CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El banco central alemán (Bundesbank) da por hecho que Grecia necesitará en los próximos meses un nuevo paquete de rescate, informó el semanario Der Spiegel. Un documento interno del banco citado por la revista señala que la Unión Europea (UE) "deberá aprobar un nuevo programa de créditos para Grecia a más tardar a principios de 2014".
DÓLAR VS. EURO
Guerra de monedas: USA retiene el oro de Alemania
La guerra de monedas no cesa. El dólar quiere partir a la eurozona. Y Alemania le devuelve el castigo al dólar. De hecho, la ola de desconfianza en el dólar se intensificó después de que el Bundesbank alemán exigiera la repatriación de la enorme cantidad de oro almacenado en la Reserva Federal de USA, que se niega a hacerlo antes de 2020.
16 de agosto de 2013 - 00:00
Una portavoz del Bundesbank evitó comentar el informe. El documento, elaborado para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Minsterio de Finanzas alemán, admite que existen "dudas considerables" sobre la capacidad del gobierno griego para llevar adelante las reformas necesarias.
¿Cómo afectaría al euro un nuevo rescate de Grecia? Difícil de prever. La guerra entre el dólar y el euro lleva meses de incesantes combates de baja intensidad. El dólar ha logrado que, con la crisis de Grecia, por ejemplo, tiemble el euro. Pero el euro ha logrado instalar, a la vez, una profunda decepción global por el dólar estadounidense.
Y los escarceos no cesan.
Alemania quiere recuperar todo su oro, y solicitó a USA que le devuelva lo que permanece en territorio estadounidense.
USA se niega a concretarlo hasta 2020 porque entiende que la acción de Alemania tiende a socavar la confianza en el dólar (el patrón oro siempre surge como una alternativa al depreciado billete estadounidense).
Los representantes alemanes pidieron permiso para visitar la bóveda gubernamental estadounidense, pero no lo obtuvieron.
De acuerdo a la web rusa RT, "Alemania, que mantiene en USA alrededor de la mitad de sus reservas de oro, tiene razones para inquietarse. En general, las instituciones financieras de USA son conocidas por vender lo que realmente no existe."
En 2012, el banco Goldman Sachs vendió certificados de oro, asegurando que estaban garantizados por el oro auténtico en sus bóvedas. Sin embargo, tal como se supo después, allí no había oro, y el banco estaba trabajando sobre la base de un sistema de reserva fraccionaria presumiendo que pocos depositores exigirían recuperar su oro.
Peter Boehringer, fundador y presidente de la Asociación Alemana de Metales Preciosos, opina que las dilaciones de USA son una mala señal. "Hemos presionado mucho al Bundesbank, le hemos enviado un montón de preguntas, así como a otras entidades. Tenemos que saber por qué no está haciendo la auditoría apropiada, por qué no presionan al banco central de su socio, especialmente a la Reserva Federal, para que haga una auditoría adecuada. ¿Por qué no es posible repatriar ese oro? Así que hay un montón de razones y preguntas sin respuesta", dijo a RT Peter Boehringer.
"USA y la Reserva Federal están monetizando en la actualidad entre un 60-80% de la deuda federal recién emitida, los bonos del Tesoro. Y su compra libre es una mala noticia para la deuda de USA. Evidencia que algo va mal con la calidad del dólar de EE.UU. como moneda de reserva. China e India probablemente consumirán 2.300 toneladas de oro en conjunto este año, lo que supone casi el 100% de la producción mundial”, explicó.
La Reserva Federal de Estados Unidos es una de las organizaciones más secretas del mundo. Desde hace muchos años almacena grandes cantidades de oro de diferentes países. Si antes se consideraba como uno de los lugares más seguros para las reservas de varios países, ahora la situación ha cambiado, ya que el oro almacenado allí se está agotando como resultado de su venta, fianza o uso como garantía financiera.
Historia de otro oro
En tanto, y en forma coincidente, un reciente artículo firmado por la directora de inversiones de la agencia de inversión en oro The Real Asset Company, Jan Skoyles, saca a la luz los manejos del régimen del Tercer Reich Nazi de las reservas de oro y la confiscación de las posesiones en oro en los países ocupados, incluida Francia.
[ pagebreak ]
Quizá uno de los aspectos más llamativos es la colaboración que prestó el Banco de Inglaterra al régimen hitleriano nazi para vender, por dos veces, oro requisado en Checoslovaquia y en Austria. En este sentido, el objetivo del gobierno alemán nazi era la descapitalización en oro de los países ocupados y entregarles a cambio de ese oro “promesas de papel”. De esta manera, se cambiaba el respaldo de las monedas nacionales en oro por monedas fiduciarias muy devaluadas.
A día de hoy no existe una cifra concreta y rigurosa acerca del total de reservas de oro confiscadas por Alemania entre los años 1936-1945. La asociación de ayuda a las víctimas del Holocausto (Holocaust Educational Charity) estima un volumen de 260 millones de dólares (actuales) en oro monetario y no monetario robado y descubierto en la posguerra.
Otras fuentes aseguran que el volumen de oro confiscado asciende a 400 millones de dólares (actuales) sólo en requisas de las bóvedas de custodia de los Bancos Centrales de los países ocupados. En este sentido, la cuestión fundamental no es la valoración exacta. Lo verdaderamente relevante es la orden de confiscar oro no sólo en monedas o lingotes sino también pequeñas piezas de joyería y hasta dientes de oro.
A gran escala, entre 1937 y 1939, los Bancos Centrales de Austria, Checoslovaquia y la Prusia del Norte –el corredor de Danzing– sufrieron el saqueo de sus reservas de oro y su traslado a las bóvedas del Reichsbank. Posteriormente otros Bancos Centrales como el de Polonia o Francia tuvieron la misma suerte.
Conforme la cantidad de oro manufacturado se incrementaba en las cámaras del Reichsbank, el régimen dictaminó varias órdenes de venta parcial de lingotes de oro para obtener más recursos destinados a la industria armamentística.
En aquellos tiempos, el mercado del oro estaba controlado por dos agentes: el Banco de Inglaterra, el Banco Nacional de Suiza y el Banco de Pagos de Basilea. Sobre éste último no existen informaciones concluyentes que evidencien una colaboración estrecha con los nazis. Sin embargo, por un lado, el papel de la Vieja Dama (el Banco de Inglaterra) sí está probado gracias a las actas del propio Banco y el diario del entonces Gobernador Norman Montagu.
Por otro lado, Suiza, a pesar de su neutralidad en términos bélicos, sí intervino en la financiación de los bandos contendientes. El poder mediador de Suiza se centraba no sólo en los circuitos financieros sino también en la operativa del mercado del oro. El Banco Nacional de Suiza era el mayor distribuidor de oro de Europa y, por tanto, uno de los intermediarios en las compras y ventas de oro de los Bancos Centrales inmersos en la Guerra.
Tras acabar la Guerra, en 1946 se estableció una Comisión Tripartita –formada por Francia, Reino Unido y Estados Unidos– para dilucidar el rescate de las reservas de oro confiscadas por los nazis. Las solicitudes de reembolso de las reservas de oro fueron, por orden alfabético: Albania, Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Grecia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia y Yugoslavia. Las enormes cantidades de oro reclamadas no pudieron ser satisfechas en su totalidad, sufriendo una quita del 35% en un proceso que ha permanecido abierto más de cincuenta años, hasta 1998.
En los últimos años se han producido diferentes movimientos para intentar compensar las pérdidas ocasionadas por el robo de las reservas de oro. Por ejemplo, en 1997, el Deutsche Bank donó 3 millones de dólares a las víctimas del Holocausto en compensación por el papel que jugó el mayor banco de Europa en las finanzas del Nazismo. En las mismas fechas, la Asociación Suiza de la Banca (Swiss Banking Association) hizo frente a un pago de 270 millones de francos suizos por este mismo concepto.
Esta investigación plasmada por Jan Skoyles refleja con cierta precisión los aspectos clave del apoyo que prestaron diversas instituciones europeas al régimen hitleriano. En esta cuestión queda mucho trabajo por hacer. Especialmente es necesario desterrar los mitos y la corrección política que envuelve este asunto.












