En primer lugar, Lionel Messi se refirió a la presión que se quitaron tras lograr el pasaje al certamen ecuménico. “A partir de ahora va a ser todo diferente. Vivimos momentos muy duros, sufrimos y nos sacamos un gran peso de encima. La mochila pesaba mucho porque veíamos que no estábamos de la mejor manera y porque todos nos pegaban”, afirmó.
Además, el delantero se agarró de una frase que utilizó Diego Maradona para retratar qué hubiese ocurrido en caso de fracasar en las Eliminatorias. “Si no clasificábamos, yo era el segundo fusilado”, dijo el rosarino, que agregó: “Son todas boludeces las que se dicen sobre mi sentimiento hacia la camiseta. Si no la sintiese, no haría tantos viajes y me chuparía un huevo.”.
“Doy todo por ganar el Mundial, cambiaría todos los títulos que logré con Barcelona. Sería lo máximo”, recalcó Messi, quien concluyó: “Ojalá sea mí Mundial, lo espero con muchas ganas. Estoy seguro que vamos a pelear y espero tener un buen nivel”.















