CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). No hay descanso para el escándalo político-judicial que investiga (por ahora) Norberto Oyarbide, con una activa participación del fiscal Amia, Alberto Nisman (quien, por fin, encontró un lugar porque en el caso Amia no aportó nada), de la Policía Federal Argentina (que no quiere una Policía Metropolitana), de la Secretaría de Inteligencia (que responde a los Kirchner), y del propio Mauricio Macri (que no consigue explicar en forma convincente una cantidad de interrogantes, mientras se parapeta detrás de su ministro Guillermo Montenegro, aún cuando eso debilite al morrudo ex juez. ¿Será tan utilitario Macri?).
Aqui las novedades:
Irina Hauser y Raúl Kollmann en el diario kirchnerista Página/12:
"El fiscal general Alberto Nisman tiene fuertes sospechas de que el comisario retirado Jorge 'Fino' Palacios y el ex policía y empleado del gobierno porteño Ciro James también pincharon los teléfonos de la sede de la AMIA.
Al analizar los listados de llamadas, Nisman detectó una secuencia de comunicaciones desde el celular de James hacia el conmutador de la entidad, comparable con la prueba que hizo –y confesó– el propio espía antes de concretar la intervención al teléfono de Sergio Burstein, integrante de la agrupación de Familiares de las víctimas del atentado. Esos llamados a la AMIA, que fueron siete al hilo, estuvieron precedidos y sucedidos por conversaciones con el Fino Palacios. El juez Norberto Oyarbide, a cargo de la causa del espionaje, recibió la información ayer y ya prepara medidas de prueba para verificar si, como todo hace pensar, también hubo escuchas ilegales a la mutual judía.
Para mayor coincidencia, los llamados de James a la AMIA datan del mismo día que el juez de Misiones José Luis Rey firmó una orden de escuchas sobre el teléfono de Burstein. Fue el 8 de septiembre, tres semanas después del acto por el aniversario del atentado, en el que Burstein –como orador– reclamó el desplazamiento de Palacios de la Policía Metropolitana, y unos días antes de que 'el Fino' fuera procesado por encubrimiento en la investigación del ataque terrorista.
El primer llamado es de las 9:29 de la mañana, de James (15-5182-9607) a Palacios (15-6381-2713), y dura cerca de un minuto. Luego James llama seis veces al conmutador de la AMIA y después directamente al interno del Departamento de Cultura. Son contactos que duran entre treinta segundos y dos minutos cada uno. Los tres primeros llamados los realiza uno atrás del otro desde las 9.46. Los siguientes los hace de corrido desde las 10:32. A las 10:43 vuelve a hablar con Palacios por algo más de un minuto.
Estos detalles surgen de los listados de comunicaciones de los imputados, que pidió Oyarbide. La lógica indica, por la duración de las comunicaciones, que James buscaba a personas o áreas específicas de la institución. Los investigadores creen que los diálogos previos y posteriores con Palacios eran para que éste le pasara números de teléfono y luego James reportara el resultado de su gestión. (...)".
Hernán Cappiello y Angeles Castro entrevistaron a Mauricio Macri para el diario La Nación:
"(...) "Estamos en la fase dos del kirchnerismo. Ellos dicen: "La inflación es la que nosotros decimos; la seguridad es la que nosotros decimos. Que los medios digan lo que nosotros queremos decir; que los gobernadores hagan todo lo que nosotros decimos y que las empresas hagan lo que nosotros queremos". Decidieron que es el momento de ir por uno de los opositores que siempre han marcado otra visión de la política, moderadamente, pero siempre dijimos que no estábamos de acuerdo. Ahora nos dicen: "Vamos por ustedes". Pero no van a poder".
(...)
-En medio de la crisis por el espionaje, ¿reconoce algún error?
-Tomamos una decisión basándonos en nuestro compromiso con la gente ante la demanda de seguridad. Nos largamos a una tarea inédita: crear una policía propia. Pero no teníamos experiencia, y nadie la tenía. Los que crearon una policía en los últimos 50 años están muertos y no podíamos llamarlos. Arrancamos con mucho nivel de obstaculización y, obviamente, esta fase dos del kirchnerismo no la imaginamos. No pensamos que nos iban a obstaculizar de este modo. En ese lugar y en ese momento cometimos un error; subestimamos el nivel de conflicto que nos podía traer nombrar un nombre con una trayectoria tan extendida y probada como Palacios, por sus conflictos personales dentro y fuera de la fuerza. Eso lo subestimamos. No pensamos que iba a generar esta cantidad de fuerzas en contra la decisión de su nombramiento.
-¿Sigue pensando que la aparición de Ciro James es parte de un complot kirchnerista?
-Denunciamos un complot del gobierno nacional contra la salida de la Policía Metropolitana. Aparte, está el caso Ciro James, que entró con miles de personas que ingresaron en nuestro gobierno. Se nos pasó que este señor era policía secreto de la Federal. La denuncia que existe es que James, a pedido de Palacios, le pinchó el teléfono al señor Sergio Burstein. Eso está en trámite judicial y nosotros lo que pedimos es que el juez Norberto Oyarbide actúe imparcialmente y nos cuente a nosotros qué pasó, porque no tenemos la menor idea.
-¿Usted no pidió esas escuchas?
-A mí no me interesa escuchar lo que hablan las otras personas y, menos, Burstein. No he pedido escuchas de nadie. Por eso, cuando escucho definiciones que dicen que somos como la Gestapo, que me digan dónde está la organización de espionaje ilegal que construyó el gobierno de la ciudad. ¿Dónde están esos equipos que hay que tener para lograr entrar en las bases de las telefónicas sin que ellas los acepten? Esos equipos deben de costar una fortuna y para importarlos hace falta autorización de la SIDE. ¿Quién los importó? ¿De qué organización me hablan ? La organización es que un ex federal haya metido en el tráfico de casetes una escucha, por pedido de Palacios. ¿Esa es nuestra organización? ¡Impresionante!
-¿Y cómo explica la pinchadura en el teléfono de su cuñado Néstor Leonardo, entonces?
-Hay una carta de mi padre en la que está la respuesta. Es un conflicto de mi padre y este señor, y mi padre relata que contrató a una agencia de seguridad norteamericana; ustedes interpreten lo que les parezca. Si es verdad que este señor [Ciro James] envía casetes a pedido de la agencia americana, es un conflicto del que no me hago cargo y no tengo absolutamente nada que ver.
-¿Tiene la misma confianza en Palacios ahora que cuando lo eligió?
-La gente es inocente hasta que se pruebe lo contrario, y las recomendaciones en cantidad y calidad que recibimos para nombrarlo fueron lo que nos movilizó. Ahora, si este señor hizo una escucha ilegal vía el policía federal Ciro James, la Justicia debe investigarlo y decidir.
-Aunque lo haya hecho a sus espaldas, ¿no hay responsabilidad de su gobierno?
-No, ninguna. ¿Cómo va a haber responsabilidad? Es como si un ministro comprara computadoras y decidiera romperlas todas.
-¿Siguen sosteniendo que a James se lo infiltraron?
-James se infiltró. Si fue por orden de alguien o no, nunca lo sabremos. Al no decir que era policía federal, los estafó a todos. Incluso a la Universidad de La Matanza. Si no teníamos un dato externo, no podíamos saber que era un policía secreto.
-¿Por qué contrataron a James en Educación?
-Llegó recomendado en el grupo de gente que nos mandó la Universidad de La Matanza; tenía tres cargos ad honórem y una tarea destacada como abogado.
-¿Qué hacía?
-Hacía asesoramiento jurídico y reportaba a Rosana Barroso.
-¿Teme o le preocupa que Oyarbide avance contra usted o sus ministros?
-La verdad, que no tiene ninguna razón para hacerlo.
-¿Qué responsabilidad le cabe a Montenegro en la designación de Palacios?
-Montenegro es el responsable de Justicia y Seguridad, pero las decisiones se toman en equipo; la responsabilidad que tiene es que, a pesar de todos los conflictos, la Policía Metropolitana debe salir a la calle antes de fin de año. Lo vamos a juzgar por la calidad del accionar de la Policía Metropolitana, no por este episodio lateral.
-¿Montenegro no se va, entonces?
-Hoy, para mí, no se va nadie. (...)".
Horacio Verbitsky en el diario kirchnerista Página/12:
"El jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ¿es un perverso que armó una estructura de inteligencia ilegal o un boludo, porque se la plantaron? Que Macri no haya podido instalar una hipótesis alternativa mejor que éstas ilustra sobre el estrecho margen de maniobra que le queda.
El nombre que incrimina en forma directa al jefe de gobierno es el de su cuñado. La interpretación general fue que lo había hecho incluir en la lista de escuchas a pedido de su padre, Franco Macri, quien no se privó de escribir que consideraba a su yerno un cazafortunas que sedujo a su ingenua hija Sandra.
Quienes conocen el intrincado hilo de las relaciones familiares opinan que, por el contrario, el espionaje al cuñado no refleja la cooperación sino el conflicto entre el jefe de gobierno y su padre.
Aunque se oponía al lanzamiento político de su hijo, Franco aceptó ceder a su sobrino Angelo Calcaterra las empresas constructoras e inmobiliarias en las que Maurizio era el director ejecutivo, para disimular el conflicto de intereses.
Pero en cuanto Franco le cedió IECSA a Calcaterra a cambio de las utilidades de 10 años, la constructora italiana Ghella compró parte de la empresa. Desde entonces se ha convertido en un gran contratista de obra pública en la Ciudad.
Franco cree que antes de esa operación, Maurizio y Angelo operaron un traspaso accionario en Ghella, para desplazarlo a pesar de lo que considera una actitud generosa de su parte. Angelo es el actual jefe del clan familiar. Franco se ha retirado del país y sólo dirige los negocios nuevos en China, donde vive la mayor parte del año.
Desde allí disputa con Maurizio por el control de Socma y SIDECO, donde el jefe de gobierno delegó el manejo cotidiano en Leonardo Maffioli, con perdón de la palabra.
Cada uno arrastró a una parte de la famiglia. Junto con Maurizio se alinearon sus hermanos menores, Gianfranco Macri y Mariano Macri, cuya multioperada exposa también denunció padecer escuchas.
Franco, en cambio, conservó la adhesión de las dos hermanas de Maurizio, Sandra y Florencia. Las escuchas al parapsicólogo son una fuente de información valiosa sobre esta guerra de intereses, que ambos bandos estuvieron a punto de dirimir en los tribunales. Lo evitaron cuando los primeros escritos ya estaban preparados, porque entendieron que la publicidad sería letal para todos.
La designación como jefe de policía del comisario Fino Palacios fue una decisión personal de Macri, que el ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montenegro, no pudo resistir. Montenegro ocupó ese cargo a sugerencia de la entonces vicejefa Gabriela Michetti, lo que postergó a Eugenio Burzaco, por quien se inclinaba el jefe de gabinete Horacio Rodríguez Larreta.
En conversaciones con su amigo de adolescencia de Mar del Plata, Amado Boudou, Montenegro no ocultó entonces su desazón. Su paso por la justicia federal le sirvió para advertir que el procesamiento de Palacios por encubrimiento en la causa del atentado contra la AMIA era inevitable.
Cuando la dirigencia judía se lo dijo, Macri les respondió, con una insensibilidad que los escandalizó, que no deberían ser prejuiciosos “porque ése es el camino que conduce a Auschwitz”. Agregó que conoce a Palacios desde 1991, cuando intervino en el equipo que detuvo a sus secuestradores. Ahí está el origen del problema.
El jefe de ese grupo, comisario Carlos Sablich, fue procesado por torturar a uno de los detenidos por ese secuestro, quien en consecuencia recuperó la libertad. También participó en el esclarecimiento del secuestro de la hermana menor, Florencia Macri.
Otro miembro de ese grupo, que Palacios integró a la policía de la Ciudad, está procesado en la misma causa: el comisario Roberto Ontivero. Fue el último despedido, por ahora. Macri visitó a Sablich cuando fue detenido en 2007 y reclamó su libertad en la tribuna de la charlista Susana Giménez.
(...) El rol más ingrato es el del robusto Montenegro, elegido como escudo protector que absorbe los golpes dirigidos a Macri. Burzaco ya fue designado para suceder a Palacios, pero recién asumirá el mes próximo. Es el tiempo calculado para que la sucesión de impactos termine la demolición de Montenegro, cuyo pedido de disculpas a los legisladores investigados es una admisión de responsabilidad que hasta podría tener consecuencias penales.
(...) Una vez que Montenegro haya recibido todos los mamporros, Burzaco podrá hacerse cargo también del ministerio. Desde un punto de vista ideológico, también es un hombre de derecha, pero es un especialista que coordinó los equipos del PRO en seguridad durante la campaña electoral y ha publicado libros sobre el tema, en los que reivindica el gobierno civil de la seguridad.
La ley de seguridad porteña, contra la que se quejó Palacios por “progresista” fue negociada por Montenegro con el kirchnerismo y su base fue un proyecto elaborado por Marcelo Saín para las Naciones Unidas en 2006. Saín prestó asistencia técnica con el consentimiento de Aníbal Fernández, de quien dependía su Policía de Seguridad Aeroportuaria. Es decir el esquema contrario al que implicaba la combinación PalaciosChamorro, con un ex magistrado como ministro, muy similar al que aplica Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires luego de desmantelar la reforma realizada por Juan Pablo Cafiero, el propio Saín y Carlos Arslanian. (...)"
Santiago Fioriti, del diario Clarín, también entrevistó a Macri:
"(...) -¿Si no hubieran nombrado a Palacios hubiera pasado todo esto?
-Posiblemente hubiera sido menos. Acá se sumaron los conflictos que él arrastraba con la oposición de la Nación para que salga a la calle una nueva fuerza.
-El tema es que usted lo defendió siempre y hoy está preso...
-Pero, perdón, las mejores referencias sobre un policía local las sigue teniendo Palacios. Uno va a los servicios de inteligencia de la DEA, de la CIA y a las editoriales de diarios muy importantes y ve que esas referencias son reales. No son un invento nuestro.
-¿Ustedes no hicieron un guiño a las escuchas?
-Absolutamente mentira. Este Gobierno no tiene ni vocación ni capacidad ni decisión de espiar ni de escuchar a nadie.
(...) -¿Teme que Oyarbide tenga datos que lo perjudiquen aun más?
-Tengo la sensación que Oyarbide montó un show mediático de la causa en forma diaria con declaraciones muchas veces temerarias. No puede investigar sólo en un lado y no en el otro. Lo más importante es lo que hizo James durante diez años en la Federal, no lo que hizo James en el último año y medio contratado por el Gobierno de la Ciudad en Educación. Yo quiero más que nadie saber la verdad de lo que pasó.
(...) -Cuesta creer que la historia se termina diciendo que el Gobierno nacional los quiere obstaculizar...
-Perdón, hemos cometido dos errores clave. El primero es que en el sistema de selección se filtró James sin decir que era policía secreto. Es difícil de detectar pero es un error. El segundo error fue, en base a las mejores recomendaciones, subestimar el nivel de conflictos que había acumulado el señor Palacios y que iban a devenir en una cruzada en contra.
-¿Está arrepentido?
-Con los datos que yo tenía, Palacios era el mejor candidato.
-¿No es fuerte que su principal asesor, Durán Barba, diga que no tienen experiencia?
-...En el armado de la Policía. Y es verdad. No fue una crítica, fue una descripción de un hecho real. Durán Barba era uno de los que decía que teníamos que hacernos los distraídos. Pero yo no puedo caminar por la calle y decir: 'es culpa de la Nación'. Asumí el riesgo de crear una nueva fuerza.
-¿Se terminó Macri 2011?
-Vengan a caminar la calle conmigo. El apoyo de la gente, en el Chaco, en Mendoza, en La Pampa... la gente quiere un cambio y quiere gente que le hable de frente y que pida disculpas si se equivoca. Tengo un compromiso que es armar una muy buena propuesta para 2011 que le confirme a la gente que tenemos un mejor futuro. Mi Gobierno sigue funcionando perfectamente. Y vamos a gobernar contra viento y marea.
-¿Va a ir por la Presidencia?
-Hoy, los que mejor medimos somos (Julio) Cobos y yo, así que... Yo no tengo ninguna duda. Estoy trabajando para construir un proyecto presidencial. Esto que está pasando no me intimida, al contrario. Me reconfirma y me potencia en la vocación de una Argentina distinta."















