CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Es mucho más que "estrés institucional", (la frase de la presidente Cristina de Kirchner para describir el mes en que derrapó con los decretos de necesidad y urgencia de la remoción de Martín Redrado y la creación del Fondo de Bicentenario).
Carlos Abrehu realizó una buena explicación de la frase presidencial, en La Gaceta, de San Miguel de Tucumán:
"(...) Pero ¿por qué hubo ese supueso estrés? Simplemente porque no se observaron los procedimientos legales previstos y porque se pretendió ningunear al Congreso, donde las cosas cambiaron después de la elección del 28 de junio. (...) El congelamiento de la citación de las sesiones extraordinarias del Poder Legislativo fue producto de una decisión política que no calculó la reacción opositora ni el freno de los jueces del fuero contencioso administrativo. Que la comisión bicameral haya entendido en el caso Redrado, sólo con representantes de Diputados, fue un revés para el desdén presidencial que prefería la parálisis absoluta. (...)".
Pero el tema de fondo es el que Abrehu abordó en su columna editorial:
"(...) Se fue Redrado y llegó Mercedes Marcó del Pont a la presidencia del Central, una economista que profesa el mismo pensamiento económico que el matrimonio presidencial. El ministro Amado Boudou ya tiene contrapeso en el lado económico y salió debilitado del enero fatídico. La inflación les obligará a cerrar filas por el malestar social que genera la pérdida de valor adquisitivo de los ingresos fijos. La mejora de $180 por hijo al subsidio a la niñez se diluirá inexorablemente por el avance de los precios.
El magro aumento del 7% a los 4 millones de jubilados quedará sepultado por el impacto inflacionario y los rezagará más aún en la puja distributiva. La falta de peso político de las entidades gremiales de jubilados los coloca en inferioridad de condiciones para negociar con los poderes políticos. Las periódicas marchas de los miércoles en plaza Independencia son un reflejo fiel de esa situación.
La inflación alentará también reclamos de reajustes en el ámbito de la administración pública provincial. Las negociaciones paritarias madurarán hacia marzo, por lo que el clima socioeconómico que se geste durante febrero será clave para la maduración de los acuerdos o desacuerdos. (...)".
Y el estrés será institucional, además de económico-social:
> El gobernador santafesino, Hermes Binner, reiteró que los legisladores socialistas votarán en contra del proyecto oficialista de crear el Fondo del Bicentenario, al tiempo que espera que “que le paguen lo que le deben a cambio de ningún favor”. Para el mandatario provincial, el proyecto del Ejecutivo que propone utilizar reservas del Banco Central para pagar obligaciones de la deuda es “invotable para el socialismo”, aunque admitió que en ese partido hubo “diálogos sobre la posibilidad de tratar este tema”. Binner recordó que desde su gobierno “recurrimos a la justicia para que nos paguen lo que nos deben, fuimos a la Corte Suprema para reclamar fondos de la Nación. Esperamos ahora que se convoque a una reunión de conciliación”, señaló Binner en diálogo con Radio 10.
> En febrero de 2009, la Provincia de Tucumán y el Colegio de Abogados recurrieron a la Corte Suprema de la Nación en contra del fallo del máximo tribunal tucumano en la causa contra la reforma de la Constitución de 2006. El jueves 04/02/2010, el expediente llegó al despacho del presidente del cuerpo, Ricardo Lorenzetti, para que comience el análisis sobre el fondo de la cuestión. Varias causas esperan aún sentencia en la Justicia local. El gobernador José Alperovich tiene un problema.
> El jueves 04/02 ocurrió una asamblea en la sede de la Cooperativa Agrícola de la localidad bonaerense de General Rojo, donde se acordó solicitar a los titulares de la Comisión de Enlace Agropecuaria que organicen una medida de fuerza a nivel nacional. El documento que presentaron los autoconvocados del norte bonaerense y sur santafesino a los principales dirigentes del agro, afirma: “Se aconseja (a la Comisión de Enlace) comenzar con medidas de protesta ascendentes y con mucha fortaleza”, según Raúl Victores, presidente de la Sociedad Rural de San Pedro. “La indignación de los productores es muy grande; existe una molestia muy fuerte ante la falta de respuestas del gobierno nacional. El fastidio actual me hace recordar al primer semestre de 2008”, agregó.
> El Gobierno Nacional podría volver a intervenir el mercado lácteo si lo considera necesario, según advirtió el subsecretario de Lechería, Arturo Videla, a los dirigentes de la Mesa Nacional de Productores de Leche, durante un encuentro en el que hubo representantes de La Pampa. El comentario se realizó en la sede del Ministerio de Agricultura durante una reunión que mantuvo el funcionario con el grupo de dirigentes tamberos no alineados con los K. Videla presentó un Power Point con un plan de trabajo general destinado al sector lácteo para 2010, y se habló de regular la producción y asegurar el abastecimiento interno del producto. Juan José Linari, asesor en temas lácteos de CRA, dijo: “Es preocupante que se insista en el control y en la restricción de exportaciones”. Si bien las principales industrias lácteas mantienen hace meses una política de autorregulación para evitar la interferencia de los agentes de la Secretaría de Comercio Interior, los altos precios de exportación de la leche en polvo pueden llegar a ser muy tentadores para los funcionarios K.
> Según estadísticas elaboradas por la Cámara de la Industria Cárnica (Ciccra) -seguramente sin la intervención de Guillermo Moreno y Ricardo Echegaray- la liquidación de vientres acumuló más de 30 meses de ininterrumpido crecimiento. Este proceso, siempre irracional, es reconocido en un documento oficial elaborado para mensurar los efectos de la sequía: en 2009 nacieron entre 2,5 y 3 millones de terneros menos que en 2008... Si el clima y Moreno lo permiten, en 2011 podría recobrarse una faena de equilibrio no mayor de 12 a 12,5 millones de cabezas, 3 millones menos que en 2007/08, cuando se faenaron 15 millones de cabezas. Pero hace una veintena de días que Moreno ha vuelto a las andadas y no autoriza exportaciones de carne.
En tanto, algunos fragmentos de columnistas para compartir:
Eduardo van der Kooy en el diario Clarín, con malas noticias para Nito Artaza y su relación con el absurdo gobernador correntino Ricardo Colombi:
"Tres gobernadores peronistas debieron suspender sus vacaciones --dos de ellos en el exterior-- por el hostigamiento telefónico de Néstor Kirchner. Al jefe del bloque oficial de Diputados, Agustín Rossi, le ha quedado el consuelo de pasar algún fin de semana largo en su plácido refugio de Rosario. Miguel Angel Pichetto, el jefe de los senadores kirchneristas, maldice el momento en que, concluídas las sesiones ordinarias, se ilusionó con una tregua hasta marzo y un descanso en las playas de San Antonio Oeste. Los Kirchner intentan reclutar a su tropa fatigada para encarar una nueva batalla: conseguir la aprobación del DNU que firmó Cristina para acceder a la primera remesa (US$ 6.500 millones) de las reservas del Banco Central.
El matrimonio pretende despabilar a las dos cámaras del Congreso pero se conformaría con un resultado módico. Que aquel controvertido DNU sea ratificado sólo por una de ellas. No tendría de esa manera fuerza de ley pero tampoco podría ser rechazado. Un decreto mantiene vigencia con la convalidación de una sóla cámara; para considerarse rechazado requiere de la negativa de las dos. Así lo establece la norma que reglamenta los DNU.
Las mayores baterías políticas están depositadas por el kirchnerismo en el Senado. Diputados se ha convertido en tierra árida e inhóspita para el oficialismo. Rossi no ceja con la posibilidad de alguna hechicería, aunque alguno de sus primeros malabares no dieron los frutos esperados. Los ocho diputados socialistas resolvieron que van a rechazar el Fondo del Bicentenario. Es la misma posición que tendrá en el Senado, Rubén Giustiniani.
El socialismo unió filas después de un debate que incluyó al propio Hermes Binner. (...)
Hay otro núcleo de gobernadores peronistas que no eludirían la propuesta de los Kirchner, aunque bajo otras condiciones.
Primero: reformular el DNU de marras para que se haga explícita la repartija a las provincias.
Segundo: realizar una discusión integral sobre los fondos coparticipables en ámbitos ajenos al Congreso. ¿Cuáles?. Reflotar, tal vez, el CFI (Consejo Federal de Inversiones) que Kirchner ayudó a lapidar cuando llegó a la presidencia. Se trata de una utopía: el ex presidente sabe que esa organización condicionó --cuando existió- a varios mandatarios, entre ellos Eduardo Duhalde. Sería regalarles una herramienta que se le podría volver en contra al matrimonio.
Kirchner le encargó a Colombi capturar la voluntad de Nito Artaza. El senador es de la UCR pero alcanzó su banca auspiciado por el gobernador. Dicen que el actor no parece dispuesto a transigir.
También el ex presidente está a la caza de los votos del par de senadores del Frente Cívico y Social de Catamarca. Las penurias las soporta el gobernador: hace cinco meses que Brizuela del Moral recibe migajas de la coparticipación y debe hacer frente al pago de salarios estatales recurriendo a fondos de una empresa minera provincial.
Otro par de presas que persigue andan por La Pampa. Carlos Verna y María Higonet se acercaron a la oposición cuando estalló el conflicto por el Central y las reservas. Kirchner lo envió a Pichetto a negociar, pero el jefe de los senadores, hasta ahora, fracasó. (...)".
Joaquín Morales Solá en el diario La Nación:
"(...) Néstor Kirchner les aseguró en los últimos días a ex gobernadores y actuales legisladores peronistas que él no perdió en la provincia de Buenos Aires en junio. 'Frené el recuento de votos para no crear la imagen de un fraude', les aseguró muy suelto de cuerpo.
Eso no es cierto. Ningún fraude perjudicó a Kirchner. La explicación de sus exóticas aseveraciones está en la desesperación por mostrarse como un líder que no fue derrotado, porque la derrota es un pecado imperdonable para los peronistas, y en la necesidad de devaluar a Francisco de Narváez, a quien le teme en estos días más que a cualquier otro dirigente político.
Antes había dado otra explicación. En septiembre último, le dijo a Martín Redrado que había perdido el segundo cordón bonaerense por tres razones: la inseguridad, la situación económica y la "ineptitud de Scioli". Anunció entonces que estaba dispuesto a volcar enormes recursos estatales en el segundo cordón para reconquistarlo. Ahí está el origen de la apropiación indebida de las reservas nacionales para desarrollar sólo un proyecto político personal.
La intuición de que ésa era la verdadera intención detrás de la crisis de enero promovió una reciente reunión de radicales y macristas para frenar la aprobación parlamentaria del Fondo del Bicentenario. Les temen a la herencia que recibirán y a la inflación desbocada en igual medida. Lo primero que se han propuesto hacer es cambiar la ley que reglamenta los decretos de necesidad y urgencia, y que coloca a éstos por encima de las leyes. 'Tal como está la legislación, esos decretos son supraleyes', subrayó el presidente del radicalismo, Ernesto Sanz. En rigor, se convierten en leyes con la aprobación de una sola de las dos cámaras del Congreso.
El tema de las reservas está en la Justicia, que hasta ahora le ha dado la razón a Redrado en el manejo de ellas. El Gobierno quiere el protagonismo inmediato de la Corte Suprema de Justicia, pero nadie sabe en qué se justifica la urgencia. No hay vencimientos inminentes de la deuda. Y la Corte no puede rever medidas cautelares sin el riesgo de convertirse en un permanente tribunal de primera instancia.
El problema es que la Justicia también está en la sospecha conspirativa del Gobierno. 'La Justicia está buscando un golpe', le zampó Cristina Kirchner al propio presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, en el último encuentro institucional que tuvieron. Lorenzetti transmitió esa conversación al máximo tribunal. El presidente de la Corte trató de explicarle a Cristina que las instancias de la Justicia son independientes entre sí, pero recibió otro sermón: 'No, no. La Justicia quiere repetir aquí el golpe de Honduras', asestó la Presidenta.
El descontrol está en las palabras también. ¿Dónde está la similitud entre Honduras y la Argentina? ¿O, acaso, el Gobierno se dispone a imitar el conflicto hondureño? ¿Se trata, en cambio, sólo del desafuero de las palabras, el mismo que llevó a la Presidenta a denunciar censura donde no la hubo? El irremediable ocaso suele provocar melancolía o furia, pero ni lo uno ni lo otro pudo evitarlo nunca."
Juan Luis Peyceré en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:
"(...) Un dato interesante es que quedó por detrás del anuncio sobre los cambios en el Banco Central y el Nación la creación del Consejo Económico. Se quiere contar con una herramienta que, bien entendida, es indispensable para la generación de políticas de crecimiento de largo plazo. No obstante ese criterio, que despliegan los gobiernos de Brasil o de Chile, con diferencias, podría quedar inmerso en la crisis de fondo que tiene hoy la dirigencia argentina: sospechas, incredulidad y desconfianza.
Como se ha escuchado, durante la semana última, en los ámbitos políticos, económicos y hasta lo ha sugerido con cierto atrevimiento algún funcionario en charla reservada, se crea el Consejo en medio de una crisis institucional y con acusaciones por la casi descomedida búsqueda de recursos por parte del gobierno.
Y, además, está capitaneado, en lo formal, por Marcó del Pont y Boudou, que, en la coyuntura, no pueden escapar a la red de los recelos. ¿Quedará el Consejo Económico en ciernes como otro instrumento para escudriñar por dónde hay más recursos? Otra inquietud pendiente. Mientras tanto, hubo que salir a calmar a los mercados y a la opinión pública, muy sensibles ambos.
La flamante titular del BCRA, si bien tiene un origen genético y político en el desarrollismo, en no pocas oportunidades se la ha mencionado como la "gran partidaria" del dólar alto. La sola mención de ese pensamiento en la cabeza de la jefa del Central provocó anticipadas reacciones y el frío recorrió las venas de los operadores financieros, a las pocas horas de su designación.
Era el primer efecto negativo y peligroso de los cambios y anuncios realizados por Cristina Fernández en su segunda conferencia de prensa del año. Desde Olivos, celular en mano, el martes temprano, la presidenta ordenó a Marcó del Pont que saliera en los medios para detener una ola inevitable de previsibles pánicos. ¿No lo había imaginado la tarde anterior, cuando la nombró en el Central? No fue necesario: en la puerta de su domicilio, el periodismo fue hacia ella.
Finalmente, tuvo la nerviosa posibilidad de aclarar: "Creo en la autonomía del BCRA; no va a haber ningún cimbronazo cambiario; va a seguir la política de tranquilidad monetaria". Luego, repitieron, durante toda la semana, algo parecido otros ministros, como Boudou, Florencio Randazzo y hasta Aníbal Fernández.
Mientras todo esto sucedía y se bajaba con esos paños, la fiebre que producen los recuerdos sobre la historia de corrales y macrodevaluaciones oficiales, compartían espacio en las noticias los discursos de la presidenta con fuertes críticas a algunos medios de comunicación. (...)
Una semana con una nutrida verba presidencial y una actividad oficial intensa, que tuvo el correlato bajo la superficie. Porque fue arduo el trabajo y las largas charlas con promesas y aclaraciones del ex presidente, desde Olivos, con muchos gobernadores y varios intendentes. A Néstor Kirchner no le faltan invitados en la quinta; al menos un jefe comunal está con él, cuando se sienta en su oficina de Olivos.
La idea, esta vez, fue crear el ámbito más adecuado para que los mandatarios provinciales "sugirieran" a sus diputados votar a favor del Fondo del Bicentenario, a partir de marzo. Se lo envió primero a Randazzo, para que aclarase públicamente un punto, y posibilitar, con ese resguardo, conversar más cómodos en el tête-à-tête con los provinciales. Por eso dijo el ministro que el del Bicentenario no va a ser un fondo federal, sino una herramienta para garantía de pago de deuda. Pero no todo lo que se dice es tal cual.
El ministro del Interior admitió que trató el asunto del Fondo con cada uno de los gobernadores. Muchos de ellos ya habían sido contactados por Néstor Kirchner y otros seguirán ese camino. Randazzo tuvo que decir, entonces, que las reservas no se van a usar para cubrir déficit de los gobiernos federales. Porque en la cartera política hay una orden que cumplir: "Mientras no se trate en los niveles parlamentarios, el Fondo tiene que tener esa asepsia: Sólo es para garantizar nuestras deudas".
En cada contacto con los mandatarios, hubo distintas consideraciones, que están resguardadas. Sin embargo, ya hubo algunos envíos de fondos. No existe posibilidad alguna de envolverse con la capa de la ingenuidad. Simplemente, la mayoría de las provincias está con cuentas en rojo. ¿Podrían acceder a garantizar respaldos sin contrapartidas? (...)".















