La agencia calificadora de crédito Moody´s Investor´s Service elevó la calificación de Rusia a "Baa3" de "Ba2", lo que generó no sólo la sorpresa del mercado sino una pronunciada alza en los bonos y las acciones del país.
Un ejemplo a seguir: Rusia recuperó el investment grade
En Moscú, las acciones subieron casi 3 %. "Todos están contentos, todos están comprando", dijo Konstantin Shapsharov, operador de Alfa Bank.
Y la sorpresa se debió a que muchos inversores creían que Moody´s esperaría hasta el próximo año después de las elecciones parlamentarias de diciembre y los comicios presidenciales de la próxima primavera. Pero la agencia no cree que los vaivenes políticos tengan un impacto en la política económica o que vayan a torcer su rumbo.
"Este es un mensaje muy fuerte cinco años después del incumplimiento y es importante que se dio antes de las elecciones para la Duma (parlamento) y la presidencia", dijo a la agencia reuteres Jerome Booth, director de investigación de Ashmore, una firma especializada en mercados emergentes con sede en Londres.
Al Breach, economista jefe de del banco ruso de inversión Brunswick UBS dijo que "Este primer movimiento hacia el grado de inversión abre grandes fondos de dinero que no podían invertir o no se les permitía invertir en Rusia por su estatus por debajo del grado de inversión".
La decisión fue tomada por Moody´s a pesar de las
disputas internas en el gobierno del presidente Vladimir Putin y ciertos cuestionamientos de las relaciones entre el ejecutivo y las empresas.
Para obviar esta situación, se justificó argumentando que "Moody´s cree también que las luchas políticas al interior y al exterior del centro del poder en Rusia, la Administración Presidencial, no amenaza la dirección de la reforma económica pro-mercado y el desarrollo".
Cabe recordar que el país defaulteó su deuda en 1998 por US$ 40.000 millones.
Sobre el caso de Rusia, el economista Joseph Stiglitz dijo en una entrevista realizada por Página/12 hace un año decía que Es interesante el caso de Rusia, después del default, en el ‘98. Cuando el FMI negoció con Rusia, anunció públicamente que los 4 mil millones de dólares que estaban negociando no eran dinero que iría a Rusia sino que era dinero que volvería al FMI, para repagar deudas. Por lo tanto, no jugarían ningún papel en la recuperación de Rusia. Rusia se recuperó porque siguió su propio curso. Fue una importante lección que Rusia se diera cuenta de que no iba recibir dinero fresco. Y que se pusiera en una posición dura de negociación. Lo mismo vale para Argentina. Si Argentina debe pagar un alto precio en términos de más ajuste presupuestario y más deflación, el acuerdo con el FMI no vale ese precio.
"Si la Argentina actuara con dignidad y orgullo nacional podría plantarse igual que los rusos", dijo el economista Eric Calcagno en una columna de opinión publicada en el sitio Terra.









