QUE LOS ALPEROVICH APAGUEN LA LUZ
Huyamos de José (¿O será de Betty?
Los Alperovich cuentan una Tucumán que no existe más que en las cuentas bancarias de la numerosa familia gobernante. En Tucumán prevalece el éxodo, mientras que la senadora nacional Beatriz Rojkés de Alperovich ambiciona heredar a su marido José, y legitimar al Ejecutivo provincial como un bien de familia. Sin embargo, pueden llevarse (ambos) algunas sorpresas con Cristina Fernández de Kirchner si no moderan el uso de la lengua (literalmente hablando).
Beatriz Rojkés de Alperovich: Por favor, enmudecer o enmudecer...
VALOR AGREGADO
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El lunes 09/07, Cristina Fernández de Kirchner visitará Tucumán para el Día de la Independencia, fiesta patria si las hay.
Para el acontecimiento, Movimiento Barrios de Pie decidió 'homenajear' a la Presidente con una jornada de protesta para seguir denunciando la decisión del Ejecutivo Nacional de suspender la asistencia alimentaria a más de 1.000 comedores comunitarios y manifestar su preocupación ante los índices de pobreza, que el gobernador José Alperovich niega.
Daniel Menéndez, coordinador nacional de Barrios de Pie, explicó: "A pesar de los intentos de diálogo que hemos pedido al Ministerio de Desarrollo Social, y de las denuncias ante el INADI y la Cámara de Diputados, Alicia Kirchner sigue haciendo oídos sordos de la necesidad de los más humildes. El conflicto comenzó luego de que nuestro movimiento realizara denuncias de clientelismo con relación a la implementación del Programa Argentina Trabaja, también dependiente del Ministerio. Le seguimos diciendo a la ministra que con la comida de los pibes no se juega".
Por lo tanto, habrá cortes de ruta en los principales accesos a San Miguel de Tucumán cuando arribe la presidente Cristina, quien, sin embargo, se traslada en helicóptero, hay que recordar. Pero Barrios de Pie todavía carece de estructura aerotransportada.
"Nos movilizaremos desde todas las provincias del norte argentino para hacerle llegar el reclamo al gobierno. Nos concentraremos a la espera de una audiencia con la Presidenta para que reintegre la asistencia alimentaria a más de 30.000 niños, y para que deje de implementar medidas clientelares, discriminatorias e inmorales", señaló Menéndez.
No obstante, Cristina, Alicia y el matrimonio Alperovich insisten en que Tucumán es tierra de abundancia. Si fuese cierto, no podría explicarse porqué también es tierra de éxodo.
Lucía Lozano lo corrobora desde el diario La Nación, visitando a los tucumanos que se radican en la Patagonia:
"(...) Para muchos comprovincianos, el Sur se convirtió en el paraíso interno. El lugar ideal para vivir y crecer económicamente. Las cifras hablan claramente de este fenómeno: en una década se duplicó la cantidad de tucumanos que se fueron a vivir a Neuquén, Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, de acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
En cinco años, de acuerdo al censo 2010, se fueron 25.763 tucumanos a otras provincias. La mayoría se trasladó a Buenos Aires, Salta, Santiago del Estero, Córdoba y al Sur. Los que hoy abandonan nuestra provincia, de acuerdo a los testimonios de los entrevistados, lo hacen para ganar calidad de vida, para tener mayor seguridad, menos estrés y, sobre todo, para obtener una mejor posición económica.
"Esto no lo cambio por nada", asegura María Gabriela Barrios. Tiene 31 años y vive en Villa Regina, Río Negro, desde 2006. "Yo me había separado y no tenía trabajo en Tucumán. Me vine porque el esposo de mi mamá es de acá. A los dos meses de instalarme encontré trabajo. Lo que más me gusta es el clima. La gente es muy buena, cordial. Es un pueblo tranquilo y no hay tanta delincuencia como en Tucumán", expresa Gabriela, que es administrativa contable y reparte su tiempo entre la casa, sus dos hijos y un microemprendimiento de viandas. Aunque extraña a sus amigos y a su familia en Tucumán, asegura que no volvería más.
En el heladísimo Calafate, en Santa Cruz, afirman que cada día se agranda más la "colonia de tucumanos". En un principio, hace más de una década, llegaban por la alta demanda de maestros y profesores, así como también de médicos y otros profesionales, cuenta Daniel Ríos, de 50 años. Nacido en Amaicha del Valle, este especialista en Turismo intentó trabajar en Tucumán durante mucho tiempo. Pero no le iba bien. Entonces, decidió probar suerte en el sur.
"Es un lugar privilegiado por el paisaje y muy seguro para vivir. Pero es muy duro estar aquí. Es difícil pasar los inviernos, esto se paraliza desde junio hasta septiembre", resalta Daniel, que es separado y vive solo. Tiene una Pyme en el sur, con la cual trabaja para agencias de turismo.
"Es cierto que aquí hay un buen pasar económico. Pero se hace en base a mucho sacrificio: trabajamos mucho y no tenemos entretenimientos ni movida nocturna como en el Norte", explica este tucumano que extraña todo de su provincia: el vino patero, las empanadas, la familia.
"Me encantaría volver, pero allá no hay oportunidades. Es una lástima que Tucumán esté tan desaprovechada en materia turística", concluye. (...)".




































