CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) No habrá final esperada. Primero porque Brasil debe jugar este jueves y no sabemos lo que pueda suceder(probable que le gane a Sudáfrica) y porque ya nos enteramos que España se bajó de la final. O mejor dicho lo bajaron. Un durísimo rival fue Estados Unidos esta vez para España.
Tal como lo anticipáramos en Urgente24, el partido no se iba a resolver como un mero trámite para los españoles sólo por los logros exhibidos. Los norteamericanos sorprendieron en el comienzo del partido y fueron quienes mejor hicieron las cosas en la primera parte. Póngale la firma. Claro que en el complemento debieron aguantar un tremendo peloteo que luego comentaremos.
Con un planteo correcto y perfectamente llevado a cabo, Estados Unidos, sorprendió a España y le cerró casi todos los caminos del gol. Salvo en la parte final de los primeros 45', cuando los españoles ganaron mucho por la banda derecha de su ataque y generaron algo de zozobra.
Lo que pasó antes, fue todo de Estados Unidos. Si bien España fue quien tuvo más la pelota, Estados Unidos fue el más peligroso además de anotar el único gol del juego hasta ese entonces.
Lo de los norteamericanos fue muy claro. Esperar bien en la mitad de la cancha con 3 "perros de presa" (Bradley, Clarck y Dempsey) y después contragolpear vía Donovan y sus delanteros Davies y Altidore.
Éste último, una verdadera pesadilla para la zaga española que esta vez no se defendió bien. Jozy Altidore, autor del primer gol, ganó cuando se lo propuso. Peleando, girando, picando o aguantando. Además, el delantero siempre estuvo acompañado por Davies y Landon Donovan, armador de juego del equipo del Norte.
España se vio soprendida y maniatada. Estados Unidos le jugó una primera parte rayana a lo perfecto si hablamos estríctamente desde lo táctico. Por este motivo, fue justo que se haya ido al descanso con una ventaja.
Del vestuario, España volvió furiosa y desplegó toda su artillería en los primeros minutos y llevó a Estados Unidos contra el arco de Tim Howard y lo peloteó. Los norteamericanos no pudieron llevar sus líneas la medio campo y debieron resistir en su área.
Fue un vendaval español con mucha furia en sus jugadores que vendieron cara la derrota. David Villa (muy buen fubolista) se mostró peligroso (en el primer tiempo también estuvo cerca de marcar) y los demás lo acompañaron.
Fernando Torres no jugó un buen partido y eso España lo sintió. No le bastó el buen manejo de Xavi Hernández y la sutileza de Cesc Fábregas para romper el cerco norteamericano y armar la ofensiva española.
Pasado el terremoto de los primeros 20', Estados Unidos empezó a respirar ante la merma española. Y llegó el momento letal del partido. En un avance bien tramado en el inicio y con algo de fortuna en el final (gran error de Sergio Ramos de por medio) Dempsey anotó el segundo gol de Estados Unidos y sentenció la tarde.
España caía ante un modesto pero dignísimo equipo norteamericano que supo explotar al máximo sus recursos. De esto se trata. No es imprescindible contar con las mejores piezas sino hay que saber usarlas. ¿Le suena de algo esto?.
España hincó la rodilla ante un rival inesperado. Para nosotros, no fue tanta la sorpresa. Lo habíamos marcado como un rival que podía hacer saltar la banca. Estados Unidos jugará por primera vez la final de la Copa Confederaciones después de estar casi eliminado.
A España se le cortó la racha y la posibilidad de ser el único en la historia (hoy lo comparte) en llegar a 36 juegos sin derrotas y de jugar la final de la Copa Confederaciones. Los europeos no olvidarán jamás este día, además de a los Estados Unidos. A decir verdad, los norteamericanos tampoco.















