Telefónica y Grupo Clarín fueron socios en el negocio de la TV por cable, en el inicio de Multicanal. Luego, Telefónica acompañó al CEI Citicorp Holdings en la compra de Cablevisión, inicio de un conflictivo divorcio con Grupo Clarín.
FRENO A LA COMPETENCIA
Curioso doble discurso de Telefónica para móviles
Volvieron a competir cuando Grupo Clarín controló Canal 13 y Telefónica se quedó con Telefe.
Pero fueron socios durante una etapa de la transmisión de los partidos de la Asociación del Fútbol Argentino porque Telefónica mantenía intereses en Torneos y Competencias, que participaba de Tele Red Imagen S.A. (TRISA), controlada por Grupo Clarín.
A la vez estaban por chocar fuerte en la telefonía móvil porque Telefónica tenía Miniphone y luego Movistar, mientras que Grupo Clarín consiguió que Carlos Menem le concediera el monopolio temporal de la telefonía móvil en el interior (zonas Norte y Sur) pero CTI (Compañía de Telecomunicaciones del Interior) no funcionó, Grupo Clarín tuvo que salir, y luego de sucesivas peripecias la empresa quedó en manos de Carlos Slim Helú y se llama Claro, propiedad de América Móvil, el gran enemigo global de Telefónica.
Ambos son operadores de la telefonía móvil argentina, junto a Telecom, que tiene Personal, controlada por Fintech, el fondo de inversiones que gestiona David Martínez, socio de Grupo Clarín en Cablevisión.
En tanto, Grupo Clarín compró Nextel en la Argentina para intentar regresar a la telefonía móvil con mejor suerte que lo que ocurrido en CTI Móvil.
Si bien mucho se especula con una convergencia entre Telecom Argentina y Cablevisión, no es cierto que se haya avanzado al respecto. Ni hay indicios que suceda en el horizonte de los negocios de Fintech y Grupo Clarín. David Martínez se siente cómodo gestionando Telecom, algo que no puede hacer en Cablevisión donde la gestión es de Clarin. Y ninguno quiere la gestión compartida.
A Grupo Clarín, luego de su experiencia en Cablevisión le interesa el desafío tecnológico y se siente en mejores condiciones que en el pasado para intentar la competencia digital.
Pero también es verdad que no pudo avanzar ni un ápice durante el año que lleva en Nextel porque no recibe las autorizaciones gubernamentales imprescindibles.
Por ese motivo sorprendió el despacho informativo de la agencia Bloomberg que informó que 2 altos ejecutivos de Telefónica llegaron a la Argentina para reuniones con los funcionarios del gobierno de Mauricio Macri, y habrían exhibido cierta preocupación por ciertas simpatias con Grupo Clarín.
Según Bloomberg, Telefónica no puede ofrecer hasta 2018 paquetes de contenidos televisivos que sí puede Cablevisión.
Sin embargo, Grupo Clarín no pudo avanzar sobre el servicio telefónico básico que sí ofrece Telecentro, competidor de Cablevisión, por los bloqueos que le interpuso la Administración Kirchner, ni consiguió con la Administración Macri la autorización para que Nextel avance en la telefonía móvil 4G, que es la que permite distribuir video.
En tanto, en julio, Telefónica presentó una queja contra Clarín, acusando al multimedios de adquirir en forma irregular sus licencias 4G.
Según Bloomberg, Telefónica le advirtió al Gobierno que buscará un arbitraje en el Centro Internacional de Arreglo de Disputas sobre Inversiones del Banco Mundial (CIADI).
También remarcó Bloomberg, que "uno de los principales asesores legales de Macri es Fabián Rodríguez Simón, quien antes de unirse a la actual administración era un abogado que trabajaba para Clarín en una batalla judicial contra el gobierno anterior".
Además, otra preocupación para Telefónica es que el Gobierno "podría autorizar la adquisición por parte de Clarín de Telecom Argentina SA", principal rival de telefonía fija, y así combinar su unidad de TV por cable con Telecom.
Deberá recordarse que Telefónica bloqueó durante todo el gobierno de Fernando De la Rúa la desrregulación del mercado de telecomunicaciones, lo que le garantizó una tarifa inusualmente elevada para el mercado internacional.
Ya con los Kirchner en el poder, Telefónica y Telecom acordaron con Guillermo Moreno, quien era secretario de Comunicaciones, la continuidad de su posición dominante a cambio de un fideocomiso para desarrollo de industria electrónica en Tierra del Fuego, que casi termina en un escándalo judicial.
Durante todos los años K, Telefónica y Telecom gozaron de la continuidad de sus posiciones dominantes, mientras se acumulaban denuncias sobre la ausencia de inversiones, en especial en telefonía móvil. La saturación de la red es padecida por todos los abonados.
Además, se bloqueó la expansión de la red de antenas de Nextel, limitando su radio de acción.
Hasta ahora, Mauricio Macri no ha demostrado que pretenda avanzar en alguna desrregulación del mercado si bien expresó su interés en la expansión de la red.
Macri tiene expectativas, aparentemente, de que las telefónicas tradicionales inviertan en redes de fibra óptica, porque eso son volúmenes de inversión multiplicadoras de empleo (los planteles exteriores son trabajo para afiliados a la Unión Obrera de la Construcción).
Pero aquí aparece otro tema: el perfil de inversiones al que apunta hoy la telefonía convencional apunta claramente o a la última media milla inalámbrica a la TV satelital, que es más barata de ofrecer mejorando la rentabilidad del paquete de servicios.
Sin duda, un tema para seguir mientras se debate la continuidad o cambio de Oscar Aguad, ministro de Comunicaciones y potencial candidato a legislador nacional por Córdoba en 2017.






