LOS MEDIOS MARCAN LA CANCHA
Riesgosa jugada: La teoría conspirativa, el fantasma de Cristina y los piquetes
La jugada del Gobierno, que salió a agregar condimentos a la teoría del complot político para provocar la interrupción del mandato constitucional de Mauricio Macri, en boca de Marcos Peña, terminó por alertar a medios y empresarios que salieron a marcar los peligros de ingresar en este juego perverso.
17 de marzo de 2017 - 00:00
En medio de los paros y protestas, desde el mismo Gobierno comenzaron a realizar una serie de acusaciones sobre una supuesta "conspiración" que estarían haciendo para "desestabilizar" su gestión.
El primero en hacerlo fue el propio Mauricio Macri, quien dijo en declaraciones televisivas que "claramente, hay gente que quiere desestabilizar al Gobierno".
A respaldar esa teoría de la conspiración, salió el jefe de Gabinete Marcos Peña, en una conferencia de prensa, en la cual pidió "no dejarse llevar por las voces de los que no quieren el cambio, y sabemos de quienes estamos hablando –agregó-; de los que necesitan que fracase el cambio, empezando por la ex presidenta Cristina Kirchner porque necesitan discutir otras cosas en otros lugares".
Con este discurso, no sólo termina por "agrandar" a quien eligió como su principal rival, sino que también acrecentó los temores de un posible regreso del kirchnerismo. Con este panorama de incertidumbre creado por el macrismo, los empresarios habrían salido a plantear sus temores y decidido postergar inversiones hasta octubre, cuando se celebren elecciones.
Al menos así lo manifiestan esta mañana 'Clarín' y 'La Nación', en 2 artículos, uno de Marcelo Bonelli y en el segundo caso, de Fernando Laborda.
Bonelli, en la nota "Los inversores quieren saber cuándo la Justicia pondrá presa a Cristina Kirchner" dice, entre otras cosas, lo siguiente:
- "(el ex Jefe de Gobierno español, Felipe González) le dijo a Macri: “Quiero que sepas que nadie va a invertir en serio en Argentina, hasta que los hechos de corrupción de Cristina sean juzgados y condenados”. También trasmitió una preocupación de los inversores ibéricos: la corrupción en la Argentina se convirtió en una competencia desleal, que desde la SEC de los Estados Unidos se penaliza en los mercados internacionales.
Los empresarios españoles tienen experiencia en “corrupción” porque participaron del oscuro proceso de privatización menemista. Entel, Aerolíneas Argentinas e YPF tuvieron múltiples denuncias que involucraron hasta el propio ex Rey Juan Carlos. (...)"
- El urticante problema de la corrupción obedece también a la inacción de los jueces. (...) Por eso, Felipe González le dijo a Macri expresaba la opinión de muchos dirigentes políticos de Europa y de la mayoría de los jefes de las grandes compañías españolas. Macri lo confirmó después, durante las entrevistas privadas que tuvo en Madrid con “popes” de las principales firmas ibéricas. (...)
- Los argumentos que escuchó en Madrid contrastan con la estrategia electoral de la Casa Rosada: darle oxígeno político y confrontar con Cristina. Es decir, evitar que vaya presa.
- Muchos empresarios locales resolvieron postergar decisiones económicas hasta que se aclare si la ex Presidenta tiene reales chances electorales. Nadie quiere arriesgar dinero, si hay una mínima posibilidad de que vuelva Cristina. En otras palabras: el panorama electoral frena decisiones de inversión y desalienta la reactivación de la economía. Lo contrario a lo que dice buscar Macri.
- Así se comentó esta semana en la Unión Industrial Argentina. Adrián Kaufmman Brea aplicó su muñeca porque la reunión fue brava. Hubo muchas criticas (...)
- En secreto, los financistas estuvieron reunidos. Fue el miércoles. Los banqueros creen que Federico Sturzenegger cedió – otra vez -a las sugerencias políticas de la Casa Rosada. Así solo explican sus contradictorias medidas, que contradicen el discurso publico del BCRA. Frente al alza de los precios Sturzenegger bajó la tasa e intervino con compras para sostener el dólar.
- "Inviertan tranquilos, Macri gana las elecciones caminando”, repite el ministro de Hacienda. El Presidente comparte ese optimismo. Lo hace a pesar de que bajó fuerte en las encuestas.
Por eso está atento y esta semana destrató a su “mesa chica”. Primero el martes ingreso, sorpresivamente, a una reunión de trabajo. Alarmado Macri escuchó que algunos ministros aconsejaron bajar la dureza y buscar un acuerdo con los docentes. "Ustedes- dijo- están locos”. También se quejó con Horacio Rodríguez Larreta. La relación es optima, pero el Presidente se siente envuelto en una indeseable interna: la pelea entre Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich por los piquetes"."
De los piquetes se hizo eco, en medio de estas "teorías conspirativas" del Gobierno, Fernando Laborda en el diario 'La Nación', en el artículo "La paciencia tiene límites y los piquetes deberían tenerlos".
Inicia recordando la situación: "Por primera vez, altos funcionarios, como Marcos Peña y María Eugenia Vidal, salieron públicamente a señalar que detrás de la conflictividad que se observa en la calle y del "salvaje" paro docente están grupos que responden a Cristina Fernández de Kirchner. Según se interpreta en el oficialismo, tales sectores buscan convertirse en una máquina de impedir que apunta a desgastar y desestabilizar al gobierno de Mauricio Macri para eludir a la Justicia en las numerosas causas sobre corrupción en las cuales se los investiga".
Pero advierte: "no parece del todo coherente es que desde la propia Casa Rosada se dé rienda suelta a la hipótesis del complot político. Alentando esas versiones no se hace más que despertar el peor fantasma que puede sobrevolar un gobierno de signo no peronista en la Argentina: la posibilidad de que no concluya su mandato. La teoría conspirativa, transmitida desde el Poder Ejecutivo, podría alimentar la incertidumbre de no pocos inversores que, antes de poner un peso en una inversión productiva, quieren saber por cuánto tiempo se mantendrá el rumbo económico y si hay riesgos de que el kirchnerismo vuelva".
Aclara que "ni la gran mayoría de los gobernadores peronistas ni de los dirigentes que conducen la CGT querría una interrupción del mandato constitucional del actual presidente. Nunca en los últimos años tuvieron el diálogo con el Poder Ejecutivo Nacional del que gozan hoy".
Sin embargo, "en la Casa Rosada se advierte el malestar general que provocan los piquetes diarios y la decisión de las autoridades de no hacer uso de la fuerza que les confiere la Constitución para asegurar el orden público y el derecho a circular. Pero también se transmite cierta convicción de que esos sectores medios que se quejan de los cortes de calles y rutas, cuando llegue octubre, tenderán a votar a la coalición gobernante, aunque más no sea unidos por el espanto que les provoca el pasado.
Se trata, no obstante, de una apuesta a un triunfo por descarte, harto riesgosa. La paciencia de la población tiene un límite; los piquetes también deberían tenerlo", finaliza el artículo a modo de advertencia.








