginación.
"Podremos demostrar a los alemanes que aunque ellos tengan el dinero, nosotros tenemos un equipo", dijeron algunos.
"Son días difíciles, pero la gente en Grecia debe intentar ser feliz durante estos días", explican otros.
En tanto, Grecia juega su futuro en la Eurozona, con 2 programas antagónicos en las urnas: el del europeísta conservador Antonis Samaras (Nueva Democracia), partidario de renegociar el paquete de austeridad heleno en Bruselas y el del izquierdista radical Alexis Tsipras (Syriza), quien pretende cancelar los recortes en su primer día de gobierno y nacionalizar los bancos que reciban ayuda europea.
Seguramente ninguno pueda desarrollar al 100% su programa: para formar un gobierno mayoritario en Grecia se necesitan 151 de los 300 diputados del Parlamento heleno.
Según las encuestas previas ninguno de los 2 candidatos podría alcanzar esa cifra. Tendrían que pactar con 1 o más partidos para formar gobierno, negociando cambios en sus propuestas. Dependiendo de los porcentajes que cada agrupación obtenga, se darían distintos escenarios. Hasta siete partidos tienen serias posibilidades de entrar en el parlamento y ninguno de ellos obtendría más de un 30%-31%, configurando multitud de opciones de pacto.
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Eso sí, el poder de negociación lo tendría siempre el partido ganador: debido al bonus de 50 diputados que otorga la ley electoral helena, quien se imponga en las elecciones rondará los 115-130 diputados, según las últimas encuestas. Esto significa que la agrupación que gane los comicios siempre sería socio en un gobierno de coalición. Es casi imposible que todos los partidos se unan contra unos ganadores Tsipras o Samaras: tendrían que pactar comunistas con neonazis, ultranacionalistas y socialistas. No ocurrirá.
Gobiernos bipartitos
Hay 2 escenarios que propiciarían un pacto rápido de gobierno, siempre y cuando los porcentajes ofrecieran al ganador la posibilidad de alcanzar los 151 diputados negociando sólo con una agrupación más.
> Pacto Nueva Democracia (ND)–Partido Socialista (Pasok): Ya fueron socios durante el gobierno del tecnócrata Lucas Papademos entre noviembre de 2011 y mayo de 2012. Es la opción preferida de las instituciones europeas.
> Pacto Coalición de la Izquierda Radical (Syriza)–Izquierda Democrática (Dimar): No hay que olvidar que Dimar es una escisión moderada y decididamente europeísta de Syriza. Puede evitar el pacto la intención de Kouvelis de que todas las mayorías estén representadas: en mayo se negó a negociar con ND y Pasok porque Syriza no quiso entrar en el propuesto gobierno de unidad. Kouvelis obligaría a Tsipras a moderar programa, como la cancelación inmediata del pacto de austeridad y la nacionalización bancaria.
Hay 2 escenarios más complejos, en el caso de ganar Syriza.
> Pacto Syriza-Partido Comunista (KKE), pero en un principio la agrupación marxista se opone a cualquier tipo de pacto.
> Pacto Syriza–Pasok-Dimar: Podría darse, aunque es improbable debido a las reticencias de los miembros de la izquierda radical a pactar con los socialistas. Aun así, Pasok y Dimar presionarían a Syriza para que rebajase sus pretensiones de cancelar el pacto de austeridad y nacionalizar la banca. El resto de pactos tripartitos son improbables.
Si ND y Syriza no logran los diputados suficientes para pactar con un solo partido más, habrá que formar una coalición como mínimo tripartita, algo imposible de lograrse hace un mes. Podrían darse varios días de negociaciones. Estas coaliciones a 3 o más bandas supondrían contar con el 70% del electorado en la alianza.
Si nada de esto funciona, Grecia estaría abocada a celebrar otras nuevas elecciones 6 semanas después. Sería funesto para la economía y la estabilidad del país. Europa tendría que tomar medidas para garantizar la supervivencia de los griegos: el Estado sólo tiene fondos para pagar las pensiones y la energía hasta el día 20/07.








