Desde que fue candidato presidencial Donald Trump ha hablado mal de China, lanzó amenazas y prometió restricciones. Que ya como Presidente de USA, Trump resulte más amable con Xi Jinping no significa que él ha cambiado su enfoque sobre lo que en privado sigue llamando 'la amenaza china'.
DOBLE MENSAJE
Trump no bombardeó a Assad sino a Jinping
En Medio Oriente, China tiene acuerdos con los aliados de Rusia y que no son simpáticos para USA. Por ejemplo, Irán. Y también Siria. Llegó hasta a especularse que China podría enviar su portaaviones a Siria o bien tropas aerotransportadas, en el inicio de la ofensiva de Rusia que sorprendió a Occidente.
Finalmente no ocurrió porque China prefiere no comprometerse en esas acciones: a Xi Jinping le encantaría pero no a sus rivales dentro del Comité Central del Partido Comunista Chino. Uno de los puntos de ataque a Jinping en el Politburó, la instancia inmediatamente por debajo del Comité Central, ha sido el poner en riesgo el aislacionismo chino, que a los voyeuristas rivales de Jinping les da más seguridad.
Trump conoce eso porque cada día recibe la síntesis que la comunidad de inteligencia le entrega, texto en el que siempre hay un apartado sobre China.
Por lo tanto, Trump podría haber ordenado el bombardeo de Siria antes o después de la visita de Jinping pero decidió hacerlo durante, porque es una forma indirecta de intentar exhibir autoridad ante su interlocutor que él sabe muy bien que es un hueso muy duro de roer.
Luego, es un mensaje tranquilizador a los aliados europeos, que temen el abandono de USA, lo que los dejaría en soledad ante Rusia. Y es, en especial, una renovación de los acuerdos con Israel, siempre interesado en castigar al vecino al que le robó los Altos del Golan pero en especial deseoso de comprometer a USA contra Irán, otro aliado de Siria.
Pero hoy día en la agenda de Trump y de USA, ni la OTAN ni Israel ni Siria tienen el peso específico que representa China, quien vota por Bashar al Assad en la ONU. Es importante tener en cuenta esto.
A la OTAN le fascina el escenario de 59 misiles Tomahawk sobre la base aérea de Shayrat (Homs) en represalia por el bombardeo con armas químicas que acabó con 86 muertos, 30 de ellos niños porque abre una posible vía de conflicto con Moscú, sostenedor del régimen. Pero también lanza una advertencia a Irán y Corea del Nortes.
Los Gobiernos de Israel, Reino Unido, Japón, Turquía y Australia han respaldado el ataque de USA. Tel Aviv la ha calificado de "respuesta adecuada a una brutalidad inconcebible", y Estambul de "positiva".
Berlín ha expresado que es necesario llegar a un proceso de paz bajo la supervisión de la Organización de Naciones Unidas (ONU). "No importan ya las razones que llevaron a USA a atacar infraestructuras militares sirias. Lo importante ahora es trabajar en conjunto para resolver la situación bajo los auspicios de la ONU", ha declarado el ministro alemán de Exteriores, Sigmar Gabriel.
El ministro de Exteriores holandés, Bert Koenders, aseguró que su país va a presionar hasta conseguir rebajar la tensión en el conflicto sirio. "El ataque de USA es una advertencia firme al régimen de Al Assad. Ahora lo importante es lograr una distensión lo antes posible", ha declarado Koenders.
No obstante, tanto el presidente de Francia, François Hollande, como la canciller alemana, Angela Merkel, anunciaron en una declaración conjunta que la responsabilidad del desarrollo de la crisis en Siria recae únicamente sobre Al Assad.
De todos modos, no hay que exagerar: no es lo mismo bombardear Siria que Irán o Corea del Norte. Deberían frenar sus anhelos algunos periodistas europeos o del trumpismo extremo.
También le sirve a Rusia para ubicarse al frente del mundo emergente que, en general, respalda a Siria por muchos motivos que se arrastran desde la falsa amenaza nuclear de Irak que lanzó George W. Bush contra Saddam Hussein.
Nadie puede olvidar aún semejante estupidez a la que adhirieron medios de comunicación importantes y periodistas de renombre que aún no pagaron sus culpas, en especial cada vez que ISIS comete algunas de sus ejecuciones.
El bombardeo de Washington, que mató a 6 personas, también provocó graves daños materiales en la base aérea, según las autoridades sirias.
Poco después de producirse el bombardeo, varios usuarios subieron a las redes sociales fotos y videos que muestran los efectos del bombardeo en varias partes de la instalación militar.
Las autoridades rusas han criticado el ataque realizado por la Casa Blanca, alegando que Washington adoptó la medida antes siquiera de investigarse lo realmente ocurrido en Idlib.
El presidente ruso, Vladímir Putin, y el canciller Serguéi Lavrov han afirmado que el lanzamiento de misiles estadounidenses tuvo "una excusa ficticia".
El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, el general Ígor Konashénkov, ha informado de que "inmediatamente después de los ataques" de USA, las organizaciones terroristas Estado Islámico y Frente Al Nusta comenzaron una "ofensiva a gran escala" contra las tropas sirias.
El presidente de la Duma Estatal de Rusia, Vyacheslav Volodin, dijo que los bombardeos de USA "han servido para dar un respiro al Estado Islámico" en Siria.
Las autoridades sirias también han denunciado que el ataque favorece a los terroristas y que Washington "es ahora aliado del Estado Islámico y del Frente Al Nusra".
Un comunicado del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas sirias asegura que haber realizado el bombardeo sin tener informaciones confirmadas sobre el uso de armas químicas en Idlib, y que Washington puede "lanzar un mensaje falso" a las organizaciones terroristas, que usarán "deliberadamente" dicho tipo de armas "cada vez que sufran pérdidas en el campo de batalla".








