Al terminar la audiencia general en la Plaza de San Pedro en el Vaticano este miércoles, el Papa Francisco, en un gesto conmovedor, abrazó a un hombre afectado con neurofibromatosis, una enfermedad que produce tumores en la piel y deformidades en los huesos.
BERGOGLIO
La foto del Papa de la que habla el mundo
Francisco fue retratado cuando abrazaba a un enfermo de neurofibromatosis. También pidió rezos por la salud una niña que padece atrofia muscular degenerativa.
06 de noviembre de 2013 - 14:55
Al tiempo de pedir solidaridad y comprensión, Francisco acogió al hombre en su regazo, tomó su cabeza por varios minutos y le dio su bendición.
La neurofibromatosis es una enfermedad genética que, por supuesto, no es contagiosa, pero suele crear mucho sufrimiento a quienes la padecen, debido a que usualmente son víctimas de rechazo debido a su apariencia.
Con este gesto, el papa ha querido ofrecer un mensaje de solidaridad y comprensión.
Minutos antes, el pontífice había pedido a los fieles rezar por una niña de un año y medio de nombre Noemí, quien sufre de atrofia muscular degenerativa de tipo I.
"Acabo de ver a esta bellísima niña con una gravísima enfermedad. Se llama Noemi, y ella, pobrecita, sonreía siempre (...) Hagamos un acto de amor por ella. En silencio pidamos ayuda al Señor para que le dé salud", agregó el papa.









