LOS 12
De apóstoles y apostasías
Cierta novedad que llega del Vaticano permite introducir una investigación sobre personajes de carne y hueso que desarrollaron una tarea universal.
Óleo de una escena bíblica de Jesús y los 12.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El viernes 29/06, la Iglesia Católica Apostólica Romana celebra la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo, y a la vez, el Día del Papa. Habitualmente, en la Nunciatura Apostólica argentina se realiza un festejo con invitados especiales.
Sin embargo, a los 85 años, Benedicto XVI (Joseph Aloisius Ratzinger) tiene pocos motivos para el festejo, en especial luego del escándalo por los documentos reservados que había robado y filtrado su propio mayordomo, Paolo Gabriele, y el posterior enojo papal con los medios de comunicación.
De todos modos, el Papa aprovechará la ocasión para ratificar sus iniciativas 2012:
> el Sínodo que irá del 07/10 al 28/10, sobre “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”, y
> la celebración del Año de la Fe, que también empezará en octubre.
Uno y otro evento se encuentran muy vinculados entre sí.
A propósito del Sínodo, el Papa ya echó a circular el “Instrumentum Laboris” del Sínodo, el documento preparatorio,de 74 páginas dividido en introducción, 4 capítulos y conclusión, resultado de los aportes de todos los obispos del mundo como respuesta a los “Lineamenta” de febrero de 2011.
El resultado es muy preocupante para la jefatura de los católicos: en países de antigua tradición cristiana (América del Norte y Europa occidental), a pesar de la pertenencia formal a la Iglesia que supone el bautismo, la secularización se ha convertido en algo “natural” y muchas personas "podrían ser incluidos en la categoría de los no creyentes".
Algunos religiosos lamentan que "la excesiva burocratización de las estructuras eclesiales", al lado de "celebraciones litúrgicas formales y ritos que se repiten casi por costumbre", tienen el efecto de "alejar" a las personas de la fe.
Los obispos denuncian, con franqueza, que muchos fieles viven "una apostasía silenciosa”, a causa de la falta de una respuesta "adecuada y convincente" de la Iglesia ante las transformaciones de la modernidad, desde la globalización hasta la transformación de las sociedades marcadas por la migración y por los nuevos escenarios económicos.
Probablemente la ausencia de una fe y un fervor semejante al que exhibieron los cristianos primitivos, quienes -desde un punto de vista objetivo- sí cambiaron la historia, no sea un problema solo de los católicos sino de gran parte del mundo cristiano, abundante en formas pero con escaso fondo, gente tibia que celebra las formalidades y que deberían revisar -a propósito de Pedro y Pablo- de qué trataba el apostolado, misión que provocó que un grupo de personas enviadas a difundir un mensaje consolidaron una creencia casi universal.
De acuerdo al relato del Nuevo Testamento bíblico, los discípulos siguieron a Jesucristo, quien les enseñó y entrenó; después de la resurrección y ascensión, se convirtieron en sus testigos, o sea apóstoles. Y provocaron un acontecimiento espiritual con implicancias políticas de alcance universal: de hecho, el cristianismo fue el fenómeno social que destrozó los cimientos del Imperio Romano mucho antes del arribo de los pueblos bárbaros.
Muy diferente, por cierto, al escenario que describe el documento vaticano acerca de la escasa fe presente.
Pero ¿qué decir de los líderes religiosos del siglo 21? Tal para cual.
El caso de Pablo
¿Cuántos eran, al final, los apóstoles? Es evidente que no eran 12. De hecho, en el relato bíblico se habla de falsos apóstoles, lo que demuestra que se trataba de un grupo más bien amplio.
¿Por qué entonces se habla siempre de 12?
Los teólogos enseñan que hay que distinguir entre “los 12” y “los apóstoles”.
Los 12 registrados en Mateo 10 eran: “Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que también le entregó.”
Sin embargo, Marcos y Lucas, quienes también mencionan a 12, realizan un par de pequeñas diferencias en los nombres, y así surgen preguntas: ¿Tadeo era también conocido como “Judas, hermano de Jacobo” (Lucas 6:16) y, a la vez, como Lebeo (Mateo 10:3)? ¿Simón el Zelote también era conocido como Simón el cananita (Marcos 3:18)?




































