CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Con la detención de José Pedraza, acusado por el asesinato del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra, en el centro de la escena, se reúnen hoy los máximos dirigentes de la CGT, encabezada por Hugo Moyano. Anunciaron que los temas principales serán los aumentos salariales y planes de viviendas, pero no descartan hablar sobre el sindicalista de la Unión Ferroviaria. En efecto, será difícil no abordar el asunto.
SIN RESPALDO CAMIONERO
La jueza decide hoy si excarcela a Pedraza, pero la CGT cree que debe "pagar"
La reunión se realizará a partir de las 14:00 en el edificio de la calle Azopardo al 800.
Hasta el momento, la central obrera, que conduce Moyano, evitó pronunciarse oficialmente sobre el caso Pedraza y aclaró, a través de Omar Plaini, que "corresponde que la Justicia determine en un hecho tan grave".
Por ahora, y tras los problemas ante la Justicia que enfrentan Juan José Zanola, Pedraza y Gerónimo Venegas, la central obrera solo salió a respaldar públicamente al "Momo", titular de UATRE.
Es que, según afirman algunos, para la central obrera, Pedraza debe asumir su responsabilidad ante la Justicia y por eso seguirá sin apoyar al líder de los ferroviarios.
Tanto es así que no solo no defendería al secretario general de la UF, sino más bien lo contrario.
La central obrera sentó ayer posición: "Cada uno tiene que asumir las responsabilidades que le corresponden", sentenció el secretario general del sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, quien aclaró, según el diario 'Clarín' que no habla a título personal sino como miembro del Consejo Directo de la central obrera.
Schmid es un vocero calificado de la CGT. Se trata de uno de los dirigentes de mayor confianza de Hugo Moyano. En octubre del 2010, poco días del asesinato de Mariano Ferreyra, fue él quien criticó duramente a Pedraza y a su gremio, la Unión Ferroviaria: "Deberían poner la cara ante los micrófonos y responder las preguntas como estamos haciendo nosotros. Yo no voy a cerrar filas corporativamente. Acá hay que llegar hasta el final y que pague el que tiene que pagar".
Schmid ratificó ese pensamiento, que va en línea con el de su jefe político. Ayer, Omar Plaini, secretario general del sindicato de vendedores de diarios, otro dirigente ultramoyanista, también se despegó de Pedraza: "Tenemos que dejar que actúe la Justicia" , dijo sobre la detención del ferroviario.
La reunión de la CGT se había organizado con anterioridad a que Pedraza cayera preso.
Pedraza integra el Consejo Directivo de la central obrera, donde se desempeña como secretario de Cultura, Ciencia y Técnica. Pero no va a ser el único integrante del Consejo que hoy esté ausente debido a la alta conflictividad política y judicial que acecha a los gremialistas. Por eso, según informa el periodista Nicolás Wiñazki en el mencionado matutino, es alta la probabilidad de que la cúpula cegetista prefiera levantar el encuentro.
Pedraza nunca fue un aliado esencial de Moyano. Es uno de los llamados “Gordos” que se distanció del liderazgo del camionero. En la CGT recuerdan que el ferroviario resistió la entrada de Moyano como socio en el tren Belgrano Cargas, donde su mujer, Gabriela Coria, ocupa un lugar en el directorio. Aun así, entre ellos nunca hubo ataques políticos. Pactaron una tregua de convivencia. Incluso una columna de ferroviarios fue al último acto de Moyano en River.
Según informó el diario 'El Cronista', el lunes pasado, un día antes de ser detenido, Pedraza coincidió con Moyano en una cena de la Federación Internacional de Transporte (ITF). Había también otros gremialistas cercanos al Gobierno, como Jorge Pérez Tamayo, secretario general de la Asociación de Líneas Aéreas; o Omar Viviani, del sindicato de los taxistas. Aunque se diferencia de Moyano, Pedraza puede jactarse de sus contactos con el poder K: el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, fue durante muchos años abogado de su sindicato; y el estudio jurídico del Procurador del Tesoro, Esteban Righi, lo defendió en una causa judicial en la que está procesado debido a un desfalco en su gremio que alcanzó los $30 millones. En tanto, su interlocutor con la Quinta de Olivos es el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Como sea, hoy la jueza Susana Wilma López debe decidir si excarcela o no Pedraza, quien aseguró estar preso por una “motivación política” y por eso pidió que se le conceda la excarcelación.
Luego de escuchar los hechos y pruebas que llevaron a la jueza a detenerlo acusado de ser el presunto "instigador" del crimen de Mariano Ferreyra, en el momento en que las preguntas empezaron, el sindicalista sostuvo que es inocente y consideró que detrás de esta causa hay una “motivación política” que pretende involucrarlo.
El gremialista fue detenido en la madrugada del martes mientras la justicia también arrestaba a su mano derecha, Juan Carlos 'Gallego' Fernández y al delegado Claudio Alcorcel, todos sospechados de coordinar y organizar la fuerza de choque que atacó a los tercerizados y militantes del Polo Obrero que se manifestaban en las vías de la línea Roca del Ferrocarril el 20 de octubre pasado.
En este expediente, ya hay 7 miembros de esa patota que están detenidos y procesados. Tanto a Pedraza como a Fernández los defiende Carlos Froment, el abogado que ayer pidió la libertad de los dos por considerar que "no corrían riesgo de escaparse ni de obstruir la investigación".
Durante su declaración, el martes, Pedraza escuchó decenas de preguntas sobre sus vínculos con las cooperativas que prestan servicios para el funcionamiento de la línea Roca y que son las que contratan a los tercerizados como los que manifestaban cuando mataron a Ferreyra. Lo que más ocupa a la jueza y al fiscal Fernando Fiszer es la cooperativa Unión del Mercosur, allanada el 11 de febrero pasado en un procedimiento conjunto que incluyó el piso de Pedraza, la casa de Fernández y la Unión Ferroviaria. Esa cooperativa tiene en su directorio a dirigentes de la UF. Entre lo recolectado en los allanamientos y el análisis de escuchas telefónicas, los investigadores entienden que en su relación con esa cooperativa contratante de los tercerizados podría estar la motivación para organizar una fuerza de choque que ataque a los manifestantes.
Pedraza, según fuentes del caso, reconoció alguna relación -supuestamente ya terminada- con la cooperativa. Pero a pesar de insistir en que no había ningún elemento de prueba en su contra, el dirigente confirmó que estaba en la sede de la UF el 20 de octubre, cuando la patota disparó contra Ferreyra e hirió gravemente a Nelson Aguirre, Ariel Pintos y Elsa Rodríguez. Por estas tres víctimas, los cargos contra el sindicalista suman también la tentativa de homicidio. Según el ferroviario, ese día participó de un Congreso en la UF auspiciado por la revista Rieles y -dijo- se enteró del crimen después del mediodía cuando Ferreyra ya estaba muerto y los baleados en el hospital.
Su respuesta a este punto era importante porque la justicia considera que reunió las pruebas suficientes para sostener que desde la UF, Pedraza coordinó con Fernández -que también estaba en la UF ese día- todos el operativo para "frenar" a los tercerizados. En la causa, está probado que Fernández habló demasiadas veces con Pablo Díaz, un delegado que también está detenido y acusado de ser quien daba las órdenes a la patota. Hay numerosos testigos que aseguran que él ordenó que sacaran "los fierros" para disparar.
Al momento de la indagatoria, Fernández reconoció los llamados que mantuvo con Díaz pero dijo, según revelaron fuentes del caso al matutino 'Clarín', que "se trataba de los llamados naturales que puede recibir un dirigente cuando se está produciendo una manifestación espontánea de su gente". A pesar de la sólida prueba que hay sobre este punto, aún sostiene que la patota era una aglomeración espontánea de simpatizantes ferroviarios.












