El siguiente texto fue difundido por el senador nacional (La Rioja-PJ), Carlos Menem:
He leído en algún medio una versión que afirma que yo puse objeciones a la presencia de Felipe Solá en la reunión de peronistas que se oponen al kirchnerismo, realizada en el Congreso el martes 17 de noviembre. Quiero desmentir ese rumor.
Es cierto que los títulos antikirchneristas del ingeniero Solá son escasos pero recientes, ya que él ha sido parte notoria de este modelo durante la mayor parte de la gestión de la familia gobernante. Pero incurriríamos en una actitud estrecha y facciosa si le negáramos a alguien el derecho al arrepentimiento. La Argentina necesita mirar adelante y trabajar para no malgastar la oportunidad histórica que nos da el mundo -esa que los países vecinos no vacilan en aprovechar- tomando en cuenta que el principal obstáculo a salvar es el que representa la política de destrucción y confrontación sistemática que desde su origen estableció como norma el matrimonio Kirchner. Necesitamos construir una política de unidad nacional sobre el baldío que esta gente deja como herencia. Y, como suele rezar en los letreros de los baldíos, “se aceptan escombros”.
Ni el ingeniero Solá ni ningún otro de los muchos que abandonan el barco del oficialismo cuando ya está notoriamente escorado debería ser juzgado con espíritu discriminatorio, ni sería justo u oportuno recriminarles en este momento un cambio de casaca. Todos sabemos que en la vida política los cambios de casaca son muy frecuentes y que algunos los practican con reiteración y hasta pretenden ejercer el derecho de admisión en los espacios a los que acaban de acercarse.
Conviene no dar por ese pito más que lo que vale y no ocultar lo principal en beneficio de lo accesorio. Hoy lo importante para nuestra Patria, que es lo primero, reside en recuperar la vida política democrática, la salud del Congreso, la vitalidad de las instituciones (en especial , los partidos políticos) porque de ello depende que nuestra Argentina se integre al mundo y que nuestro pueblo recupere la esperanza y el bienestar.
Carlos Saúl Menem















