PREVISIBLE (Y RARO QUE NO HAYA SALTADO ANTES)

El atraso del wifi se metió en la campaña electoral

Cambiemos le hizo abrir al Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) el cofre al que aportan las telcos y repartirá $10.900 millones del fideicomiso entre cooperativas y pymes que lleven conectividad de internet en forma directa desde las redes troncales de Arsat a más de 1.200 localidades que se encuentran en radios de 20 km fuera del alcance. El boom de los smartphones entre los usuarios argentinos demanda calidad y velocidad de internet acordes, que el presidente Mauricio Macri había prometido en campaña, en su 1er. discurso ante la Asamblea Legislativa y al presentar el Plan Federal de Internet hace 1 año. Pero la intención había quedado sepultada en la guerra de lobbys por las regulaciones entre los grandes jugadores de las telecomunicaciones: Grupo Clarín/Cablevisión/Nextel vs Telefónica. Ahora, con la campaña electoral en marcha, el oficialismo contabilizó que resultó ser que la calidad de internet interesa a nada menos que 29 millones de personas, por más que el gran multimedios no lo agende entre los temas prioritarios para los ciudadanos.

El Día Mundial de Internet 2017 transcurrió en Argentina sin pena ni gloria, máxime si se contrasta con la conmemoración de 2016, cuando el presidente Mauricio Macri anunció el Plan Federal de Internet, que prometía llevar conectividad en forma directa a más de 1.200 localidades que hoy no tienen conexión y están a 20 km de la red troncal de antenas que se erigió en el país.

"No existe igualdad de oportunidades sino puede haber acceso a Internet para todos", afirmó en aquel día el jefe de Estado desde la localidad rural bonaerense de Azcuénaga, ubicada a 11 kilómetros de San Andrés de Giles, junto a la gobernadora María Eugenia Vidal.

El objetivo quedó sepultado bajo los grandes temas macroeconómicos nacionales y recién hace un mes la visita del fundador y presidente ejecutivo de la firma china Alibaba Group, Jack Ma, le devolvió identidad, cuando declaró que en Argentina internet era/es cara y lenta.

Pero también los arquitectos de la campaña electoral midieron que abordar el déficit de internet interesa directamente a 29 millones de ciudadanos y que la ex presidenta Cristina Kirchner les dejó picando el plan nacional de telecomunicaciones -Argentina Conectada-, que avanza en la inclusión digital, en especial en localidades más alejadas y los sectores de menores recursos.

El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) ahora se despabiló y creó un proyecto para aplicar $ 10.600 millones del Fondo Fiduciario del Servicio Universal, al que las grandes empresas tecnológicas aportan el 1% de la facturación anual con la finalidad la de garantizar los servicios de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), para el financiamiento por etapas, entre este año y 2019, del mejoramiento y ampliación de la infraestructura y calidad del servicio de Internet, "asegurando su acceso en condiciones de calidad y a precios justos y razonables, con independencia de su localización geográfica, ingreso o capacidades", según marca la ley.

En el ente que dirige el muy buen jugador de golf Miguel De Godoy fue creado un Plan Trianual del Servicio Universal para extender el tendido de Internet, en su mayor parte a localidades con menor acceso a la red.

Las cooperativas y pymes que reciban los fondos de la asignación de $ 350 millones destinada a actualizar y extender la infraestructura y extender las redes en localidades de hasta 2.500 habitantes no deberán reintegrarlos.

Ya existe un concurso para elegir prestadores y licenciatarios en una o más de una localidad y con un tope de proyectos por $ 3 millones. Se les financia el 80% del proyecto, que incluye la migración al servicio a fibra óptica.

En un mes y medio se lanzará otro concurso similar para localidades con más de 5.000 habitantes. En el caso de las poblaciones más grandes, se buscará extender la cobertura en localidades periféricas o con infraestructura marginal.

En cuanto a la etapa mayorista, la empresa satelital estatal ArSat (en la órbita de un auténtico ignorante en temas de tecnología y perdedor eterno en su anhelo de gobernar su terruño, Oscar Aguad, designado con la conformidad de Grupo Clarín) se encuentra administrando, aunque en forma muy lenta, una inversión de $ 1329 millones para duplicar la red federal de fibra óptica e iluminar los 12 nodos de la red con el fin de hacerla operativa.

El tendido de la red de ArSat tiene hoy unos 35.000 km de extensión y casi la mitad está "iluminada", tal como se describe a la parte de la red que está operativa. El Plan demandará una inversión de $4350 millones en 2 años.

Al final, luego de cabildeos que demandaron todo un año, se termina haciendo algo similar al esquema kirchnerista que había sido interrumpido cuando se agotó el presupuesto.

Las presiones que ejerció el Grupo Clarín desde el lado de la demanda, sobre todo para desarmar la Ley Nº26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual y su Decreto reglamentario Nº1225/2010, que dictó el kirchnerismo para perjudicarlo, dilataron el plan de inversiones en infraestructura en la primera parte de la gestión macrista.

Actualmente se armaron programas para la cobertura de red en 18 mil establecimientos educativos nacionales, a través de la sociedad Educ.ar y el Ministerio de Educación. Se destinan $ 2.300 millones para interconectar y ofrecer contenido a todas las escuelas. A la vez, se reactivará una iniciativa para conectar 2500 bibliotecas, lo mismo que programas adicionales, siempre con el eje puesto en el mejoramiento de la infraestructura y la calidad del servicio de conexiones, según la descripción que hace Andrés Sanguinetti en una nota publicada en El Cronista Comercial.

Problemas de servicio y de calidad

El director Nacional de Fomento y Desarrollo del Enacom, Agustín Garzón, sostuvo que la premisa es resolver inequidades que sufre hoy la Argentina, ya que hay 21 millones de personas conectadas a Internet pero con graves problemas de servicio y de calidad.

"Para ellos se apuntan los planes con el eje mayorista. mejorar las redes troncales y la fibra al hogar", explicó. También agregó que existen 15 millones de pobladores sin conexión pero con servicios de banda ancha disponibles en sus localidades.

"Es un problema de oferta, faltante de cobertura, calidad de servicio y de demanda insuficiente", señaló.

Luego, se refirió a otras 6 millones de personas sin servicios de banda ancha. "En esto se observan problemas de sostenibilidad del negocio y falta de poder adquisitivo", aseguró. Y consideró que el país tiene un servicio de Internet "malo, deficitario y caro". El retraso es alto.

Algunos datos:

-El 82% de las localidades de hasta 10.000 habitantes tiene menos de 6 megas de conexión.

-El 67% de los que viven en ciudades de más de 10.000 habitantes llegan a los 6 megas.

-El 34% de los que viven en las mismas ciudades de más de 6 megas, más que nada en el GBA.

-La localidad jujeña de Humahuaca es un ejemplo de ineficiencia, ya que un mega llega a costar US$ 300. "La idea es que baje a US$ 18 con la red federal", anticipó el funcionario.

El presidente de ArSat, Rodrigo de Loredo (su gran atributo es haberse casado con la hija de Aguad), aclaró que "más caros son los megas mayoristas, y más caro y lento es el servicio que llega a cada ciudadano por medio de la cooperativa, la empresa de internet o la cablera."

El precio del mega llega en algunos casos a US$ 250, así sucede en localidades como San Genaro; en Santa María de Catamarca US$ 120 o en Sunchales US$ 180.

En el caso de ArSat el promedio del mega estará en US$ 25, de esta forma se podrá acceder a mucha más velocidad por menor costo. Estos son dos de los principales efectos concretos del Plan: Arsat va a brindar servicio dentro de los pueblos, y las cooperativas, cableras y empresas de internet podrán conectarse a menor costo y con más velocidad para dar mejor servicio.

La implementación se pensaba hacer por medio de la red de fibra óptica de ARSAT, la empresa argentina de Soluciones Satelitales, pero hace poco, en el marco de la gira presidencial a Japón, el ministro Aguad visitó la planta de producción de Furukawa Electric, ubicada en Berazategui, provincia de Buenos Aires, y reveló que se viene un fuerte aumento de la demanda de fibra óptica para generar la infraestructura que el país necesita.

“El desarrollo de la Argentina necesita de un aumento exponencial de su conectividad a banda ancha. Eso generará efectos positivos tanto en lo económico como en lo institucional y social en un futuro inmediato”, sostuvo Aguad.

Supeditó las discusiones actuales de la industria a la ampliación de la infraestructura física de fibra óptica: el plan del Ministerio de Comunicaciones es llevar al 20% de los hogares y a todas las empresas la conexión de banda ancha por medio de fibra.

Pero, además, no es un tema menor: Grupo Clarín le cuestiona a Telefónica que apuesta a una TV inalámbrica mientras que Cablevisión ha desplegado fibra óptica. Es un debate conceptual, no sólo millonario.

Reivindicando los dichos del presidente Mauricio Macri en su discurso legislativo de marzo de 2016, dijo: “La muestra de que su visión era la acertada es el aumento de inversión y de capacidad de producción de 30 mil a 60 mil kilómetros de fibra óptica por mes de la empresa Furukawa”.

Para 2017, Furukawa tiene como principal objetivo invertir en la ampliación y aumento de la productividad de sus plantas de producción en la Provincia de Buenos Aires, para ofrecer nuevas tecnologías y soluciones integrales para la infraestructura IT y así dar respuestas a las demandas de clientes regionales.

La puja en el mercado de las telcos ubica de un lado a las proveedoras de red (Telefónica, Telecom, Cablevisión) y, por el otro, a las de servicios y aplicaciones (Google, Facebook, Netflix).

En la agenda de las inversiones se mencionaban en 1er. lugar a Telefónica, Telecom y Claro. Se agregó Nextel desde que se homologó su compra por parte del Grupo Clarín, y un poco más atrás, Cablevisión y Telecentro.

En un segundo grupo se encuentran Supercanal, DirecTV, la red Intercable, y operadoras independientes, como iPlan, Metrotel y las cooperativas de telecomunicaciones. Todas estas compañías en 2015 generaron ventas en el país por $120.000 millones y las inversiones comprometidas para 2016 sólo por parte de las 5 primeras -que concentran el 80% de los ingresos- escalan por encima de los $30.000 millones.