"En su audiencia semanal ante decenas de personas en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el religioso argentino papa Francisco se saltó el guión tras mencionar que está preocupado por cómo las familias pueden verse afectadas por una disputa laboral en la cadena de televisión Sky Italia, dejando claro que su preocupación por el problema se extiende a muchos países. (...) "Los que, por esquemas económicos o con el objetivo de lograr acuerdos que no son totalmente transparentes, cierran factorías, cierran empresas o dejan sin trabajo a la gente, esas personas cometen un pecado muy grave", agregó. (...) Al igual que otros países del mundo, Italia ha sufrido el cierre de compañías y factorías por un traslado de la producción al exterior para aventajarse de costos laborales más bajos o como consecuencia de reestructuraciones y fusiones. Sky Italia se ha visto afectada por huelgas de empleados opuestos a su plan de trasladar la mayoría de sus operaciones de Roma a Milán, algo que los sindicatos aseguran que podría provocar cientos de despidos y transferencias forzosas. En otro caso que ha copado las primeras planas de la prensa italiana, hasta 2.000 personas podrían perder su empleo en la reestructuración de la aerolínea Alitalia, cuyo fracaso a la hora de competir con compañías de bajo costo ha sido ampliamente atribuido a décadas de mala gestión."
Philip Pullella,
Roma (Reuters).
EL PAPA CONTRA LOS AJUSTES
"Dejar sin trabajo es un pecado muy grave" (y no sólo de Murdoch)
El papa Francisco advirtió: "Los gerentes que cierren negocios, fábricas o reestructuren firmas sin considerar por completo el impacto que tendrá en sus trabajadores y sus familias están cometiendo un "pecado muy grave". En su audiencia semanal ante decenas de personas en la Plaza de San Pedro del Vaticano, mencionó que estaba preocupado por cómo las familias pueden verse afectadas por una disputa laboral en la cadena de televisión Sky Italia, dejando claro que su preocupación por el problema se extiende a muchos países: "Quienes, por esquemas económicos o con el objetivo de lograr acuerdos que no son totalmente transparentes, cierran fábricas, cierran empresas o dejan sin trabajo a la gente, esas personas cometen un pecado muy grave", agregó. El tema comenzó por Sky Italia, subsidiaria del grupo que integra Rupert Murdoch, pero se hizo global.
VATICANO (Vatican Insider). «Que la caridad no tenga ficciones». Papa Francisco comenzó su reflexión a partir de este pasaje de la Carta de San Pablo a los romanos, durante la Audiencia general en la Plaza San Pedro, para advertir sobre «un amor vivido con hipocresía», «egoísmo disfrazado de amor», caridad hecha «para sentirnos satisfechos» o por «visibilidad». Todas estas actitudes esconden «una idea falsa, engañosa, es decir que, si amamos, es porque somos buenos». Mientras el amor es gracia de Dios, «que nos permite, incluso en nuestra pequeñez y pobreza, experimentar la compasión del Padre y celebrar las maravillas de su amor». Al final de la catequesis, Francisco hizo un llamado por los trabajadores de Sky Italia, subrayando que, en general, «quien por maniobras económicas, para hacer negocios no del todo claros, cierra fábricas, cierra empresas y le quita el trabajo a los hombres, comete un pecado gravísimo».
Al principio de la Audiencia, cuando Jorge Mario Bergoglio bajó del jeep blanco, después de su acostumbrada vuelta entre los fieles presentes en la plaza San Pedro, se encontró primero con un niño, luego con una señora, que pasó casi gateando entre las piernas de los guardias suizos, y un anciano chinos, que se arrodillaron frente al Papa para besarle las manos y pedirle que bendijera una estatua de una Virgen.
Todos, continuó Papa Bergoglio, «tenemos la experiencia de no vivir a plenitud o como deberíamos el mandamiento del amor. Pero también esta es una gracia, porque nos hace comprender que por nosotros mismos no somos capaces de amar verdaderamente: tenemos necesidad de que el Señor renueve continuamente este don en nuestro corazón, a través de la experiencia de su infinita misericordia. Y entonces sí que volveremos a apreciar las cosas pequeñas, las cosas sencillas, ordinarias; que volveremos a apreciar todas estas cosas pequeñas de todos los días y seremos capaces de amar a los demás como los ama Dios, queriendo su bien, es decir, que sean santos, amigos de Dios; y estaremos contentos por la posibilidad de hacernos cercanos a quien es pobre y humilde, como Jesús hace con cada uno de nosotros cuando nos alejamos de Él, de inclinarnos a los pies de los hermanos, como Él, Buen Samaritano, hace con cada uno de nosotros, con su compasión y su perdón».
Al final de la catequesis, el Papa saludó, entre otros, a las personas que participaron en el congreso promovido por el Movimiento de los Focolares, en ocasión del 50 aniversario de su fundación, y los exhortó a ofrecer testimonio de la belleza de las familias nuevas, guiadas por la paz y por el amor de Cristo.
Francisco dirigió un «pensamiento especial» a los trabajadores de Sky Italia, que en una nota habían anunciado la presencia de un contingente de unos cien empleados para denunciar la situación «dramática de alrededor de 600 personas y sus familias», después de que la empresa revelara el plan de recortes y transferencias. «Espero –dijo el Papa– que su situación laboral pueda encontrar una solución rápida, en el respeto de los derechos de todos, especialmente de las familias». Francisco añadió: «El trabajo nos da dignidad y los responsables de los pueblos, los dirigentes, tienen la obligación de hacer todo lo posible para que cada hombre y cada mujer pueda trabajar, para tener la frente en alto, ver a la cara a los demás, con dignidad. Quienes, por maniobras económicas, para hacer negocios no del todo claros, cierra fábricas, cierra empresas y le quita el trabajo a los hombres, esta persona comete un pecado gravísimo».







