FÚTBOL & POLÍTICA K

Cristina los abandonó en el Maracaná pero ahora quiere la foto

Cuando Raúl Alfonsín no pudo asistir a la final de la Copa del Mundo, en México 1986, envió a su ministro Conrado Storani. Peor era nada... Carlos Menem no asistió a la final de Italia 1990 porque era mala la relación con Diego Maradona a causa de la simpatía del entonces Presidente con Ramón Díaz, a quien Maradona vetó en aquella selección. Cristina Fernández de Kirchner no fue a la final de la Copa del Mundo, en Brasil 2014. Pero tampoco envió a alguien, y dejó en soledad a los jugadores que ahora quiere utilizar para una fotografía.

 

por EDGAR MAINHARD
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El protocolo indicaba que si Cristina Fernández de Kirchner no viajaba a Río de Janeiro para la final de la Copa del Mundo 2014, debía enviar a alguien relevante. Pero la Administración Cristina no sólo es un embudo que converge sobre la mandataria (por eso hay que insistir: ¿ella nada sabía sobre Ciccone Calcográfica?), sino que exhibe un enorme desprecio por los gestos y las formas (por eso Amado Boudou debe contentarse con su situación: Néstor Kirchner ya lo habría arrojado a la parrilla). 
 
Cristina no asistió al estadio Maracaná. Obviamente no enviaría al procesado Boudou, porque hay que ocultarlo, al menos hasta que no se modifique su situación procesal. Pero ¿Jorge Capitanich, jefe del Gabinete de Ministros? ¿Florencio Randazzo, ministro del Interior? ¿Gerardo Zamora, presidente provisional del Senado? ¿Agustín Rossi, ministro de Defensa? Raúl Alfonsín envió a Conrado Storani, a la final de México 1986...
 
Cristina estuvo dispuesta a aparecer junto a Vladimir Putin en Ciudad de Buenos Aires, demostración de que no creía contagiar con algún virus al Presidente ruso y que consideraba superado su cuadro gripal.
 
Pero Cristina no asistió a Brasil para la final de la Copa del Mundo de una selección cuyo desempeño ella promovió, e infló, con empeño desde la TV pública. De pronto, la selección blanquiceleste se disponía a intentar alcanzar la gloria, y resultó que Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y vicepresidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado, resultaba el personaje más prominente de la argentinidad en el estadio donde se celebraba la competencia deportiva.
 
¿Cristina temía que, en caso de que el resultado fuese el que fue, la acusaran de 'mufa', o sea de atraer la mala suerte?
 
¿Cristina insiste en no dejarle a Boudou la Presidencia temporaria y por eso faltó al Maracaná? En ese caso, comienza a convertirse en una prisionera de Boudou.
 
¿A Cristina le aburre el fútbol y por eso prefirió ausentarse? En ese caso ¿por qué no envió a su hijo Máximo, que la va de futbolero? Los santacruceños K estaban viajando en patota, según se supo a propósito del fallecimiento de la madre de Rudy Fernando Ulloa Igor, justo cuando iba a abordar el avión desde Río Gallegos hacia la ex capital federal de Brasil.
 
Dilma Rousseff le había invitado a Cristina a Brasil para presenciar la final del Mundial. Pero la Presidenta argentina declinó el ofrecimiento de Rousseff. En una una carta a su colega brasilera le dijo que no podría viajar a ver la final por los compromisos que debía cumplir el sábado 12/07 (un encuentro con Vladímir Putin, quien sí estuvo en el Marcaná) y también el lunes 14/07 (el cumpleaños de su nieto, Néstor Iván Kirchner, que se celebrará en Santa Cruz). Insólito porque antes de viajar, ella tendrá su foto con la selección.
 
Así, Cristina abandonó a los jugadores argentinos en el Maracaná pero les exige la fotografía con ellos, que el subsidiado Grondona le exigirá a los deportistas. Si bien ellos juegan en el exterior, casi todos, saben que sus cotizaciones y salarios son más elevados porque integran la selección de AFA, entidad que financian todos los contribuyentes argentinos por decisión de Cristina.
 
Al estadio en Río llegaron el presidente ruso Putin; la canciller Angela Merkel; y la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
 
Putin y Merkel se reunieron en privado en el Palacio de Guanabara, sede de la gobernación de Río de Janeiro, y más tarde volvieron a dialogar en el estadio. Putin llegó a Brasil con motivo de la celebración este lunes 14/07 de la VI Cumbre del grupo BRICS, que integran Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica.
 
Antes de que comenzara el partido, Putin y Merkel abordaron el estratégico problema de la paz en Ucrania, tras coincidir en que la situación en ese país tiende a agravarse. Y eso que la empresa estatal rusa Gazprom todavía no le interrumpió el suministro de gas...
 
“Tanto Putin como Merkel destacaron la necesidad de retomar urgentemente el trabajo en grupo en Ucrania, posiblemente mediante una videoconferencia”, afirmó el vocero ruso, Dmitry Peskov, mientras los jugadores argentinos y alemanes hacían ejercicios precompetitivos en el campo de juego.
 
Por lo tanto, fue un evento en el que ocurrieron cuestiones importantes.
 
Joseph Blatter, presidente de FIFA, aprovechó para conversar con Putin acerca de cuestiones relacionadas con Rusia 2018, la próxima cita del Mundial.
 
Todavía se recuerda cuando Cristina Fernández de Kirchner afirmaba que ella sería la Merkel sudamericana... 
 
Personaje interesante la canciller alemana. Ella cumple 60 años el jueves 17/07, y los celebrará con 1.000 invitados a la Casa Konrad Adenauer de Berlín con una conferencia sobre Historia pronunciada por el profesor Juergen Osterhammel: ella organizó una fiesta cultural. Otro nivel, claro. Y encima festejó el triunfo de los jugadores de su país...