CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Con el fin de promover el uso de las energías renovables y el cuidado del medio ambiente, el gobierno de Bélgica instaló en el este de la Antártida una base científica llamada 'Princesa Isabel' y que utiliza sólo energía solar y eólica.
"Si podemos construir una base de estas características en la Antártica, también podemos hacerlo en cualquier otro lugar del mundo. Tenemos la capacidad, la tecnología y el conocimiento para cambiar el mundo", declaró Alain Hubert, el director de este proyecto pionero, en la ceremonia de inauguración celebrada este pasado domingo (15/2).
De esta forma la base se une así a otro proyecto similar que se inauguró en 2008 en las tierras heladas: la E-Base impulsada por el explorador Robert Swan, cuyo suministro energético proviene también de fuentes exclusivamente renovables.
Instalar paneles solares y molinos de viento en un lugar tan inhóspito como la Antártida ha supuesto un verdadero reto. Pero los impulsores de esta base antártica "verde", que ha tardado dos años en construirse, afirman que el esfuerzo valió la pena, puesto que los paneles pueden recoger una cantidad de energía en un año equivalente a la que puede captarse en muchos lugares de Europa.
Los paneles solares, instalados en la estructura del edificio, garantizan el suministro de electricidad y agua caliente. Además, las ventanas están diseñadas de forma que dejen escapar el mínimo de energía. Asimismo, la base aplica una serie de microorganismos para permitir la reutilización de aguas residuales de las duchas y los aseos hasta cinco veces. Los molinos eólicos que se han instalado en las cercanas montañas de Utsteinen también proporcionan energía "limpia".
Durante la inauguración del edificio, Jean-Pascal van Ypersele, vicepresidente del Panel de Expertos de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC, sus siglas en inglés), alertó de que si no se reducen las emisiones contaminantes entre un 50% y un 85% para la mitad de este siglo, las consecuencias para la humanidad pueden ser desastrosas.
La ministra belga de ciencia y el ministro de defensa se han desplazado hasta la Antártida para inaugurar la estación 'Princesa Isabel' , que significó la vuelta de Bélgica al continente blanco cuarenta años después de que cerrar su anterior estación.
"Hemos estado aquí desde el principio, desde los años sesenta" dice el ministro de defensa. "Ahora queríamos volver a comprometernos, así demostramos de nuevo que si quieres algo, puedes. Solo hay aspectos positivos".






















