DISPUTA EN LA POLÍTICA ECONÓMICA
Lorenzino inicia una peligrosa ofensiva contra Moreno
Hernán Lorenzino, ministro de Economía, ha iniciado una ofensiva destinada a recuperar espacio pero, básicamente, intentando reducir la influencia de Guillermo Moreno en las decisiones de política económica. Es una operación riesgosa: varios ya han fracaso en ese intento, desde Felisa Miceli a la fecha. En el caso de Miguel Peirano, directamente decidió no intentarlo, renunció y se fue. En el caso de Amado Boudou, le cedió todo porque su objetivo era saltar a la política. Pero nunca ocurrió una situación como la de julio de 2012: el enfriamiento fue provocado por erradas decisiones que impulsó Moreno. Veremos cómo le va a Lorenzino...
Hernán Lorenzino, ministro de Economía argentino.
VALOR AGREGADO
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En la Casa Rosada, todos los funcionarios se ilusionan imaginando que el mal momento de la economía podrá revertirse de ahora en más.
En verdad, hay mucho de necesidad en un pensamiento tan voluntarista: en 2013, Cristina Fernández de Kirchner juega todo. Si no gana en ese comicio las bancas legislativas suficientes como para sumar 2/3 del total y así promover la necesidad de la reforma de la Constitución Nacional que le asegure un 3er. mandato presidencial consecutivo, el Frente para la Victoria iniciará una acelerada retirada del poder, con imprevisibles consecuencias para sus líderes.
Para ganar ese comicio, precisan de una economía que pueda financiar el extraordinario gasto público que precisa el esfuerzo electoral.
Según el kirchnerismo cristinista, la derrota electoral de 2009 fue a causa de un deterioro de la economía.
El ministro Hernán Lorenzino integra un grupo de funcionarios que considera que hay datos objetivos en la economía real que permitirían alentar expectativas optimistas. Ese es el motivo de que, abruptamente, Lorenzino resulte verborrágico, e irrumpa en los medios de comunicación, básicamente hablándole a Cristina Fernández de Kirchner.
La opinión de ese grupo de funcionarios -y empresarios que simpatizan con la Presidente- consiste en que esos datos positivos chocan con las trabas cambiarias, que llevaron al Ejecutivo Nacional -a través del Banco Central- a impedir el atesoramiento en dólares.
Ese esquema impulsado por Guillermo Moreno, pero perfeccionado por la AFIP (Ricardo Echegaray) y el Banco Central (Mercedes Marcó del Pont), sería el principal impedimento para que ocurra el repunte de la actividad económica.
De acuerdo a ese grupo de funcionarios anti Moreno, a diferencia del 2010, el déficit fiscal, el atraso cada vez más notorio del tipo de cambio y las limitaciones a las importaciones le ponen un techo a ese repunte.
Pero Lorenzino tendría que ser racional y lógico, para marcar diferencias con el irracional e ilógico Guillermo Moreno.
Por ejemplo, considerar que para una definición de la estructura de costos, la cotización del dólar que interesa es aquella a la que realmente se consiguen dólares. Que el ministro Hernán Lorenzino afirme que la cotización del dólar libre no le importa a nadie solamente revela
> que nunca trabajó en la economía real, y
> que no mantiene diálogo con los formadores de precios.
En una economía en la que el dólar con cotización oficial es inaccesible, el dólar que los agentes económicos incorporan como valor de referencia es aquel que es accesible. Hoy día, el dólar libre.
No es misterio alguno. Tampoco lo es afirmar que el mercado cambiario con cotizaciones múltiples funciona mientras las brechas no resulten exageradas. Una diferencia como la vigente entre el dólar inaccesible y el dólar accesible provocará maniobras diversas para intentar aprovechar la situación que maximice la rentabilidad.
¿Cómo es lo que olvidó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino?
Probablemente le ha surgido alguna confusión luego de su diálogo con el economista griego especializado en marxismo Costas Lapavitsas, sobre la crisis financiera que afecta al país europeo. Lorenzino le aconsejó al profesor de Política Económica Marxista de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales en Londres (Reino Unido), incorporar el 'modelo argentino' para resolver la crisis de deuda.
Otra estupidez considerable de parte de Lorenzino:




































