CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Parece que Axel Kicillof se está enterando de la peor forma que hacerse cargo de la gestión energética del país, una de las áreas más sensibles de la economía argentina, no era un tema sencillo, ni se encaraba con altisonantes discursos, ni descalificaciones.
GESTIÓN ENERGÉTICA
A Kicillof se le está complicando bastante el tema energético
Se le dificulta bastante al viceministro de Economía la gestión de un área en la que se metió de lleno. Mientras YPF vuelve a mostrar números negativos, y tras el error en el sector del biodiesel, Kicillof ahora tuvo que dar marcha atrás con el sistema que ideó para comprar GNL.
30 de octubre de 2012 - 15:21
El viceministro de Economía sufrió el 1er traspié con la reestatización de YPF, que lo tiene como principal autor intelectual. A la petrolera se le está dificultando bastante conseguir socios para desarrollar nuevos yacimientos y uno de sus directivos acaba de reconocer que sus ambiciosos proyectos son inviables sin capital externo.
Tampoco la realidad productiva tras la expropiación lo ayuda: el último informe del Instituto Argentino de la Energía 'General Mosconi' (AIE) muestra que la producción de YPF creció entre abril (en coincidencia con la intervención de la empresa) y julio, pero volvió a caer en agosto.
Claro que las subas no están relacionadas con la gestión estatal de la empresa, que en los hechos conduce Kicillof a través del decreto 1.277 que intervino el sector, sino a que los números de este año se tiene que comparar contra meses en los que la actividad petrolera se vio muy reducida por un paro en Santa Cruz, una de las principales cuencas petroleras.
Normalizada la situación, agosto volvió a mostrar una caída en la extracción de crudo, de casi el 3%, de acuerdo al informe citado. En el gas, en tanto, la retracción fue de casi el 2%.
Luego vinieron las modificaciones en el régimen del biodiesel. Kicillof determinó la aplicación de retenciones móviles a las exportaciones del biocombustible, el fin de los reintegros y, principalmente, una reducción del precio interno de venta a las petroleras. Toda la industria sintió el impacto, sobre todo las pymes que vieron caer el precio doméstico del producto.
Tras algunas reuniones solicitadas de inmediato, Kicillof tuvo que dar marcha atrás y cambiar el sistema de retenciones, a su vez que se calcularía un nuevo precio interno para biodiesel, que sigue siendo insuficiente para mantener a las pymes en actividad. En ese caso, la cara la puso la presidente Cristina Fernández, quien se encargó de los nuevos anuncios, aunque Kicillof pagó el costo político.
Los tropezones continúan para Kicillof. Y tiene que ver con las contrataciones de los cargamentos de GNL que llegan al país en reemplazo de la producción nacional de gas que el kirchnercristinismo se encargó de desalentar.
En septiembre, Kicillof dispuso que sea YPF los contrate sin licitación en lugar de otra estatal, Enarsa, que lo hacía por concurso. También se encargaría de las compras de otros combustibles como gasoil y fuel oil controlados por Cammesa, que sumando al gas licuado totalizarían en unos US$5.000 millones anuales.
Eso no ocurrirá. De acuerdo a lo que publicó Antonio Rossi este martes (30/10) en el diario Clarín, la iniciativa se topó con la resistencia de los funcionarios de Enarsa que advirtieron sobre las “condiciones leoninas y los conflictos de intereses” que se planteaban en el convenio. Y por otro lado, un reciente informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) que denunció la existencia de sobreprecios en las compras de combustibles que Enarsa le hizo a YPF entre 2008 y 2010.
Frente a esta situación, los técnicos de las 2 estatales acordaron cambiar el proyecto de Kicillof y fijar reglas de juego más flexibles. Ahora, indica el matutino, el nuevo esquema introduce 3 modificaciones salientes: Las compras de GNL que gestionará YPF se harán por licitación. Salvo Repsol, British Gas y Gaz de France, serán convocados todos los proveedores internacionales. Incluso también sería invitada a cotizar Shell, la petrolera con más diferencias con el Gobierno.
Las adjudicaciones serán definidas por Enarsa e YPF no tendrá la exclusividad del abastecimiento y si Enarsa lo cree conveniente, podrá a salir a comprar GNL por su cuenta. Para que entre en vigencia, ahora el acuerdo tiene ser aprobado por el directorio de la compañía dirigida por Exequiel Espinoza.
Con estos antecedentes en el Gobierno deben estar prestando mucha atención a los próximos pasos del funcionario en materia de gestión energética, sobre todo cuando tiene en estudio medidas para el sector eléctrico que recientemente alertó sobre su delicada situación.
Desmentida de Baratta
El Subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Roberto Baratta, desmintió este martes cambios en el esquema de compras de gas de Enarsa y ratificó que se realizarán a través de YPF porque “así lo estableció un decreto de la Presidenta de la Nación”.
En un comunicado, el funcionario salió al cruce de un artículo publicado en el diario Clarín, titulado “Kicillof dio marcha atrás con el control de compras de gas de Enarsa”, en el que se informa acerca de supuestos cambios en dicho mecanismo.
Baratta consideró que la nota “es una burda operación del diario” y explicó que “existe un decreto que ordena que las compras de combustibles por parte del Estado Nacional se realicen a YPF, dato que llamativamente es ignorado”.
En tal sentido, el Subsecretario indicó que ese Decreto “viene a cuenta de la Ley histórica que declaró de interés nacional el autoabastecimiento de hidrocarburos y recuperó el control de YPF” y explicó que “permite aprovechar el poder de compra y el protagonismo de YPF en el mercado”.










