Un hombre, su esposa y su suegro fueron asesinados a palazos en su casa del partido de Ituzaingó, y los investigadores intentan determinar si se trató de alguna venganza, ya que los asesinos no robaron nada, informaron fuentes policiales.
La pareja era dueña de una empresa distribuidora de comestibles y frutas secas, una actividad que, a priori, no parece de riesgo.
Al momento de ser descubiertos los cadáveres, un vecino encontró a la hija de 3 años del matrimonio escondida debajo de una mesa y a dos bebés mellizos durmiendo en una de las habitaciones de la casa.
El hecho fue descubierto cerca de las 21.30 en una casa ubicada en Profesor Bagnat 1065, del barrio San Alberto, en el oeste del conurbano, por un vecino que es efectivo de la policía federal y regresaba a su vivienda, tras lo cual llamó al 911 y denunció lo que pasaba.
El efectivo de la policía federal que encontró los cadáveres contó hoy a la prensa que cuando estaba llegando a su casa le llamó la "atención ver el portón de esa casa abierto".
"Ellos, generalmente a esta hora, ya están en su casa cenando. Entonces me acerqué a ver qué pasaba. Cuando llegué y vi que nadie contestaba el llamado me trepé por los techos y bajé en el patio donde encontré los cuerpos tirados en el piso, ya sin vida", dijo.
"Después de encontrar a los cuerpos recorrí la casa temiendo encontrar lo peor. Por fortuna, los tres niños estaban ahí. Los levanté y los llevé a mi casa, donde llamamos al 911, al rato llegaron los patrulleros", explicó
Policías de la comisaría 4a. de Ituzaingó indicaron que los cuerpos tenían golpes en distintas partes del cuerpo y algunos puntazos.
Dentro de la casa, los efectivos hallaron distintos objetos contundentes como palos y fierros, con los cuales los delincuentes habrían asesinado a sus víctimas.
Según un jefe policial, el policía federal observó el portón abierto de la casa y se fijó a través de una ventana si ocurría algo extraño. En ese momento, observó los cadáveres del matrimonio que era dueño de una empresa distribuidora de comestibles y frutas secas.
La principal hipótesis que manejan los investigadores es que se trató de un hecho vinculado a una venganza.
Además, creen que la o las personas que participaron del hecho conocían a sus víctimas, ya que éstos le habrían abierto la puerta porque ninguno de los accesos a la casa están violentados, explicó un jefe policial.
Lo que sí tienen prácticamente descartado es que el hecho esté vinculado a un robo o a un intento de robo, ya que en la casa había televisores, LCD, computadoras, electrodomésticos y otros objetos de valor que quedaron allí.
Peritos de la Policía Científica y personal de la comisaría 4 de Ituzaingó trabajaban esta mañana en el lugar en busca de huellas.















