FIN DE AÑO AGITADO

En Tucumán, saqueos en la avenida Néstor Kirchner

El gobernador de Tucumán, José Alperovich, dijo en horas de la mañana que la seguridad estaba garantizada en la provicia. Por la tarde hubo una ola de saqueos.

En San Miguel de Tucumán, un gupo de agentes protesta frente a la Subjefatura de la Policía, en Chile al 1800, de la capital provincial, para pedir un sueldo de $ 12.000.
 
"La seguridad está bien, el ministro de Seguridad Jorge Gassenbauer está tratando de dialogar con los policías para ver qué sucede", señaló el mandatario a los periodistas, tras la inauguración de obras en una escuela de Ranchillos, al este de la provincia, junto al ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni. 
 
Por la tarde hubo una ola de saqueos. 
 
Un grupo de vándalos robó un comercio ubicado en República del Líbano al 2500. Los delincuentes se llevaron la mercadería del lugar ante la ausencia de policías. 
 
En ese momento, otro grupo de personas saquearon el súper "Chango Mas", de Ejército del Norte y Francisco de Aguirre. Y una forrajería de Frías Silva y Lavalle.
 
Luego, la Policía se dirigió al Híper Libertad, de acceso Norte, donde se reunió un grupo de personas para entrar al lugar. 
 
José Gómez Pardo, titular de esa cadena de supermercados, confirmó que se estaban "evacuando" los locales para cerrarlos. Además, él confirmó que reforzaron la seguridad ante las versiones de posibles saqueos. 
 
"Cerramos las puertas y veremos cómo evitamos que los vándalos realicen sus actos delictivos", dijo el empresario.
 
A las 15:30, un grupo de 40 personas saqueó el negocio "La Rotonda Lácteos", situado en avenida Néstor Kirchner Nº2360 de esta capital. 
 
Según informó el encargado del lugar, Hugo Pascuale, la mayoría de los vándalos se trasladaban en carros, motos y a pie; rompieron los vidrios en el momento que se encontraba cerrado el negocio. 
 
"Sonó la alarma y fuimos a ver qué pasaba. Cuando llegamos, nos dimos con la triste realidad de observar cómo un grupo de delincuentes, cerca de 40, se habían llevado casi toda la mercadería, como así también computadoras y dinero", comentó, con bronca, Pascuale. 
 
"Tengo mucha impotencia. Hace una semana que vienen hablando de esto y nadie hace nada. Ahora está lleno de policías, pero la mercadería desapareció y el daño ya está hecho", se lamentó.