Rojo récord en 20 años
VALOR AGREGADO
CIUDAD DE BUENOS AIRES (InC.). El cuadro fiscal de junio muestra un marcado agravamiento de las cuentas públicas.
> En junio del año pasado se había registrado un superávit primario de $ 934 millones.
> Este año el resultado primario se revirtió y fue negativo en $ 726 millones.
** Fue el primer déficit primario reconocido oficialmente desde 2002.
Y ello a pesar del maquillaje provisto por una ayuda contable de nada menos que $ 7.285 millones en concepto de rentas de la propiedad ($ 5.140 millones de la Seguridad Social y $ 1.940 millones del BCRA).
Esto quiere decir que sin esa ayuda extra el déficit primario habría escalado a $ 8.000 millones.
Aun sin maquillaje, este año cerraría con un déficit primario de al menos 0,5 % del PBI, lo que constituiría el peor desempeño de las últimas 2 décadas.
> El déficit final —computados los pagos del servicio de la deuda y maquillaje mediante— fue $ 3.767 millones, 14 % mayor al de junio del 2011 pese a que se pagaron $ 1.200 millones menos de intereses este año.
** Sin la ayuda contable mencionada, el déficit final —financiero, en la jerga de las finanzas públicas— asciende a más de $ 11.000 millones.
** Aun contando la ayuda de las rentas de la propiedad, el año podría cerrar con un déficit final de 3 % del PBI.
> El acumulado del 2do. trimestre evidencia también el pronunciado deterioro.
> El déficit final estalló 203% respecto al mismo trimestre de 2011.
> Y el resultado primario se deterioró 55%.
> Sin la ayuda de las rentas de la propiedad este año el déficit final del 2do. trimestre habría superado los $ 14.900 millones.
> Siguiendo el mismo procedimiento, el déficit final del 1er. semestre se ubicaría en los $ 24.000 millones mientras que en la primera mitad de 2011 había sido de $ 10.000 millones.
> El gobierno maneja el Fondo de Sustentabilidad del Sistema de Seguridad Social como si se tratara una empresa comercial en manos del estado, a la que se le ordeñan dividendos.
> Este adueñamiento del gobierno de supuestas ganancias del Fondo de Sustentabilidad y su apropiación para las más disparatadas finalidades (desde el Fútbol para Todos a solventar las erogaciones de los fiscales), constituye un vaciamiento progresivo de la caja previsional, perpetuando el desamparo y al defraudación de futuras generaciones de jubilados.
> Por otro lado el recurrir repetidamente a adelantos transitorios y supuestas ganancias —no realizadas ni realizables— del BCRA demuestra una tendencia a monetizar buena parte del quebranto del Tesoro.
> Cuando se analiza en detalle el cuadro fiscal, las dinámicas inversas de ingresos y gastos resultan particularmente alarmantes.
La aceleración en el deterioro de las cuentas fiscales obedece al impacto sobre los ingresos de la caída de la actividad económica frente a un gasto público en permanente crecimiento en términos reales.
> Se observa una notable desaceleración en los dos principales rubros de ingresos, impuestos y recaudación del sistema de Seguridad Social.
> En el caso de los ingresos tributarios, el frenazo es particularmente brusco: en junio aumentaron 16 % interanual —muy por debajo de la inflación— mientras que en el mismo mes del año pasado crecían 50 % más rápido.
Esta desaceleración, con una economía que se encuentra en plena contracción, podría convertirse en un estancamiento en términos nominales del principal rubro de recursos.



































