CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El jefe del Ejército, César Milani, es una pieza clave que la presidente Cristina Fernández no quiere entregar bajo ninguna condición. El militar está acusado de cometer delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, denuncia que incluso es avalada por el CELS, una organización que acompaña al Gobierno y que incluso ha puesto a funcionarios.
FUERZAS ARMADAS
Milani sería muy bueno para pinchar teléfonos pero malísimo para la guerra
El jefe del Ejército está acusado de delitos de lesa humanidad. Sin embargo, el Gobierno "de los Derechos Humanos" lo sostiene. Dicen que es porque el militar generó una estructura de inteligencia paralela al servicio de la Presidente. Pero Milani no sería tan bueno para el combate como para el espionaje interno: el ministro de Defensa admitió que las Fuerzas Armadas "no están programadas para tener una hipótesis de conflicto" bélico.
Pero las sospechas sobre Milani no son suficientes para que la Presidente se desprenda de él. Este miércoles, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, ratificó que como sobre el jefe del Ejército no pesa ningún procesamiento, entonces no existe la necesidad de que el Gobierno le pida que de un paso al costado.
Milani está acusado por la desaparición de un soldado conscripto en La Rioja y por las torturas a un militante en Tucumán.
Julio César Strassera, el histórico fiscal del juicio a la Juntas Militares, sostenía que tras la caída de las leyes del perdón muchos militares acusado de delitos más leves que Milani fueron a prisión.
¿Por qué la defensa tan cerrada del Gobierno? La versión más recurrente es que Milani encabeza un sistema de Inteligencia paralelo que responde sin condiciones a la presidente Cristina Fernández. Sería Milani el espía en el que más confiaría la mandataria, como antes lo hizo Néstor Kirchner con el hoy vilipendiado exSIDE Antonio 'Jaime' Stiuso.
Los supuestos servicios de inteligencia del general Milani prestados a la Presidente serían los motivos para que el jefe del Ejército no caiga en desgracia por su pasado vinculado a la última dictadura militar. De hecho, el presupuesto para la Inteligencia militar creció fuertemente este año (un 30%), por encima del de la exSIDE, el espionaje oficial.
Y Milani sería un espía bien considerado en el Gobierno Nacional, aunque -por el contrario- su capacidad para ir a la guerra (para lo que fue entrenado) estaría limitada.
Al menos eso se desprende de las declaraciones que este miércoles hizo el ministro de Defensa, Agustín Rossi. El funcionario admitió que las Fuerzas Armadas argentinas "no están programadas" para enfrentar un accionar bélico.
"La Argentina no está programada para tener una hipótesis de conflicto. Está programada para tener una política de defensa a partir del desarrollo de capacidades. La capacidad logística que tienen nuestras Fuerzas Armadas es la que le permiten tener ese desarrollo de capacidades", aseveró el funcionario.
Rossi expuso esta situación luego de que el martes el gobierno británico confirmara que reforzará el dispositivo militar en las Islas Malvinas, al advertir que se mantiene "una amenaza muy viva" en el archipiélago por parte de la Argentina.
En diálogo con radio Metro, el jefe de la cartera castrense añadió: "Si la decisión política de cualquier gobierno de llevar adelante un acción bélica, seguramente antes de tomar esa decisión política, proveerá los medios logísticos como para poder llevarla adelante".
"La principal amenaza es que Argentina sigue reclamando por la soberanía de Malvinas, así que la principal amenaza no es una cuestión militar sino una cuestión diplomática en todo caso", subrayó. Rossi enfatizó que la Argentina "canaliza su aspiración legítima sobre Malvinas a través de la acción diplomática".









