DEUDAS SOBRE TARIFAS

Que La Cámpora pague la luz...

Pasan los meses y las deudas crecen: hoy, la deuda de las distribuidoras con Cammesa es un 43% mayor a la de hace 3 meses atrás. Sin embargo, las deudas de la compañía que ahora está en manos de La Cámpora, también es mayor, y podría colapsar si las distribuidoras que pagan deciden, en plena crisis, priorizar otros pagos...

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Que La Cámpora apague la luz...

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El fantasma del default se torna cada vez más intenso y real para las distribuidoras de energía eléctrica Edenor y Edesur.

Según las últimas planillas de Cammesa (compañía mixta pero en la práctica conducida y financiada por el Estado), al 6 de junio unas 13 empresas le debían casi $360 millones, un 43% más que los $250 millones que marcaban sus registros al 16 de marzo, casi tres meses antes.

Si bien Cammesa es un organismo pentacefálico (participan las cuatro asociaciones que representan a proveedores y consumidores, así como al Estado), durante el kirchnerismo se convirtió en una mano ejecutiva del Gobierno.

Se encarga de recibir los pagos de las distribuidoras (le cobran a los usuarios finales) y girarle los fondos a los generadores (como Central Puerto, Dock Sud, Costanera), que se llevan la parte más gruesa de la factura eléctrica. Así, la falta de pago de las distribuidoras desfinancia a Cammesa, que debe acudir a fondos del Estado.

Desde hace unos días, La Cámpora tomó un fuerte control de su gestión a través de las designaciones de Juan Manuel Abud, cercano al viceministro de Economía, Axel Kicillof, y Paula Español, la número dos de Beatriz Paglieri, secretaria de Comercio Exterior.

Cammesa decidió desagregar sus acreencias en dos ítems: los judicializados y los que corresponden a la operación cotidiana del sistema. Según dijeron fuentes del mercado al diario 'El Cronista' decidió hacerlo debido al incremento de los pasivos a cobrar que implicaba el primer ítem.

La deuda judicializada asciende a $215 millones, más del doble de los $104 millones de marzo. Y responde a la rebeldía de EPEC y EPE, las distribuidoras de Córdoba y Santa Fe, gestionadas por las gobernaciones de Juan Manuel De La Sota y Antonio Bonfatti. Ambas empresas aplicaron aumentos de tarifas aunque el Ministerio de Planificación, a cargo de Julio de Vido, les anticipara que si hacían eso les quitaría el equivalente en subsidios.

Las distribuidoras aplicaron subas pero continuaron pagando los valores anteriores, de manera que comenzaron a acumular una deuda desde la contabilidad de Cammesa. Pero la Justicia les otorgó medidas cautelares que las eximen, al menos de momento, de pagar lo que exige el Gobierno.

El otro carril de los pasivos también se inclina al alza. Hasta la primera semana de junio, una decena de distribuidoras habían dejado de pagarle a Cammesa $143,53 millones. El número creció apenas 5% desde mediados de marzo, pero en la primera quincena del tercer mes del año había dado un salto por encima del 40%.

En el sector empresario aseguran que las deudas con el Estado son un producto del propio Estado. “Ante la falta de caja, las empresas prefieren no pagar la energía que venden y financiarse de esa manera”, explicó un ejecutivo del sector. Es porque el retraso de tarifas, que están congeladas desde hace décadas, en un contexto de incrementos salariales y de costos en general, restringe cada vez más el margen de acción.

Todos en el mercado eléctrico están expectantes con respecto al futuro de Edenor y Edesur, cuyas facturas mensuales con Cammesa superan al resto.

Ambas registran pérdidas en sus balances, afrontan paros del sindicato de Luz y Fuerza y tienen una liquidez cada vez menor. Hasta ahora, eligieron saldar sus compromisos.

Además de la cuenta con la empresa mixta, ambas firmas tendrán que afrontar en los próximos meses los pagos de sus deudas con bancos e inversores. Hoy, Edesur desembolsará $33 millones para cubrir el último vencimiento de un bono a cinco años en moneda local. Y Edenor pagó alrededor de US$9 millones en abril, y deberá afrontar un desembolso de US$13 millones en octubre, según el mencionado matutino porteño.

Pero si bien las cifras no son muy elevadas, ejercen presión sobre sus cuentas.

# El caso mendocino

Son más de una las compañías que han presentado propuestas de refinanciación a la administradora del mercado mayorista. Pero también, las que han sido rechazadas.

Es el caso de Mendoza, donde Cammesa rechazó una propuesta de refinanciación por $32,7 millones, de Edemsa.

Aunque la empresa intenta apurar un acuerdo antes de fin de mes y descarta que el servicio se vea afectado, lo cierto es que la restricción del suministro es una posibilidad si el monto se abulta y Cammesa termina por colocar a Edemsa en la categoría de deudor crónico.

Para eso la mora que hoy se acerca a un mes de facturación y ya sitúa a la empresa entre las de mayor pasivo de las provincias (le sigue la de Comodoro Rivadavia con $ 24,4 millones, y Catamarca, con $23,8 millones), debería sumar el equivalente a dos, con intereses y la multa respectiva. Edemsa viene de reestructurar un pasivo de $ 27 millones, y de un pago regular de $ 43 millones, lo que según dijeron fuentes cercanas al diario mendocino 'Los Andes', Cammesa es sólo a 1/3 de la energía que recibió del sistema.

La firma que controlan Daniel Vila, José Luis Manzano, Alfredo Vila y Jorge Bestene como Andes Energía SA ya fue intimada. Y se expone a penalizaciones, con el suministro como variable de ajuste: ser "el primero en la lista" en caso de cortes del sistema, o estar obligado a bajar el consumo, lo que naturalmente repercutiría en el servicio domiciliario.

Así lo admite el gerente general de Edemsa, Neil Bleasdale. "Hipotéticamente obligará a recortar el suministro. Pero confiamos en que vamos a acordar un plan, porque es una situación general en el país y se le ha otorgado a otras empresas. Incluso con la intimación, es un proceso normal de ida y vuelta que, creo, que tendrá un final satisfactorio".

En lo que va del año, la administradora del sistema ya aplicó más de $ 215 millones en multas a operadores de Santa Fe y Córdoba en instancia similar.

Convertirse en DiMoCro (Distribuidora Morosa Crónica), implicaría asumir un recargo del 10% de interés en los primeros 10 días del mes. "Con uno de atraso, en diez meses se afronta el equivalente a una factura", explica Raúl Stasi, gerente de Edeste, que ya redujo en 40% una deuda de $ 17 millones. Según Stasi, la opción del Fondo Compensador de Tarifas "no compensa ni siquiera intereses. Lo que se paga es dinero tirado por atraso tarifario, no deriva de una deuda de capital".

 
 

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