CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Algunos recortes periodísticos imprescindibles para seguir el supuesto 'charter vip' de Aerolíneas Argentinas by Mariano Recalde.
En la jerga de los periodistas, a Mariano Recalde comienzan a llamarlo Pinocho y a su padre, el diputado nacional Héctor Recalde, Gepeto. A Hugo Moyano, referente y empleador del estudio jurídico Recalde, Carlo Collodi.
(¿Tendrá algo que ver con Carlo Collodi, quien escribió la historia en Italia, como fascículo, desde 1882 hasta 1883, que llamó 'Storia di un burattino')? Francisco Olivera en el diario La Nación:
"El Gobierno negó ayer que los sindicalistas Pablo Moyano (camioneros) y Omar Viviani (taxistas) hubieran viajado en el controvertido vuelo 1204 de Aerolíneas Argentinas a Montevideo, agregado la semana pasada, el día del partido entre la Argentina y Uruguay por las eliminatorias, que incluyó a funcionarios y dirigentes políticos. Confirmó, de todos modos, la presencia en ese vuelo de Facundo Moyano (el otro sindicalista hijo de Hugo, líder de la CGT), la del diputado porteño Juan Cabandié (Frente para la Victoria) y la de directivos de la línea aérea como el presidente, Mariano Recalde, y el director Eduardo de Pedro.
La respuesta corrió por cuenta del propio Recalde, que dijo que todos habían pagado el pasaje de su bolsillo y criticó a este diario. Anteayer, La Nación había incluido, tras consultar a fuentes aeronáuticas, a Pablo Moyano y a Viviani en el pasaje. En el mismo texto, sin embargo, se consignaba la negativa de voceros de los gremios.
"La publicación supone deshonestidad intelectual de parte del periodista", dijo Recalde al canal América 24. "La Nación toma notas que le pasaron los periodistas del diario Crítica, que es de un ex directivo de Aerolíneas [por Antonio Mata]. Me gustaría que mañana el diario saque una desmentida aclarando que por lo menos se equivocó al publicar eso", afirmó a Radio Continental.
La Nación intentó ayer, sin éxito, obtener la lista de viajeros. Al asistir a una reunión de la Comisión Bicameral de seguimiento de las privatizaciones en el Congreso, Recalde confirmó ayer la presencia de Facundo Moyano, De Pedro y Cabandié, y dijo haber remitido la nómina al Ministerio de Planificación. Una hora después, el portal Infobae.com publicaba una de las listas, la correspondiente al vuelo de ida (1.204), de 41 pasajeros.
No incluyó sin embargo la lista de regreso (vuelo 1205), que volvió de Montevideo con unas 15 personas más.
Tampoco la del vuelo 1961, que trajo a los futbolistas hasta Ezeiza y en el que también viajaron extras, lo que provocó quejas en algunos jugadores esa noche.
Voceros de Aerolíneas confirmaron, por ejemplo, que Recalde había vuelto con los jugadores, no en el Boeing. "No podemos dar las listas, hay tipos que no tienen por qué salir en los diarios", se excusaron.
Los mismos ejecutivos agregaron que Pablo Moyano había ido al partido "pero en Buquebus", lo que contradijo al vocero del sindicalista, que aclaró que "Pablo no fue al partido".
Recalde recibió ayer, desde temprano, según fuentes cercanas a la empresa, muchas llamadas del Ministerio de Planificación y la orden de aclarar la cuestión. Al mediodía, la compañía difundió 3 versiones de un comunicado en el que afirmó que la decisión de agregar el avión había obedecido a que los vuelos 1202 y 1203, que salieron ese día por la mañana, estaban sobrevendidos.
Sin embargo, empleados de la empresa dijeron a La Nación que el primero de los aviones de ese día, el de las 7:00, había salido con una ocupación de apenas 70%.
En la conferencia, dada junto al secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, Recalde le atribuyó al controvertido vuelo una ganancia "superior a $10.807". El Boeing 737-700 utilizado tiene 144 plazas y voló, según Recalde, sólo con 41 pasajeros, lo que fue considerado por el sector una medida de escasa racionalidad económica.
Schiavi objetó esas críticas. "El vuelo fue muy exitoso", sostuvo. "Fue una excelente decisión ponerlo a volar a Montevideo porque, dejándolo en tierra, seguimos pagando el alquiler del avión, que es un costo fijo", agregó Recalde, que no explicó las razones por las que el Boeing había permanecido estacionado 7 horas en Montevideo, en lugar de volver a Buenos Aires.
"Fue una decisión comercial, no un capricho de algún amigo del poder", insistió el directivo, y dobló la apuesta: "Con 23 personas pagamos los costos".
La frase dejó perplejos a varios empresarios del sector. "Si con 23 pagan los costos, yo quiero comprar esa aerolínea", ironizó a La Nación el presidente de una línea aérea extranjera, que agregó que para su empresa cruzar el océano Atlántico con 100% de ocupación suponía, con el actual nivel de tarifas, una leve pérdida.
"Como mínimo, se necesita la mitad de los pasajeros adentro", dijeron en otra línea de la región.
Y un especialista del sector agregó: "Si tenés un vuelo especial por demanda alta y van 41 pasajeros en un avión de 144 plazas, el gerente comercial es un desastre. Es como un restaurante con 10 mesas y 2 comensales".
Según datos del fabricante Boeing, el vuelo ida y vuelta a Montevideo implica un costo de US$ 7.600, a los que se les deben sumar US$ 1.000 más de alojamiento de tripulación durante las 7 horas en que el avión esperó. Para cubrir ese costo, los 23 pasajeros deberían entonces pagar una tarifa de US$ 374. O los 41 que efectivamente fueron, US$ 210.
En comunicación con Radio Mitre, Recalde afirmó haber pagado por su pasaje entre US$ 200 y US$ 300. Después, en la conferencia, ubicó el valor en "US$ 100". Y ante el canal América 24, al mediodía, había contestado "ciento y pico". (...)"
A Mariano ya le dicen Pinocho (crónica de La Cámpora, NBI, TNT y otras kirchnereadas)
Mariano Recalde tiene muchos problemas que heredó en Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas. Pero ahora está abultando la lista con problemas propios. Recalde se enoja con diarios y periodistas pero no asume sus propios errores y tampoco es agradecido: nada se escribió en la prensa local acerca de la imagen nada positiva que habría ofrecido Recalde en su periplo reciente a Madrid, España. La polémica sobre el Boeing 737-300 a Montevideo como supuesto 'charter vip' sigue en pie y, probablemente, marcará el resto de su gestión al frente del deficitario y nada competitivo holding aerocomercial estatal.
"Tener una urgencia y necesitar viajar y volver en el día a Montevideo, como lo hizo el avión que llevó a Mariano Recalde y a otros 48 pasajeros el miércoles 14 para ver el partido de la Selección contra Uruguay, es casi un imposible. Clarín intentó ayer comprar un pasaje tanto en Aerolíneas Argentinas como en Pluna. Fue imposible.
Los operadores telefónicos de ambas compañías explicaron que no había lugares disponibles en ninguno de los vuelos programados. Un segundo intento fue un poco más exitoso.
Clarín consultó el precio de un pasaje a la capital uruguaya el miércoles 28, el mismo día de la semana del polémico vuelo. Si bien había lugar para ir y regresar en el día, la sorpresa la dieron los precios de los pasajes.
En el caso de Aerolíneas, el ticket –saliendo a las 7:00 y regresando a las 20:45 costaba US$397,90 más US$17 de la tasa aeroportuaria en Carrasco. Es decir, un total de US$414,90. En el caso de Pluna, el precio era levemente mayor: US$ 419,85 con tasa.
Consultados acerca del alto costo, los operadores explicaron que sacar un pasaje de último momento es mucho más caro. Sí, tres veces más que los US$100 que Recalde asegura se pagaron por cada asiento del vuelo del 14 de octubre."
"(...) Los dichos del presidente de la reestatizada fueron contradictorios en varios planos. Aquí van algunos aspectos.
"Pagué el boleto entero como cualquier pasajero", dijo Recalde. Confirmó que pagó US$ 100 por su pasaje. Según información de la misma Aerolíneas, el precio más barato en internet es de US$ 199,40 y la tarifa full llega a US$ 400 con impuestos.
Consultado sobre sus acompañantes, afirmó que fueron "tres o cuatro amigos". La reserva hecha a su nombre incluyó a ocho personas (Cabandié, Moyano, Diego Lasala, Julián Álvarez, Eduardo de Pedro, José Domínguez, Andrés Larroque, Gerónimo Ustarroz).
"Es falso que el vuelo dio pérdidas porque se despachó con 41 pasajeros: los costos del vuelo se cubren con 23 pasajeros. La operación a Montevideo el día 14 fue una de las más exitosas. Los resultados económicos fueron positivos. El vuelo de menor ocupación tuvo un saldo positivo de $ 10.807", se expresó en otra parte del comunicado oficial. También se informó que los vuelos de esa mañana estaban sobrevendidos.
Según fuentes del sector operativo de Aerolíneas, los dos vuelos de la mañana salieron a un 75%. El mismo Recalde dijo ayer que la empresa tiene un nivel de ocupación promedio del 70%. Con esta cifra pierde entre $ 200 millones y $ 300 millones por mes. ¿Puede un vuelo con 28% de ocupación, como el que viajó Recalde con sus amigos, ser rentable?
"Si es cierto, reinventaron la aviación", dijo un competidor de Aerolíneas. Consultadas otras compañías del sector, para que un tramo dé ganancias en cabotaje, con las actuales tarifas reguladas, debe estar lleno en un 65% y en un 50% para internacional.
De todas maneras, el costo del vuelo polémico a Montevideo se puede hacer.
El detalle técnico del AR 1204 y 1205 muestra que se gastaron 5.332 litros de combustible (US$ 3.350 a US$ 0,67 el litro); US$ 350 de tasa de aterrizaje; US$ 120 de Aduana; US$ 1.200 por las ocho horas de estacionamiento en el aeropuerto de Carrasco (US$ 150 por hora). A esto hay que sumarle los gastos de los dos pilotos y cuatro auxiliares (US$ 100 de hotel, US$ 25 y US$ 32 de viáticos cada uno). La cuenta básica da un estimado de US$ 5.784, a los que hay que sumarle otros costos de mantenimiento, leasing y repuestos que pueden llevar la cifra final a US$ 10.000.
La empresa Mac Air de charters cobra US$ 16.000 por un vuelo con espera de 8 horas a Uruguay para 108 pasajeros.
Si los 41 pasajeros del AR 1204 pagaron un promedio de u$s 200 por ticket, lo recaudado llega US$ 8.200. La empresa afirmó que con 23 asientos vendidos cubrió los costos y con 41 ganaron $ 10.807."
En La Política Online, la web de Ignacio Fidanza, se lee:"(...) Para quienes conocen a Mariano Recalde la práctica no les llamó la atención. Es que este joven abogado de la UBA es conocido en la Facultad de Derecho por los enormes fondos sin control que maneja para financiar a su agrupación NBI (Necesidades Básicas Insatisfechas), cuyos militante suelen conseguir contratos en el Estado y viajes pagos a "congresos" políticos en paraísos turísticos como Cuba.
De hecho, entre los privilegiados que pudieron acceder al vuelo AR 1204 se encontraba Franco Vitali, candidato del NBI en las últimas elecciones de Derecho. Así como tampoco es casual que el hombre fuerte de la compañía área sea Axel Kicillof, flamante director financiero de la compañía que concentra el manejo de seis gerencias claves. Kicillof es el líder de la agrupación TNT (Tontos pero no Tanto) de la facultad de Ciencias Económicas, un símil del NBI de Derecho.
Se trata de agrupaciones que en los '90 descollaron por su creatividad y sus posturas anti sistemas, con un discurso libertario que en esta era terminaron cooptadas por el kirchnerismo, situación que les causó una merma de votos y un notable empobrecimiento de su discurso.
También tuvo su lugar Andrés 'Cuervo' Larroque, el actual jefe de La Cámpora que recibe instrucciones directas de Néstor Kirchner. Y en el asiento 2F se sentó Facundo Moyano, hijo del líder de la CGT y secretario General del gremio de los empleados de peajes. Además del legislador Juan Cabandié, autor de la delirante teoría que este escándalo está motivado por una conspiración intereses "colonialistas" de España, rencorosos por la pérdida de la aerolínea.
Como sea, al vuelo a Uruguay por el que Recalde y sus amigos pagaron US$ 100 por pasaje –cuando a cualquier mortal le cuesta el triple-, también se subieron otros dirigentes de La Campora como Diego Martín Lasala, Alejandro Julián Alvarez, Juan José Domínguez, Gerónimo Ustarrol y Eduardo Enrique De Pedro, director de la empresa y amigo del titular de Aerolíneas.
Se observa entonces en la integración de esta heterogénea "comitiva", la conformación del triple dispositivo de poder de Recalde a nivel juventud, que integra a "dirigentes" universitarios, territoriales y sindicales.
Recalde y su grupo viene protagonizando desde el desembarco en Aerolíneas un interesante récord de escándalos, que llevó a dirigentes jóvenes del kirchnerismo a tomar prudente distancia. Es el caso del titular de la Anses, Diego Bossio; y del ex jefe de La Campora, José Ottavis.
Ottavis, líder histórico de esa agrupación, sufrió tiempo atrás un golpe de Estado interno de Larroque, hasta ese momento su mano derecha. Tan amigos eran que cuando Ottavis fue nombrado director de la Juventud en la gestión porteña de Telerman, lo llevó a Larroque como segundo.
Y luego, cuando el kirchnerismo entró en crisis con el ex jefe de Gobierno, Ottavis fue cobijado por el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, quien lo nombró director de Asuntos Políticos. Allí también Larroque lo acompañó como segundo, hasta que logró establecer línea directa con Máximo Kirchner y quedarse con el control cotidiano de La Campora.
Hasta el propio vocero de la compañía, Daniel Mendes, se subió al charter kirchnerista para ver a la Selección de Maradona. Profesional de la prensa que debe haber sugerido a Recalde y sus amigos que bajaran del Facebook las fotos en las que se los veía celebrando junto a los jugadores de la Selección, en el vuelo de regreso, en el que abundaron los cánticos contra el periodismo.
Es que Recalde y sus amigos, luego de dejar varado el avión que los llevó 7 horas en el aeropuerto de Carrasco –con el consiguiente perjuicio económico para la compañía- optaron por volver en el vuelo 1961 con la Selección que aterrizó en Ezeiza. "Cabandié estaba eufórico por haber estado con Maradona, parecía que viniera de haber estado con Perón en Guardia de Hierro", comentaban con sorna algunos muchachos del peronismo porteño.
Casi como una imagen de las promiscuas relaciones que empiezan a tejerse entre los funcionarios kirchneristas y la AFA luego de la estatización del "fútbol gratis", en el charte k a Uruguay también fueron beneficiados con pasajes, dirigentes del fútbol cercanos a Julio Grondona como Genaro Aversa (yerno y socio del mandamás de la AFA), el secretario de la Conmebol, Eduardo Deluca y el presidente de Sportivo Italiano, Salvador D'Antonio. También un representante de futbolistas: Eugenio López Meliton.
Entre los familiares de los futbolistas de la selección estaban Segundo y Miguel Angel Tevez, padre y hermano del 'Apache' del Manchester City, y Eugenio y Evelyn Di María, padre y hermana del mediocampista del Benfica (ellos dicen haber pagado $1.300 cada ticket, o se que no accedieron a los descuentos K).
La lista de pasajeros que consiguió Clarín continúa con Nahuel Andino, Rodrigo Arribillaga, Víctor Barbarito, Federico Calello, Jorgelina Cardozo, Diana Carreño, Martín Valsecchi, Martín Chávez y Marcelo Cohen.
Juan Pablo Brey, Ignacio Cornelli, Mariano D'Arcángelo, Elías Faur, Ignacio y Martín Firmat, Christian Galdeano, Héctor González, Malu Kehrwald, Florencia Magariños, Andrea, Luca y Norman Moller, Mariano Muñoz y Julián Pérez. Completaron la hinchada Stella Maris Rodríguez, Manuel Romero, Luciano Scriminaci y Alberto Sobotowicz.
Y José Maldini, que lleva el mismo apellido que el capitán del vuelo.
49 afortunados que gracias a la generosidad de Recalde (con los fondos de una compañía pública) pudieron estirar las piernas en un avión con capacidad para 140, y ¿disfrutar? en vivo de la Selección argentina."








