INDIGNACIÓN EN TUCUMÁN

Cristina premió a Trimarco pero la justicia de Alperovich absolvió a los imputados

En Tucumán (y en todo el país) se vivió una larga espera con un retraso que llevó 4 horas sin que nadie saliera a dar explicaciones. Este martes (11/12) a las 17 debían leer el veredicto por el secuestro y desaparición de Marita Verón en la Sala II de la Cámara Penal de Tucumán, pero recién se leyó a las 21.15 con todos los acusados absueltos. El poder político, de la mano del gobernador José Alperovich metió presión en su protección a la organización liderada por Rubén “La Chancha” Ale, un peligroso y patético personaje de Tucumán, acusado de “manejar la droga y la prostitución”, quien no llegó al banquillo, pese a que roza el caso. Pactos de silencio e indignación en toda Argentina y en la sala estalló la bronca. Marita aún no aparece.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Pasó casi todo el 2012 desde que se inició el juicio por el secuestro y posterior desaparición de María de los Ángeles “Marita” Verón, un resonante caso que puso en debate la trata de personas en el país con la figura de la lucha puesta en la madre de Marita, Susana Trimarco, quien desde hace 10 años está al frente de la búsqueda de su hija y desentrañando organizaciones de trata, pero todo fue en vano, todos los acusados fueron absueltos.

En el camino fueron rescatadas 21 mujeres comunes a las que, como a ella, un día una banda raptó para alquilar por turnos. Este domingo, Trimarco fue premiada por la propia presidente Cristina Fernández por su lucha. Ahora la gran contradicción es que la justicia del gobernador José Alperovich (un mandatario k), haya absuelto a todos los acusados. El poder pudo más que los 150 testigos que pasaron por el juicio y Cristina fue abofeteada por una provincia k.

Como se trata de un tema político, el poder dejó al descubierto la protección del gobernador tucumano, José Alperovich, a un hombre ligado a la prostitución y la droga, Rubén “La Chancha” Ale, quien no llegó al banquillo pero sí personas relacionadas con él. El veredicto da la prueba de estos entramados con todos los acusados absueltos. Indignación en todo el país. El debate en Tucumán se da porque el mandatario provincial arrasó con la justicia de arriba abajo.

A raíz de relaciones  que salieron a la luz se sucedieron testimonios, que daban a entender que esta red funcionaba por policías corruptos, jueces deshonestos, delincuentes, y complicidad del poder político lo cual era el reflejo de la trata de personas y tal como adelantó Urgente24 esto fue así.

Todos los imputados que hicieron uso de la palabra, se declararon inocentes, y hasta aseguraron "entender" el padecimiento de la mamá de Trimarco durante más de diez años de búsqueda.

Los acusados que hablaron esta mañana (11/12) fueron Irma Lidia Medina y su hijo, José Fernando "Chenga" Gómez, y María Azucena Márquez, quien atacó directamente a Trimarco. "Sufro por culpa de una mujer fracasada. Fracasada como mujer, como madre, como abuela", lanzó.

"Chenga" el hijo de Medina dijo que es inocente y que se trata de una "causa armada”. Acusó a "la prensa" de tomar partido y condenarlo públicamente sin fundamentos. "Ahora hasta da miedo estar en la parada del colectivo", insistió.

Por último, Medina, quien manejaba los prostíbulos de La Rioja donde Marita fue vista por última vez, se declaró inocente, atacó a Trimarco y aseguró no saber por qué está acusada. "Yo tenía whisquería, no prostíbulos y las chicas eran damas de compañía, hay que saber diferenciar", dijo y agregó: "Escucho que le dan a Trimarco premios, antes de ayer con la Presidenta ¿dónde estamos parados? Quiero saber de dónde viene la condena, ¿por ser prostituta, por ser menemista, por tener whiskerias?"

El derecho a hacer uso de la palabra fue ejercido por otros nueve imputados. Todos se declararon inocentes de los delitos de sustracción, retención y ocultamiento en perjuicio de María de los Ángeles Verón, agravado por su condición de mujer, en concurso con el delito de promoción de la prostitución.

La primera que trató de despegarse de la responsabilidad penal que se le imputa es María Jesús Rivero, ex pareja de Rubén "La Chancha" Ale, quien fuera barrabrava y presidente del Club San Martín, y cuyo nombre sobrevoló todo el juicio, aunque no está acusado. Rivero dijo ante los magistrados que Trimarco "no utilizó a la prensa para ubicar a su hija, sino para enriquecerse y ganar poder político. Fui acusada y condenada ya por la ministra (Nilda)   Garré  y por el ministro (de Seguridad de Tucumán, Mario)   López Herrera. Soy una víctima del poder político".

Cuando se iniciaron las audiencias, el pasado 8 de febrero, Susana Trimarco fue la primera testigo en declarar, y los abogados defensores de los imputados trataron por todos los medios de que entrara en contradicción con sus dichos anteriores durante la instrucción de la causa, en vano. Trimarco contó con detalle como fue la sistematización del flujo de mujeres llevadas por la fuerza a otras provincias para ejercer la prostitución.

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De acuerdo a la hipótesis del fiscal Carlos Sale, Marita Verón fue secuestrada en la esquina de Santiago del Estero y Thames, en la capital tucumana, en la mañana del 3 de abril de 2002, cuando se dirigía a la Maternidad para realizarse unos estudios. El autor material del secuestro habría sido Víctor Ángel Rivero, por orden de su hermana María Jesús, sindicada como autora intelectual.

El destino de Marita, una vez secuestrada, según el fiscal, fueron tres prostíbulos de La Rioja: “Candy”, “Candilejas” y “Desafío”, pertenecientes a Irma Lidia Medina y sus hijos, Gonzalo y José Gómez. Para estos cinco imputados pidió el fiscal las penas más duras: 25 años de prisión, lo mismo que para Daniela Milhein, quien habría mantenido a Marita cautiva en su casa antes de ser enviada a La Rioja, y su ex pareja, Alejandro González.

Los otros imputados, Humberto DerobertisPaola GaitánMariana BustosCarlos LunaAzucena Márquez y Domingo Andrada, fueron considerados por el fiscal como partícipes secundarios. Para ellos pidió una condena a 12 años de cárcel.

Antecedentes:

En 2008, gracias en parte al debate que instaló el caso de Marita, fue sancionada la Ley 26.364 que convirtió a la trata de personas en delito federal, pero con lo sucedido este martes (11/12), ¿de algo sirve esto?. Los acusados en el juicio por Marita no fueron juzgados con esa ley que fue sancionada después de la comisión de delito. En estos tres años de la nueva legislación, según un trabajo publicado por el portal Cosecha Roja se rescataron más de 2.290 mujeres tratadas para ser explotadas sexualmente (348 de ellas tenían menos de 18 años) y se detuvo a 836 personas. En ese mismo lapso, según el portal, hubo apenas 30 sentencias. En el caso de Marita no sirvió ni eso ni la condecoración de la propia presidente Cristina Fernández.

Silvia Chejter, socióloga, profesora de la Universidad de Buenos Aires dice que hasta ahora, a pesar de los avances para reprimir la trata, las políticas son fragmentarias. “Sólo se ven algunas dimensiones y algunos actores del mundo prostibulario”, dijo al respecto. “En este sentido, una primer respuesta a la ineficacia de las políticas es que éstas se basan en una mirada rutinaria y parcial de la prostitución. Y mientras no tengamos una mirada más realista, explicaciones más acertadas o pertinentes será difícil que los objetivos de las políticas sean alcanzados”, agregó.

Asimismo, sostuvo que “el mundo prostibulario no está del otro lado de alguna frontera. Es parte de nuestro mundo y en este sentido y en tren de formularnos preguntas que vayan al centro de los problemas, debemos saber si estamos dispuestos a aceptar la generalización de la forma prostitucional de las relaciones humanas. Es decir, si queremos un mundo donde todo pueda comprarse y venderse, incluidos los cuerpos de las personas”.

Si bien el secuestro y la desaparición de Marita Verón abrió el debate, existe otro caso: el de Raúl Martins que mostró cómo funcionan las redes de trata de personas desde adentro.

Martins es señalado como ex agente de inteligencia y dueño de siete prostíbulos en Buenos Aires. Este hombre se mudó a México y en muy poco tiempo logró replicar su pequeño imperio. Utilizó los mismos métodos: mujeres engañadas que caen en su red de prostíbulos, coimas a funcionarios y policías, chantajes y hasta videos de altos funcionarios en sus prostíbulos como reaseguro de que nunca actúen contra él.

La periodista Lydia Cacho encabezó una investigación sobre Martins y también puso en el foco a otros tratantes de blancas. La periodista recorrió este mundo durante 5 años y con la información recolectada escribió el libro “Esclavas del poder”.

La publicación da detalles acerca de  casos desde Turquía a Cancún, y sirve para entender que la trata de personas es un problema mucho más complejo y generalizado de lo que el público cree.

En su introducción, la autora aclara que “la sociedad en general tiende a considerar la trata de niñas y mujeres como una reminiscencia de otros tiempos” y agrega: “Creíamos que la modernización y las fuerzas del mercado global habrían de erradicarla y que el abuso infantil en los oscuros rincones del ‘mundo subdesarrollado’ habría de disiparse al simple contacto de las leyes occidentales y la economía de mercado. La investigación que sustenta este libro demuestra lo contrario”.

Para pensar el problema de fondo, Chejter propone citar al filósofo George Simmel: “Cada vez que un hombre compra a una mujer con su dinero, un poco del respeto debido a la esencia humana desaparece”.

Una historia que no fue de novela

En marzo de 2008 en la pantalla de Telefé comenzó la novela “Vidas robadas”, con una historia similar a la de Marita Verón, aunque en la ficción lo diferente fue el final feliz. En el 1er capítulo de la novela se podía observar a una chica caminando sola por las calles de su barrio. Tranquila. Con la confianza que le daba conocer el lugar, haber crecido allí. De pronto, fue interceptada por dos extraños que la metieron a la fuerza en un auto. La chica no volvió a aparecer y su madre espera y desespera.

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A partir del caso de Marita, la problemática de la trata de blancas fue abordada desde la ficción y desde un programa testimonial se buscó instalar un tema tan vigente como escabroso, pero el finaficticio fue feliz, el del caso de Marita no. Además de la absolución, Marita sigue sin aparecer.

La novela fue protagonizada por Facundo Arana y Soledad Silveyra. La hija del matrimonio conformado en la ficción por Soledad Silveyra y Patricio Contreras desapareció, sorpresivamente, mientras esperaba el colectivo cerca de su casa, en Río Manso, provincia de Corrientes.