El 'ladriprogresismo lavador de dinero' (o sea que por necesidad financiera impulsa un blanqueo muy polémico) decidió, vía el paraestatal matutino Tiempo Argentino, intentar utilizar (otra vez más) al delincuente Hernán Esteban Arbizu para señalar (ahora) que el FBI defiende a Clarín (¿pero no a Lázaro Báez?), y que José Sbatella, ttular de la Unidad de Investigación Financiera, cumple con su deber. Parece una comunicación defensiva, sólo explicable en un escenario de preocupación cristinista por las derivaciones internacionales de sus propias decisiones: