"INVIABLE"

Emergencia Social: ¿Repentina preocupación u oportunismo?

El diputado nacional Álvaro González, un hombre del PRO que tiene sus raíces en el peronismo, advirtió que el proyecto de Emergencia Social es "demagógico, hipócrita e irresponsable".

 

por ÁLVARO GONZÁLEZ

El Congreso de la Nación mostró en las últimas horas, a través de varios de sus legisladores, dos caras contrapuestas: mientras Diputados aprobaba la obligatoriedad de la Educación Inicial para niños de tres años o daba media sanción al proyecto de Régimen de Protección a Víctimas de Delitos, entre otros grandes avances institucionales, desde el Senado se trabajó en lograr la media sanción de la denominada Emergencia Social sobre la base de un planteo demagógico, hipócrita e irresponsable.

Entre los aspectos destacables de las iniciativas tratadas este miércoles en Diputados figuran también la media sanción al proyecto de ley de Modificaciones sobre Portación, Tenencia, Acopio, Entrega, Facilitamiento y Tráfico ilegal de armas, a la Ley de Emprendedores con un amplio consenso y, por último, ley la prohibición de las carreras de galgos.

Sin embargo, estos logros, que deberían ser motivo de satisfacción pública, se ven teñidos por algunos sectores de la oposición. Los mismos dirigentes que durante años generaron pobreza y después negaron e invisibilizaron su existencia, hoy proponen la creación de un millón de puestos de trabajo formales mediante la reconversión de planes sociales, así como el aumento del 15 por ciento en las asignaciones por hijo y por embarazo.

A todas luces el proyecto resulta inviable y llama la atención la construcción discursiva del Kirchnerismo.

Senadores opositores procuran engañar a la sociedad con mecanismos y soluciones de aparente contenido social que no guarda sustento con la realidad (proponer la creación mágica de cientos de miles de empleos formales, sin poder explicar de qué modo financiar tamaño desafío) de un país al que esos mismos dirigentes dejaron en situación de emergencia.

Tratándose de un Estado, cuyos recursos son siempre limitados y orientados –en el caso de nuestra administración- a proteger a los sectores más vulnerables inicialmente, advertimos la necesidad de actuar con responsabilidad y menos demagogia.

El apego a la verdad, al respeto por la sociedad y al ejercicio responsable de los cargos con los que nos honró la ciudadanía nos llevarán por buen camino.