El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, reclamó de nuevo ayer a Rusia un "cese al fuego inmediato" en Siria, a dos días de una conferencia internacional para estudiar salidas a la guerra en ese país.
RUSIA-ISIS-USA
Siria, Arabia Saudita y otra Guerra Mundial
La intervención rusa en Siria ha cambiado el curso de la guerra y ha fortalecido la posición del régimen de Bashar Al Assad en la mesa de negociaciones. Ahora Arabia Saudita ha expresado su voluntad de intervenir con tropas terrestres en el conflicto, lo que podría desatar un conflicto con Rusia, que acusa a occidente de financiar a ISIS. Todo esto mientras USA pide a Rusia que detenga los bombardeos.
10 de febrero de 2016 - 11:30
"Hemos pedido a Rusia y le continuamos llamando a unirse a este esfuerzo con un cese al fuego inmediato y (permitiendo) un acceso humanitario completo", señaló el jefe de la diplomacia estadounidense a la prensa al recibir en el Departamento de Estado a su homólogo egipcio, Sameh Chukri.
"Lo que está haciendo Rusia en Alepo (la segunda ciudad siria) y en las regiones aledañas, hace las cosas más difíciles para poder sentarse a la mesa y tener una conversación seria", advirtió Kerry en referencia a los bombardeos rusos de la última semana en apoyo a la ofensiva de las fuerzas del gobierno de Bashar Al Asad.
El representante de la Casa Blanca Kerry ha reclamado casi a diario desde el miércoles pasado que cesen esos bombardeos rusos los cúales, asegura, matan "a numerosas mujeres y niños". La oposición siria ha amenazado con no regresar a la mesa de negociaciones si no se cumple primero con varias demandas, entre ellas el cese de los bombardeos.
El asedio sobre la ciudad de Alepo por el ejército sirio, apoyado por Rusia, cortó el acceso de los rebeldes a su principal vía de aprovisionamiento con Turquía.
Por su parte la ONU se sumó al pedido de un cese al bombardeo por parte de Rusia sobre Alepo, la segunda ciudad en importancia de Siria. El jefe de las misiones humanitarias de la entidad, Stephen O'Brien, reclamó que Turquía abra su frontera a los refugiados que huyen de allí.
"La prioridad y la mejor respuesta humanitaria es que los bombardeos cesen y que la frontera se abra para dejar pasar a las personas que quieran cruzar y permitir que las provisiones entren" a la región de Alepo, declaró O'Brien a la prensa. Decenas de miles de civiles se encuentran hacinados en campos de refugiados establecidos a lo largo de la frontera con Turquía, huyendo de una contraofensiva para recuperar Alepo por parte de las tropas leales al presidente Bashar Al Asad, apoyadas desde el aire por bombardeos rusos.
Pese a los pedidos de la comunidad internacional, Turquía mantiene cerrada la frontera con Siria en el paso de Oncupinar, único punto al que se puede acceder desde el norte de la provincia siria de Alepo.
Rusia cambia el curso de la guerra en Siria
Después de que el director de la Inteligencia Nacional de USA, James Clapper, reconociera que los ataques de la Fuerza Aérea rusa contra los terroristas en Siria van a ayudar al Gobierno sirio a mantener el control sobre áreas clave de su territorio, otro alto mando afirmó que la intervención militar rusa en Siria ha cambiado el curso de la guerra que el Gobierno libra contra grupos rebeldes apoyados por USA, lo que aumenta la probabilidad de que el presidente sirio, Bashar al Assad, y sus seguidores permanezcan en el poder.
Estas afirmaciones significarían un reconocimiento por parte de las agencias de espionaje de USA de que los ataques aéreos rusos han echado por tierra los objetivos de la administración Obama de presionar la salida de Al Assad como parte de una solución política a los casi cinco años de conflicto.
"El refuerzo de Rusia ha cambiado el cálculo completamente", señaló el teniente general Vincent Stewart, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, durante una intervención ante el Senado estadounidense.
Stewart aseguró que Al Assad está "en una posición de negociación mucho más fuerte que la que tenía hace solo seis meses".
El Ejército sirio, con la ayuda de la Fuerza Aérea rusa, libera prácticamente a diario nuevos territorios en la provincia de Alepo. Su logro más significativo ha sido cortar las principales vías a través de las cuales los extremistas recibían armamento al reconquistar las ciudades de Nubel y Az Zahra. Durante cuatro años, estas localidades estuvieron controladas por yihadistas, que mantuvieron asediadas a alrededor de 70.000 personas.
Arabia Saudita y la 3era Guerra Mundial
En un artículo para RT, el periodista británico Finian Cunningham sostiene que el plan saudí de envío de tropas terrestres a Siria parece ser una simple estratagema. Sin embargo, advierte, es justamente el tipo de ruido de sables imprudente que puede encender una guerra total en que pueden acabar enredándose USA y Rusia.
Arabia Saudita aseguró el pasado 4 de febrero que estaría dispuesta a enviar tropas a Siria para realizar operaciones terrestres contra el Estado Islámico, noticia que ha sido valorada de manera positiva por el Pentágono y la Casa Blanca.
Según recuerda el analista, en las últimas semanas el secretario de Defensa de USA, Ashton Carter, y otros funcionarios estadounidenses de alto rango, entre ellos el vicepresidente Joe Biden han reclamado una mayor acción militar árabe regional contra el EI en Siria e Irak. Carter y Biden también han llegado a afirmar que USA está dispuesto a enviar sus propias tropas terrestres de forma masiva si las conversaciones de paz de Ginebra fracasan.
"Ahora esas conversaciones parecen estar tambaleándose. Entonces, ¿quiere decir que una invasión a gran escala de los ejércitos extranjeros liderados por USA en Siria está en el camino?", se pregunta el autor del artículo.
Para responder a esta pregunta el analista propone "volvernos atrás un momento y evaluar lo que realmente está pasando". En primer lugar, destaca, no es la primera advertencia –o amenaza, más bien– de Arabia Saudita sobre una intervención militar en Siria. A mediados de diciembre, Riad anunció la formación de una alianza islámica de 34 naciones para "combatir el terrorismo", advirtiendo de que la alianza militar se reservaba el derecho de invadir cualquier país considerado como una amenaza terrorista, incluida Siria.
Otro factor, según el periodista, es que la Casa de Saúd no está satisfecha con los esfuerzos diplomáticos de USA relativos a Siria, ya que сree que los estadounidenses hacen demasiadas concesiones al Gobierno sirio del presidente Bashar al Assad y sus aliados.
La historia ha demostrado que a menudo las guerras no son el resultado de una sola decisión deliberada, sino más bien el resultado de un proceso cada vez más acelerado de locura.
A juiсio de Cunningham, las conversaciones de Ginebra no son "un verdadero proceso interno de Siria para acabar con la guerra", sino "un intento político cínico de Washington y sus aliados de socavar al Gobierno sirio" y también de frenar la operacíón antiterrorista rusa.
Por lo tanto, prosigue el periodista, "el hecho de que las operaciones militares rusas no solo no hayan parado, sino que de hecho, se hayan intensificado, ha causado una gran consternación en Washington y sus aliados".
Una parte de su frustración se refleja en las amenazas por parte de Arabia Saudita, Turquía y otros regímenes regionales –con la aprobación tácita de USA– de realizar una intervención militar directa, explica el analista.
"En resumen, es un farol dirigido a presionar a Siria y Rusia para cumplir las demandas de alto el fuego, que en realidad son para dar un respiro a los terroristas apoyados desde el extranjero", detalla Cunningham, que apunta que desde un punto de vista militar, la invasión de Siria por tropas de Arabia Saudita no puede ser tomada en serio como una implementación efectiva, lo que demuestran los resultados de la operación del régimen saudí en Yemen.
"Así, mientras que una táctica militar es definitivamente poco realista, el verdadero peligro es que los gobernantes saudíes y sus patrocinadores estadounidenses se hayan vuelto tan desquiciados que puedan calcular mal y entrar en Siria", advierte el experto explicando que "eso sería como una chispa en el polvorín; se verá como un acto de guerra contra Siria y sus aliados, Rusia, Irán y Hezbolá", mientras que USA, "inevitablemente, será arrastrado plenamente en la espiral de una guerra mundial".
"La historia ha demostrado que a menudo las guerras no son el resultado de una sola decisión deliberada, sino más bien el resultado de un proceso cada vez más acelerado de la locura. Siria solo es un potencial cataclismo", concluye el periodista.









