EXPLOSIÓN EN CÓRDOBA

"Para ésos que se preguntan adónde va la plata. En estas cosas, hermanos, hermanas"

La central de Pilar fue inaugurada por Cristina Fernández en 2010 y su construcción recibió denuncias de sobreprecios. La usina la construyó Electroingeniería y costó $1720 millones, 19% más que el presupuesto original. Fue criticada por la oposición cordobesa, dejó de funcionar por meses y logró el duro discurso de la Presidente: "Para ésos que se preguntan adónde va la plata. En estas cosas, hermanos, hermanas", fustigó.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La explosión ocurrida esta mañana en el gasoducto que alimenta la central eléctrica de Pilar, en Córdoba, que fue inaugurada por la presidenta Cristina Fernández en 2010 y cuya construcción no estuvo ajena a denuncias por irregularidades, levanta otra vez la polémica.
 
El proyecto de la central nació años antes a su inauguración, cuando era ya notoria la necesidad de renovar la capacidad de producción de la histórica central de Pilar que funcionaba desde 1963. Así, comenzó a construirse en 2008, un año después del llamado a licitación que ganó Electroingeniería, de estrechos lazos con el kirchnerismo.
 
La usina aumentaría en un 64% la capacidad de energía en Córdoba y en un tres por ciento la oferta eléctrica total del país, según informó la propia Presidenta el día de su inauguración, el 21 de mayo de 2010, en medio de los festejos por el Bicentenario.
 
Se dejó fotografiar con el entonces gobernador Juan Schiaretti, alfil de José Manuel de la Sota, hoy acérrimo opositor de la Casa Rosada.
 
Las denuncias contra la obra no tardaron en llegar.  Desde el radicalismo y el partido de Luis Juez -hoy senador nacional- aseguraron que en la construcción hubo sobreprecios y cuestionaron un préstamo de la Anses al gobierno local, lo que significó luego que la central pase a la órbita del Estado nacional.
 
El bloque radical en la Legislatura provincial había pedido informes sobre que el costo de la cen­tral sea de 1720 mi­llo­nes de pe­sos, 19% más que el presupuesto original.
 
También se denunció su funcionamiento. Sergio Torres -por entonces asesor en energía de Ramón Mestre, quien era senador nacional y hoy es intendente cordobés- afirmó: "Si alimentamos la planta de Pilar con gas, tenemos un costo, pero si cambiamos a gasoil, los costos de combustible se multiplican ocho veces. Y la ecuación es negativa". A su vez, Juan Pablo Quinteros, vocal juecista en el ente regulador de servicios públicos, reclamó: "Vamos a tener que comprar gasoil, que seguramente será venezolano y de baja calidad".
 
En la inauguración, Cristina rechazó todas las críticas, mientras que el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, calificó las denuncias de "operación mediática y política".
 
"Se invirtieron 831 millones de pesos de vialidad. Y lo digo no para pasar factura; sino para que algunos que hablan sepan dónde y cómo se gastan los recursos", señaló la jefa de Estado en el acto, donde también inauguró -por teleconferencia- un tramo de la autopista Córdoba-Rosario, según recuerda hoy el matutino porteño 'La Nación'.
 
"Para ésos que se preguntan adónde va la plata -agregó Cristina-. En estas cosas, hermanos, hermanas".
 
En octubre pasado, la central dejó de funcionar debido a problemas en una de sus turbinas. Según consignó el diario cordobés 'La Voz del Interior', por el inconveniente la usina -que funciona a ciclo combinado, con dos equipos turbo-gas y uno de vapor- volvió a funcionar a pleno en mayo pasado, hace cuatro meses.