JUEGOS OLÍMPICOS

Río 2016: Fuerzas de Seguridad de Brasil reciben un presupuesto de U$S 24 millones

El gobierno interino de Brasil anunció este martes (12/07) un incremento al presupuesto militar para ayudar a cubrir sus necesidades de seguridad para los Juegos Olímpicos, que inician el próximo mes en Río de Janeiro. El ministro de deportes, Leonardo Picciani, declaró este mismo martes que pese al apretado presupuesto, el gobierno otorgará a las fuerzas armadas un incremento de 24 millones de dólares a solicitud del ministerio de Defensa. El incremento del presupuesto se produjo luego de una manifestación que se había llevado a cabo el miércoles 29/06 por parte de integrantes de las fuerzas seguridad por la falta de recursos. Algunos efectivos habían pedido donaciones de biromes, artículos de limpieza e incluso papel higiénico.

El ministro de deportes, Leonardo Picciani, declaró este martes (12/07), que pese al apretado presupuesto, el gobierno otorgará a las fuerzas armadas un incremento de 24 millones de dólares a solicitud del ministerio de Defensa.

El ejército comenzará a patrullar las sedes deportivas a partir del 24 de julio.

Durante la competencia a realizarse entre el 5 y 21 de agosto se desplegarán a unos 85.000 policías y soldados. Esa cifra representa prácticamente el doble del contingente de seguridad que se utilizó durante los Juegos Olímpicos de Londres.  

El estado de Río de Janeiro recortó el presupuesto en muchos departamentos, incluyendo al policiaco. Sus ganancias han resultado particularmente sacudidas por la recesión que agobia a Brasil, un país que sufrió una contracción en su economía de cerca del 4% el año pasado.

Hace dos semanas, molestos agentes de policía se fueron a huelga, y uno de sus contingentes recibió a los visitantes en el aeropuerto internacional de Río con una pancarta en inglés con la leyenda: “Bienvenidos al invierno. A los policías y bomberos no se les paga; Quien venga a Río de Janeiro no estará seguro”.

En junio, el gobernador Francisco Dornelles declaró estado de desastre financiero, lo que abrió la puerta a una ayuda de 860 millones de dólares por parte del gobierno federal. Parte de esos fondos fueron destinados a la seguridad olímpica.