En noviembre de 2009, ante el Congreso, Mariano Recalde, flamante presidente de Aerolíneas Argentinas, hizo la presentación del plan de negocios de la compañía que el Gobierno acababa de estatizar. Entonces dijo que preveía pérdidas para los siguientes 3 años y, por fin, ganancias desde 2013. "Unos 30 millones de dólares", especificó.
NÚMEROS ROJOS
Aerolíneas Argentinas: Llegó el año en el que se iba a ganar... y se sigue perdiendo
Por fin llegó el año 2013, en el que, según había especificado Mariano Recalde ante el Congreso en 2009, la compañía que el Gobierno acaba de estatizar iba a dejar de perder para pasar a obtener "unos US$30 millones" de ganancias. Pero, ¿algo salió mal? Sólo este primer bimestre perdió "unos US$118 millones"...
18 de marzo de 2013 - 00:00
Ese año llegó. Lo que no llegaron fueron las ganancias... Según los datos de ejecución y presupuesto del Ministerio de Economía, la empresa perdió en el primer bimestre US$ 118 millones, casi el doble que en el mismo lapso de 2012 (62 millones).
Con esos números, ¿cómo hará para cumplir con esa proyección? Según informa el diario 'La Nación', el propio Gobierno ya se resignó, pues ni siquiera el presupuesto nacional 2013 fue tan optimista: fija en US$ 574 millones lo que necesitará este año Aerolíneas Argentinas.
Habrá que ver si no son más, como viene ocurriendo últimamente. Por lo pronto, la sola suma de lo que el Estado le ha destinado a la compañía desde julio de 2008 -cuando la nacionalizó- hasta febrero pasado es significativa: US$ 3.566 millones, que le alcanzarían al país para comprar más de 3 American Airlines, al valor que costaba la firma norteamericana la semana pasada en el mercado (1009 millones). O, si se prefiere el cielo europeo, algo más que una Air France (US$ 3.200 millones).
Dicen que la razones de tal desastre son varias. Entre ellas, proliferan en La Cámpora, corriente que ha asumido la administración y a la que pertenece Recalde, una de las quejas es por la imposibilidad política de aplicar un plan de retiros voluntarios con que hacerla más eficiente.
Según las planillas internas de la empresa, el "personal no productivo" le hizo perder en 2012 unos US$ 46 millones. La cifra sigue siendo descomunal: equivale a dos hospitales como el materno infantil Eva Perón que la presidente Cristina Fernández prevé inaugurar en mayo en Tucumán y que insumirá una inversión de $150 millones. En realidad, sólo con lo que costó Aerolíneas en enero y febrero se podrían inaugurar 4 hospitales más de ese tipo.
De todos modos, el gasto en "personal no productivo" viene bajando en los últimos años. Fueron US$ 123 millones en 2010 y 118 millones en 2011. Y lo que ese rubro significó el año pasado es ya inferior, aunque no tanto, a lo que la empresa paga por los 20 aviones Embraer que compró: US$ 61 millones.
¿Por qué, entonces, crecen las pérdidas? Las del año pasado fueron US$ 898 millones, algo menos de lo que se había proyectado en los últimos meses de 2012, porque hubo 80 millones que finalmente no se utilizaron. Pero el problema económico de Aerolíneas sigue siendo estructural. Cuanto más vuela, más pierde, y se vuelve cada vez más difícil justificar el descalabro en el "país interconectado" que pretendía inicialmente el Gobierno. Según cifras internas de la compañía, presentadas días atrás por Jorge Pérez Tamayo, ex presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas y actual secretario de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, el 70% de las pérdidas sobre ventas corresponde a las rutas a Europa, Oceanía, Miami y México. "Claramente son errores de management", dice Pérez Tamayo, que agrega que, por cada dólar que entra, Aerolíneas Argentinas pierde US$1,75. "Además, como necesitan flujo de caja, venden a cualquier precio y eso aumenta el déficit", sostiene.
En el trayecto a Sydney, por ejemplo, el subsidio que el Estado argentino le da a cada pasajero es de US$ 1585. En los destinos a Madrid, Barcelona y Roma, de US$ 1013 por usuario. En los recorridos hacia Miami y México, US$ 623. En los regionales, US$ 286. Y en los de cabotaje, US$ 71.
Y en realidad, es el propio contribuyente el que, a través de sus impuestos, está subsidiando a 7 millones de pasajeros que vuelan anualmente por Aerolíneas y Austral.
Lo dijo hace unos 10 días Eduardo Eurnekian: "El Gobierno podría manejar mejor Aerolíneas Argentinas".
Eurnekian, uno de los empresarios más importantes del país y titular de Aeropuertos Argentina 2000, que controla los aeropuertos comerciales en todo el país, sorprendió al cuestionar la administración que lleva adelante el camporista Mariano Recalde en Aerolíneas Argentinas durante una entrevista con 'Radio Mitre'.
"Creo que el Gobierno lo podría manejar mejor", respondió el empresario y reconoció también que el Estado "puso un representante" de la agrupación kirchnerista La Cámpora, creada por Máximo Kirchner, en el directorio de Aeropuertos Argentina 2000.
Según el diario 'Clarín', aunque no lo mencionó, se trata de Fernando José Muriel, un militante de La Cámpora, quien fue designado el mes pasado como director titular de Aeropuertos Argentina 2000 en representación de las acciones que el Estado Nacional tiene de esa empresa. Las mismas fueron recibidas a cambio de una deuda por el canon que debía pagar Aeropuertos tras la crisis de 2001.
"Entraron los que corresponde: dos directores, son de La Cámpora, son de Pichimaleu o son de Boca yo no lo sé. Vos decís que son de La Cámpora", le dijo Eurnekian en un primer momento a Jorge Lanata que lo estaba entrevistando. Pero tras una repregunta, el empresario reconoció: "Bueno está bien, uno es de La Cámpora".
Pero "el hecho que sea de La Cámpora no lo desacredita. El director anterior de La Cámpora era un señor extraordinario, hizo escuela, aprendió, se dedicó, trabajó, estuvo a la altura de cualquiera de los directores... Yo no tengo más que respetar a un individuo que trabaja y se pone la camiseta de laburo", señaló Eurnekian.
"¿Ellos te pidieron en algún momento quedarse con la gerencia de compras?", preguntó Lanata. "Para nada", respondió el empresario. Sin embargo, reconoció que "uno de los problemas que tenemos con los directores es que realmente hay, es cierto, un avance sobre sacar ventajas o prebendas o circunstancias para Aerolíneas".
"Es normal. Es el cliente más importante y tampoco podés negarlo. No podés poner sobre la misma mesa de discusión a una compañía que tiene un vuelo por un solo avión" y a Aerolíneas, admitió. Pero dijo que "no se le puede dar trascendencia a eso".
Lanata le mencionó al empresario versiones sobre que el Gobierno quiere nacionalizar los aeropuertos y que por ese motivo Eurnekian quisiera sacarse "de encima Aeropuertos (su empresa)".
"Es una fantasía. Hay que estar loco. ¿Yo laburo como un negro de la mañana a la noche y encima voy a salir a decir que no me interesa?", retrucó.
En cuanto a la deuda por el canon –unos 400 millones de dólares- Eurnekian dijo: "Tuvimos un 2001 y 2002, ¿cuáles contratos de concesión se cumplieron en Argentina? Todos se renegociaron. El nuestro se renegoció. Nosotros ofrecimos (al Estado) que tomaran participación (en Aeropuertos)".
En el balance "no figura una deuda porque hemos entregado las acciones. Lo que hay es una recuperación o no de esas acciones. Si el Estado Nacional tiene el derecho de no canjear esas acciones, sigue siendo socio", explicó y recordó que "El Estado tiene el derecho de canjear esas acciones" que representan un 15% de la empresa.
Antes de finalizar la entrevista, le preguntaron a Eurnekian: "¿Le parece que el Gobierno está manejando bien Aerolíneas Argentinas?". "Creo que podría manejarlo mejor", respondió.










