GUERRA ECONÓMICA

Maduro toma papelera irlandesa y busca controlar precios de autos

Como parte de la "guerra económica" que decidió librar Nicolás Maduro en Venezuela para combatir la inflación a punta de pistola, ahora los bolivarianos tomaron una planta papelera irlandesa "para asegurar los despachos de envases para el sector de alimentos". Maduro planea imponer, además, controles de precios para la venta de automóviles. Según palabras del mandatario, la primera etapa de su "guerra económica" terminaría en enero.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El gobierno de Venezuela ordenó ocupar otra empresa privada, en otro paso de su ofensiva contra el sector privado que el presidente Nicolás Maduro llama "guerra económica". Esta vez fue el turno de una planta de la multinacional irlandesa Smurfit Kappa, "para asegurar los despachos de envases para el sector de alimentos", según alegó el ministro de Industria, quien acusó a la empresa de usar su posición dominante para elevar los precios.

"Continúen la ofensiva y la batalla económica que la estamos ganando. ¿A favor de quién? ¡Del pueblo de Venezuela!", manifestó al girar instrucciones en una alocución televisada a ministros y otros funcionarios civiles y militares involucrados en las inspecciones a los comercios, especialmente de electrodomésticos.
 
Maduro reiteró su llamado a los "organismos del Estado que hacen justicia" para que procedan a detener a los comerciantes que hayan subido los precios de sus productos tras ser inspeccionados y obligados a reducir su márgenes de ganancias.
 
"Las inspecciones van a tocar hasta el último centímetro del último lugar donde se esté desarrollando una actividad económica en el país, para regularizarla, controlarla y para ponerla a producir cada vez más", subrayó el mandatario.
 
"Todo aquel que cierre un establecimiento para sabotear lo haremos trabajar a la fuerza", añadió Maduro, aunque matizó que "todo se hace cumpliendo las leyes, pero el que no acate las normas que se atenga a las consecuencias".
 
Venezuela sufre una inflación del 54 por ciento anual, la más alta por lejos de América latina. Los economistas culpan a la política económica del chavismo, en el poder desde enero de 1999, mientras que el gobierno señala a los actores privados y los culpa de "especular" y remarcar precios. La escasez, en cualquier caso, se ha vuelto una marca registrada en Venezuela, donde son cotidianas las largas filas de horas de espera para comprar alimentos básicos.
 
El ministro Ricardo Menéndez hizo el anuncio de la ocupación desde la misma planta papelera de Smurfit Kappa en el estado de Carabobo. "Se está generando la ocupación temporal de esta empresa para garantizar la provisión de la materia prima para todo lo que es la cadena de alimentos, todo lo que tiene que ver con los empaques, garantizar los productos alimenticios de nuestro país", aseguró. El funcionario dijo que la empresa infló en un 372 por ciento el precio de un producto, aunque no mostró pruebas. El gobierno sostuvo que la ocupación no incluye el control administrativo de la compañía.
 
"Los dueños de la empresa son responsables ante el país de garantizar al máximo el incremento de la producción de esta planta y de garantizar los trámites administrativos, pero el Estado va a estar aquí, vigilante", añadió Menéndez. No es la primera vez que la empresa y el gobierno tienen un choque. En 2009, Chávez ocupó 1.500 hectáreas de siembra de árboles propiedad de Smurfit Kappa.
 
Maduro, electo en abril en unas controvertidas eleccciones tras la muerte de Hugo Chávez, endureció la semana pasada la "guerra económica" en su lucha por controlar los precios, con el anuncio de nuevos límites a los valores de los alquileres comerciales, y amenazó con detener a quienes remarquen los precios. Decenas de empresarios y gerentes han sido detenidos desde que el 9 de noviembre Maduro lanzó por cadena nacional la orden de rebajar al menos 50 por ciento los precios de electrodomésticos. A la vez acusó a la cadena Daka y ordenó "no dejar nada" en sus anaqueles y almacenes. Daka fue desmantelada en pocas horas, y ahora está intervenida. Su presidente es un militar. Pero no queda claro cómo hará para reponer la mercadería perdida.
 
Precios de autos
 
A su vez, Maduro anunció que emitirá hoy "un decreto especial" que obligará a una drástica reducción de los precios de los vehículos, regulará ese mercado y favorecerá "a la clase media". 
 
Tras denuncias de diputados oficialistas sobre el incremento de hasta en 28 veces en el precio de los vehículos, el pasado agosto, la Asamblea Nacional sancionó una ley para regular la compra y venta de autos que, entre otras cosas, "enfrenta la especulación, el acaparamiento y la usura".
 
Maduro, que este mes recibió del Parlamento poderes especiales para gobernar por decreto durante un año en temas relacionados con la economía y la lucha anticorrupción, ya ha adelantado algunas decisiones de su paquete de medidas.
 
"¿Quién roba cuando un hogar de clase media aparta recursos para tener un vehículo y de pronto le consiguen uno usado al doble del precio de uno nuevo? ¿O cuando producimos uno y una mafia sindical se lo apropia y lo vende tres veces más caro?", se preguntó Maduro en un discurso televisado. 
 
La medida forma parte de la "ofensiva económica" contra "los altos precios, la especulación y el capitalismo salvaje" que ha emprendido y que reveló consta de "tres etapas específicas que se desplegarán en dos años". Semanas atrás forzó a grandes almacenes y supermercados de productos domésticos a vender a mitad de precio bajo el argumento de que la clase empresaria esquilma al pueblo inflando los valores. 
 
"El primer objetivo que nos estamos planteando en esta primera etapa que, yo aspiro que llegue hasta enero, es el logro del equilibrio real de los valores de la economía real", sostuvo sin explicar las otras dos. 
 
El jefe de Estado inició su ofensiva de "precios justos" el 6 de noviembre pasado y desde entonces la fiscalización, a cargo de funcionarios civiles y militares, y en algunos casos organizaciones populares, ha detectado márgenes de ganancias de más de 1.200 por ciento. 
 
Además de la emisión del decreto para reducir los precios de los vehículos, Maduro dijo que este lunes comenzará la inspección de los cánones de alquiler de los establecimientos comerciales. Los fiscalizadores verificarán el cumplimiento del decreto presidencial que firmó el viernes pasado y que estableció el precio máximo por metro cuadrado en el equivalente a US$ 40. 
 
Todo se enmarca, según Maduro en la necesidad de "una nueva ética del trabajo" en la ruta hacia el socialismo del siglo XXI que impulsó su antecesor Hugo Chávez, fallecido en marzo. 
 
"Sólo el trabajo va a permitir que esta generación de venezolanos y la que viene construyan un país sostenible. Sólo el trabajo lo permitirá y no la robadera, la especulación ni la riqueza fácil, porque no habrá socialismo sobre una base económica rentística, especulativa, mercachifle y capitalista", subrayó Maduro. 
 
Las medidas contra la especulación, en momentos en que el país se encamina a las elecciones municipales que el 8 de diciembre renovarán las alcaldías, se multiplicaron tras la publicación en noviembre de los índices de inflación, cuya tasa interanual superó el 50%, lo que Maduro estima que se revertirá con sus iniciativas.