REPRIVATIZACIÓN DE ACCIONES DE EX AFJP

De caballo de Troya K a caballo del comisario M

El más reciente dato conocido del portafolios de acciones que cotizan en Bolsa, que perteneciera a las AFJP hasta su estatización en 2008 y pasó a ser administrado por ANSES a través del Fondo de Garantía Solidaria (FGS), es que está compuesto por 46 empresas y, según la valoración bursátil y de los balances disponibles, moviliza unos $82.092 millones. El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner lo aprovechaba para intentar inmiscuirse en los directorios, pero el de Mauricio Macri está convencido de que ese patrimonio debe ser recomprado por sus dueños. Al principio pusieron al frente del FGS a Luis Blaquier, un ex Goldman Sachs y socio en el FCI Pegasus del número 2 bis de Marcos Peña en Jefatura de Gabinete, Mario Quintana, pero le imprimió tanta presión a la cocina de negocios que tuvo que ser aplacado por el titular de ANSES, Emilio Basavilbaso. En consecuencia, recién el 20 de noviembre de 2016 concretó el primer y único traspaso de acciones: el 11,85% de Petrobrás Argentina a Pampa Energía de Marcelo Mindlin, en US$ 156 millones. Debut y despedida, en enero pusieron en su lugar al ex director de la aseguradora MetLife Investments Latin América, Juan Martín Monge, quien en menos de 3 meses vendió la tenencia de 16,71% de Solvay Indupa a la brasileña Unipar Carbocloro, que acababa de adquirir el paquete de control. Dicen que termina a fin de mes el blanqueo y se abrirán las gateras para interesados privados que hagan una buena oferta. Primera en la fila está para salir el 23,11% de las acciones de Transportadora de Gas del Sur y hacen la cola,k entre otras, Siderar, Molinos Río de la Plata, Macro, Telecom, el Grupo Financiero Galicia y Mirgor de Nicky Caputo, quien ya le hizo perder más de $600 millones a ANSES y apunta a recomprarle el 21,5% de las acciones con el asiento contable de los $276 millones de utilidades no liquidadas.

Luis Blaquier había llegado a la dirección del Fondo de Garantía Solidario (FGS), que administra las acciones que posee ANSeS (Administración Nacional de Seguridad Social) desde que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner estatizó las AFJP (Administradoras de Fondos de Jubilación y Pensión) desde un cargo directivo en el Grupo Clarín. Antes, él era ejecutivo de Goldman Sachs y socio del fondo Pegasus, o sea del ex CEO de Farmacity y secretario de Coordinación Económica de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana.

En el año que estuvo al frente del FGS se dedicó a buscar interesados, locales y extranjeros, para el portafolios de 46 papeles administrados por la ANSeS. El diario El Cronista Comercial reveló, en ese contexto, la existencia de un “plan secreto para comenzar con la venta de acciones”. 

Había una avanzada de “terceras líneas de ANSeS, gente más bien técnica que política, que estuvieron haciendo consultas en Siderar para una hipotética oferta de recompra de acciones con resultados no asignados o excedentes de liquidez por asignar. Y lo mismo le ofrecieron al Grupo Financiero Galicia, mientras Telecom ya dio el primer paso con el lanzamiento de una OPA. Luego, iría desarmando posición contra aumento de la ponderación en el índice Merval”.

El titular de ANSeS, Emilio Basavilbaso, cuyo padrino político es Horacio Rodríguez Larreta, desautorizó las gestiones que realizaba un funcionario que estaba a su cargo, como el descendiente de la familia propietaria del Ingenio Ledesma, pero que se movía con la autonomía de sentirse bancado por la Jefatura de Gabinete.

Sólo se salió con la suya el ex director del fondo cuando, en el marco de la OPA (oferta pública de adquisición) realizada por Pampa Energía –propietaria de la distribuidora Edenor-, el FGS vendió el 11,85% de capital social de Petrobras Argentina en US$ 156 millones. La compañía brasileña, golpeada por el Java Lato en su país, fue adquirida por el grupo de Marcelo Mindlin, un empresario de sólida relación con el gobierno de Mauricio Macri. Conserva aún el 6,15% del paquete.

Fue una excepción, ya que Nicolás Caputo, junto a otras empresas accionista del FGS como Siderar, Molinos Río de la Plata, Macro, Telecom, no pudieron comprar las tenencias en el ANSeS, tal como también pretendían y presuntamente tenían acordado con Blaquier, por las que aspiraban a pagar con las “resultados no asignados” que tienen estas empresas en sus balances. Esto es, las ganancias obtenidas en todos estos años que no se repartieron con el organismo de los jubilados.

Preparando el negocio, las empresas de energía eléctrica recibieron un multimillonario beneficio de parte de la gestión Cambiemos, ya que el Gobierno les perdonó una deuda equivalente a $19.000 millones que mantenían con Cammesa, la firma estatal mayorista del mercado eléctrico.

Basavilbaso tuvo que salir a aclarar que no habría operaciones cercanas que involucraran a las firmas integrantes del FGS y que la intención del gobierno era no fomentar una monetización excesiva del mercado de capitales local.

Finalmente logró quitarse de encima a Blaquier. Era una cuestión de tiempos y de firmas. La idea de Basavilbaso era ir despacio hasta una vez terminado el blanqueo, el próximo 31/03, y a partir de ahí sí acelerar el estudio de ofertas.

Monge no hizo al hábito

Nombró en su lugar, desde el 6 de enero, a Juan Martín Monge, un ex director de la aseguradora MetLife Investments Latin América, desde la que se dedicaba a estrategias de inversión de los portafolios de la región.

Tardó 3 meses el nuevo funcionario en concretar la 2da. transferencia de acciones en virtud de la cual Unipar Carbocloro entregó al FGS unos US$ 15,4 millones por el 16,71% de la química Solvay Indupa que le faltaba incorporar a la firma brasileña al paquete de control. Representaba el 0,026% de la cartera total del fondo, que a diciembre era de US$ 56.000 millones .

Se pagó $3,47 por acción que al 21/02/17 cotizaba $3,41 en el mercado y por la que Uniclor había desembolsado $0,87 hacía dos meses, cuando se erigió en la mayor fabricante de cloro/soda y la 2da productora de PVC de América latina, al configurar una capacidad de producción conjunta de 510.000 toneladas de PVC, 670.000 toneladas de cloro y 750.000 toneladas de soda. Pasan a denominarse Unipar Indupa, y los centros industriales se localizan en Bahía Blanca y Santo André, además de la región metropolitana de San Pablo (Brasil).

En el ínterin entre ambas operaciones de ventas de acciones, ANSeS había rechazado en noviembre de 2016 una OPA similar pero para el caso Telecom. El fondo Fintech, del mexicano David Martínez, ofreció por entonces comprar el 24,99% de Telecom, que estaba en manos del Estado argentino. El mercado percibió que se trataba de un primer paso para la venta total de las acciones que el empresario (un ex fondo buitre aliado luego al Gobierno de Cristina de Kirchner en el juicio contra los acreedores) tenía de la la compañía de telecomunicaciones y, luego de evaluar la oferta que había realizado Fintech en julio del año pasado, ANSeS la rechazó al encontrar insuficientes los $11.000 millones ofrecidos.

Una vez que concluya el último plazo del blanqueo, a fin de marzo, habrá de reanudarse el proceso de venta de acciones bajo administración de la ANSeS por las que haya buenas ofertas. Asegura su titular que no se desprenderá masiva ni rápidamente, sino que se irá aprovechando el buen momento de cotización de esos papeles en el mercado de capitales e irán recibiendo ofertas para analizar.

Después de Solvay Indupa se viene la cesión del 23,11% de las acciones de Transportadora de Gas del Sur; las que, según el mercado de capitales local, tendrían un valor no inferior a los $2.000 millones.

Asimismo, entre otros llamados al organismo que maneja Emilio Basavilbaso, ya se recibieron no menos de 6 pedidos concretos de recompra de acciones bajo administración del FGS: un banco, una empresa de alimentos de capitales argentinos, una gran proveedora para la industria petrolera y la construcción, una desarrolladora inmobiliaria para público ABC1, un gran grupo de medios de comunicación y una constructora cercana al poder.

Previamente, el año pasado, había habido consultas en Siderar para una hipotética oferta de recompra de acciones con resultados no asignados o excedentes de liquidez por asignar. Ya se lo habían ofrecido al Grupo Financiero Galicia, mientras Telecom daba el primer paso con el lanzamiento de una OPA. Luego, iría desarmando posición contra aumento de la ponderación en el índice Merval.
Nicolás Caputo, “amigo del alma” de Mauricio Macri -cofundador de la empresa Mirgor aunque ya no sea accionista-, desde el arribo presidencial a la Casa Rosada -dicen- pretende hacer negocios con las acciones del ANSeS.

La maniobra consiste en que, junto a otras empresas que tienen como accionista al FGS, compren las acciones del ANSES con las “resultados no asignados” que tienen estas empresas en sus balances.

El caso Mirgor

Nicky Caputo se hizo elegir, el 27/04/2016, vicepresidente del Merval, el principal organismo privado que se encarga de las cotizaciones bursátiles de Argentina.

Con apenas dos días en el cargo, el directorio de su empresa Mirgor realizó una asamblea “general ordinaria y extraordinaria”, encabezada por Roberto Gustavo Vázquez, presidente de la compañía, su socio y mano derecha.

Aunque los directores por ANSeS se opusieron, se resolvió repartir entre los accionistas $12 millones de dividendos –ganancias- en acciones, con un valor de $0,10 cada una, incrementando así el capital social de $6 millones a $18 millones, y las acciones de 60 millones a 180 millones.

De esta manera, sólo por la distribución de $12 millones, en lugar de cobrar, el ANSeS multiplicó la tenencia accionaria de 12.925.470 a 38.700.000 papeles.

Lázaro Llorens, investigador de la web Streaptease del Poder, interpreta que el propósito fue hundir el precio de las acciones de Mirgor que, tras el triunfo de Cambiemos, por su relación con el presidente Macri, al igual que pasó con otras de sus empresas como Transportadora de Gas del Norte, Caputo S.A., Ecogas y Central Puerto, tuvieron una meteórica revaluación bursátil.

Señala que en septiembre de 2015, antes de la 1ra. vuelta electoral, sus acciones cotizaban a $249. Un año después, el 04/08/2016, alcanzó un pico de $1.580. Es decir, en un contexto recesivo tuvo una espectacular revalorización del 535%, transformándose en la niña mimada de los inversores.

Esta alza en los papeles disparó el valor bursátil de las empresas y por ende del patrimonio del ANSeS, muy por encima de su valor contable. Mientras según el último balance de 2015, el patrimonio neto de la empresa era de $1.287 millones, su valor bursátil llegó a alcanzar, en agosto pasado, los $9.480 millones.

Para el ANSeS, señala Llorens, esto implicó un sustancial incremento de su patrimonio. Este pasó de $321 millones en septiembre del 2015, a un pico de 2.042 millones en agosto 2016. Valor que le impedía cualquier tipo de compra a Caputo que pretendería hacerlo con los 276 millones de utilidades retenidas a la ANSeS.

Sin embargo, la licuación del capital accionario que hizo Caputo con la distribución de 12 millones de acciones, cambió radicalmente la cuestión. Esta fue aprobada por la Comisión Nacional de Valores, presidida por Marcos Ayerra, ex ejecutivo del JP Morgan y CEO de Telecom, quien desde un principio propuso vender las acciones de la ANSeS, el 24/10/2016. Ese día, los papeles de Mirgor cayeron estrepitosamente de $1.356 a 492 en una sola jornada.

A partir de allí el precio de las acciones de Mirgor entró en caída libre, tocando un piso de $368 el 14/11/2016.

Explica que específicamente, hasta el 04/08/2016, con el precio de $1.580 (Valor Nominal $ 1, o sea 10 acciones 0,10) el patrimonio de la ANSrS con las acciones de Mirgor era de $2.040 millones distribuidos en 12.925.470 acciones.

El 14 de noviembre, luego que la CNV aprobara la que califica de ridícula distribución de dividendo en acciones impuesta por Caputo, el precio de las acciones bajó a $368 y el patrimonio de la ANSeS se redujo a 1.424 millones distribuidos en 38.700.000 de acciones.

Es decir, en pocos días, Mirgor, una de las empresas líderes del mercado, le ocasionó pérdidas al ANSeS por $617 millones, no obstante haber sido favorecida por el actual Gobierno con una ley de autopartes, que le permitió suministrar los equipos de aire acondicionado de los vehículos de Toyota, y los planes promocionales de los teléfonos 4G, tal como da cuenta Mirgor en sus balances trimestrales.

De la incongruencia de la decisión de capitalizar hablan por sí solas las ganancias que hubo en 2015 por $522 millones, que acumulaban $1.242 millones, y solo distribuía $40 millones en efectivo, y $12 millones en acciones.

Mirgor fue fundada por Macri y Caputo en 1983 para abastecer de aire acondicionados a las automotrices Peugeot y Fiat, que estaban a cargo por entonces de la familia Macri a través de Sevel Argentina.

Tiene su sede en la provincia de Tierra del Fuego, donde existe un generoso régimen de promoción industrial (en retroceso), con eximición del IVA, Derechos de Importación y Exportación y otros beneficios, cuyo costo fiscal para el gobierno nacional en el presente año superó los $30 mil millones.

Actualmente, además de aire acondicionado para autos, esta empresa de Caputo se dedica a ensamblar aire acondicionado domiciliarios, microondas, DVD y Blue Ray, TV, audio, Home Theater, notebooks y telefonía móvil para las firmas Nokia y Samsung.

Gracias a todas estas actividades, durante 2015, el último año del mandato de Cristina Kirchner, Mirgor tuvo ganancias netas por $522 millones, pero lo que le debería haber repartido a ANSeS lo mandó a una “reserva facultativa” cuyo destino quedó a criterio del propio directorio de la empresa capitaneada por Caputo.

Desde el 2008 a la fecha se repite año a año la inicua repartija. Mirgor, al igual que otras empresas, tiene ganancias retenidas del ANSeS –resultados no asignados- por $268 millones, de los cuales la compañía de Caputo, por decisión de su directorio, solo repartió 18 millones en efectivo y acciones. Apenas el 6,8 % de lo que correspondía.