La hora de "Salta Violeta"
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La CGT 'Balcarce', el aglomerado de gremios más cercano al gobierno de Cristina Fernández, navega en aguas plagadas de incertidumbres y desmentidas.
El metalúrgico Antonio Caló tuvo que salir a rechazar las versiones que aseguraban que sus problemas de salud lo iban a dejar fuera de la conducción de la central oficialista.
En tanto, Ricardo Pignanelli, de los mecánicos de Smata, desmintió este lunes (20/8) que vaya a ser él quien lidere el bloque sindical afín al Gobierno Nacional.
Más allá de las aclaraciones de Caló, no son pocos quienes advierten que el líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) ya está prácticamente descartado para conducir la CGT 'Balcarce'.
Es que sólo basta con que la Presidente haya perdido simpatía por Caló, caída en desgracia del metalúrgico abonada por varias actitudes que nunca resultan menores en la Casa Rosada, para bajarlo de la candidatura.
Fue Caló quien determinó un paro de su gremio en busca de mejoras salariales mientras se conversaba en Olivos los términos de su ascenso al Olimpo sindical. Poco le habría importado a la Presidente que él dijera ante los medios que esa medida de fuerza "no es contra el Gobierno".
Fue también el gremialista el que se ausentó de una significativa reunión en la que Cristina Fernández recibió a sus colegas de la central oficialista.
Y las últimas versiones, aunque desmentidas, sobre la salud de Caló, cuyas dolencias lo alejarían de convertirse en el secretario general de la CGT cristinista, habrían terminado de colmar la paciencia de la mandataria, quien le reprocharía al metalúrgico su actitud zigzagueante.
Caló no era el favorito de la última hora. La inclinación de la Presidente por él se remontaría a los tiempos de la campaña electoral de 2007, cuando Cristina Fernández intentó discutir una renovación de la cúpula sindical. Allí apareció el nombre de Caló. Pero Néstor Kirchner prefirió mantener su sociedad política con el camionero Hugo Moyano.
Y con Caló eventualmente fuera de combate, tanto los 'Gordos' como los 'Independientes', ahora aliados del Gobierno, se inclinarían por Pignanelli.
Y en la Casa Rosada también verían con buenos ojos al imponente sindicalista. No es una versión nueva. Ya se había oído en al radiopasillo sindical que Pignanelli contaría son simpatía en Balcarce 50 en reemplazo de Caló o del 'albañil' Gerardo Martínez, quien estuvo alguna vez en consideración. Pero el titular de Smata desmiente los rumores.
Piganelli dijo a Radio 10, que se mantendrá al frente de su sindicato y que su apoyo está concentrado en Caló. "Asumí en mi gremio en marzo, y tengo muchos sueños que cumplir en mi gremio. Soy un hombre que recorrió todo el camino gremial. Quiero cumplir con eso".
Pero para completar ese "camino gremial", Pignanelli debería alzarse con la corona de la CGT, ambición que no rechaza. "No sé si dentro de un par de años se da la cosa, podría ser. Hoy quiero cumplir con los compañeros de mi gremio", sostuvo.
Pero si bien el líder de Smata señaló que Caló "tiene todo nuestro apoyo", no se privó de dejar una puerta abierta a la suspicacia cuando dijo: "Estoy dispuesto a trabajar mucho con el compañero que le toque".
Pignanelli es cristinista, tal vez más que Caló. En el acto que lo oficializó como secretario general de Smata este año estuvieron el vicepresidente, Amado Boudou, y la ministra de Industria, Débora Giorgi. Y como tal entiende que no es lo que más le gusta a la Presidente que ciertas cuestiones se ventilen por los medios. A ello respondería la necesidad de una desmentida.
Después de todo, no faltan antecedentes. El día que circuló un borrador de un proyecto para expropiar YPF, los gobernadores petroleros reunidos con el Gobierno desmintieron la existencia de una iniciativa de tal magnitud. Apenas unos días después, se intervenía la compañía y se enviaba la re-estatización parcial al Congreso.
2 recortes que, al margen de las desmentidas, ilustran la situación de la CGT 'Balcarce':



































