CRUZÓ A TODOS CON GENERALIDADES

Alfonsín defendió a Macri por las FF.AA., pero disparó: "Los radicales no formamos parte del gobierno" (¿?)

Ricardo, el hijo del ex presidente Raúl Alfonsín -quien decretó en 1985 que los ascensos, traslados, designaciones y premios quedaran en manos del Ministerio de Defensa, dependiente del Ejecutivo Nacional- cruzó a los K ante las duras críticas que recibió Mauricio Macri por el decreto 721/2016, que le devuelve esas facultades a las Fuerzas Armadas: "Tengamos en cuenta que es otro contexto, otra situación política, otras amenazas, antes era un país cercado por dictaduras, son cuestiones administrativas, las cosas han cambiado". Sin embargo, sorprendió al agregar: "No consultaron el decreto con el radicalismo; no formamos parte del gobierno. Teníamos que comportarnos como si fuéramos parte del gobierno, pero el presidente dijo que no es un gobierno de coalición".

Las heridas aún duelen... y sangran.

Ricardo Alfonsín aprovechó la oportunidad -al ser consultado por el decreto de su padre (Raúl), que Mauricio Macri dio de baja el pasado 31/05 a través del 721/2016- para diferenciarse fuertemente del resto de los radicales que forman parte del gobierno de Cambiemos (UCR-CC-PRO): "No consultaron el decreto con el radicalismo; no formamos parte del gobierno. Teníamos que comportarnos como si fuéramos parte del gobierno, pero el presidente dijo que no es un gobierno de coalición", disparó entre generalidades.

Se trata de la nueva disposición por parte de Mauricio Macri de devolverle la potestad a las Fuerzas Armadas para los ascensos, traslados, designaciones y premios, algo que desde 1985, gracias al ex presidente Raúl Alfonsín, estaba en manos del Ministerio de Defensa, dependiente del Ejecutivo Nacional.

Sobre este tema, también le respondió en forma corta y concisa a los kirchnerista que tratan de dictador al primer mandatario: "Tengamos en cuenta que es otro contexto, otra situación política, otras amenazas, antes era un país cercado por dictaduras, son cuestiones administrativas, las cosas han cambiado".

De esta manera, ratificó aquella carta publicada en su Facebook el 9/03/2015 de cara a las elecciones, donde le respondió a Ernesto Sanz por ir a Gualeguaychú (Entre Ríos) con la idea de armar las listas junto a la Coalición Cívica y el PRO:

Sanz nos dice que debemos ir con el PRO para no perder o para ingresar más concejales, intendentes o gobernadores radicales. Pero Sanz no cuenta toda la película.

Desde 2001 hasta el 2013, la UCR enfrentó las elecciones con estrategias que podríamos llamar de sobrevivencia: procurábamos no perder espacios en las instancias institucionales de poder, legislativos o ejecutivos.

A diferencia de las elecciones anteriores, en las del 2013, pusimos en marcha una estrategia de poder. En ellas, el Frente Amplio-UNEN salió segundo a nivel nacional, y, hasta hace no mucho, era una de las fuerzas con más chances de estar en la segunda vuelta. Sin embargo, y contra lo que cabía suponer, desde el interior mismo del Frente Amplio, se dedicaron a malograrlo. Y lo consiguieron, y con ello llevaron al radicalismo otra vez a una situación de debilidad electoral. Otra vez lo central pasó a ser evitar perder representación legislativa o ejecutiva. Este espíritu de sobrevivencia lamentablemente será el que reinará en la Convención Nacional.

Desde luego, acataré lo que decida mi partido, pero nadie conseguirá convencerme de que a esta situación llegamos de casualidad, ni que es mejor ser furgón de cola del PRO, que locomotora del Frente Amplio o que es mejor ganar con el Pro que con el Frente Amplio.